Un gesto que no va más allá de lo electoral
La decisión del presidente Mauricio Macri de restituir a Agroindustria el rango de ministerio no representará un cambio significativo ni alentador para las economías regionales. Se trata de una medida que el Ejecutivo nacional adopta en el marco de una reñida campaña electoral para mostrar un gesto hacia el campo, pero que no está destinada a revertir o, al menos, atenuar las graves consecuencias que dejaron las políticas económicas del macrismo sobre el tejido productivo y social de las principales actividades productivas del interior del país.
Es que, en rigor, ya se sabe que el paso de secretaría a ministerio ni siquiera sumar á presupuesto a la cartera, y mucho menos personal. De manera que, salvo que se quiera pecar de ingenuo, no es mucho lo que los principales actores de las economías regionales del interior profundo de la Argentina deben esperar del decreto que dispone devolver el rango de ministerio a la, hasta ahora, secretaría de Agroindustria. Este nuevo maquillaje electoral también tiene previsto que el ministerio pase a denominarse de Agricultura, Ganadería y Pesca, como se llamó en otros años, y que sea el actual secretario de Agroindustria, el polémico Luis Miguel Etchevehere, el titular de la cartera. También se sabe que bajo su órbita quedarán áreas que deberán atender todo lo relacionado con la industria pesquera, la producción de granos u carnes; mientras que otras actividades de las economías regionales estarán vinculadas al ministerio de Producción y Trabajo en manos de Dante Sica.
¿Servirá este cambio para evitar que se repitan casos como el de la empresa textil Alpargatas, con 139 años de historia, que tuvo que vender ocho plantas y despedir a 2.545 operarios? Seguro que no. Tampoco cabe esperar que el anuncio se traduzca en un impulso para la cadena textil -clave en una provincia como el Chaco- que viene de sufrir en todo el país el cierre de unas 300 pequeñas y medianas empresas y contabilizar, según datos oficiales, cerca de 18.000 puestos formales de trabajo perdidos entre diciembre de 2015 y abril de este año.
Se dice que el decreto por el cual se devuelve a Agroindustria el rango de ministerio será publicado hoy en el boletín oficial, dando así el golpe de efecto esperado antes de la inauguración oficial de la tradicional exposici ón de la Sociedad Rural en Palermo, que tendrá lugar mañana, donde el presidente Macri anunciará la medida en compañía de Etchevere, ex titular de esa entidad, asegurándose así jugar con tribuna local. La estrategia para esta ocasión está muy lejos de lo que necesitan los sectores productivos de las distintas regiones del país para afrontar la crisis que, por supuesto, no sólo puso en jaque a la cadena textil. Es que el deterioro del mercado interno, sumado a la quita de apoyos a los segmentos más vulnerables de cada cadena productiva fue una constante en todos estos años de la administración Macri, que estuvo más enfocada a favorecer la especulación financiera que a recuperar el tejido social y productivo. Así, tanto los pequeños y medianos productores de frutas de Río Negro y Neuquén, como sus pares que integran la cadena de valor vitivinícola en provincias como Mendoza, San Juan, La Rioja, Salta, Catamarca; o los de la producción láctea que sobrellevan a duras penas una crisis crónica que, de la mano de incrementos de insumos y costos, ya provocó el cierre de muchos tambos. Algo similar ocurre con la producción de yerba mate, tabaco y azúcar, que también siente el impacto negativo de varios años de achicamiento del mercado interno, caída del poder adquisitivo de los salarios y de la falta de políticas nacionales que brinden respuestas a las problemáticas de las economías regionales.
Como si todo eso fuera poco, trascendió que en la nueva licitación de dragado y balizamiento de la hidrovía Paraná- Paraguay, que está prevista para el año que viene, no estarían incluidos ni el puerto de Barranqueras ni el de Santa Fe, lo que confirma el centralismo que impera en las decisiones del gobierno nacional, y prueba de ello es la escasa participación que se está dando a los representantes de las provincias del norte en la elaboración de los pliegos técnicos para el llamado a licitación, como advirtieron esta semana las autoridades de la terminal portuaria chaqueña.










