Su aporte al progreso y a la historia del Chaco
En 1929, Eduardo Miranda Gallino, considerado por algunos como el iniciador de la literatura chaqueña, caracterizaba modestamente el contenido de la historia local diciendo: “Ningún general o héroe militar que exaltar a la gloria. Guerreros del trabajo simplemente, luchadores que plantaron su voluntad inquebrantable frente a los peligros de la naturaleza…”(El Chaco de la leyenda y de la realidad, introducción a su obra Hacha y arado en los montes).

Es muy posible que el concepto sea válido para muchos de nosotros. Preciso es reconocer que nuestra corta historia carece de la épica y de los hechos militares o heroicos que caracterizan a historias de otras provincias. Pero a poco que nos pongamos a indagar en fuentes dispersas, en manos de particulares, abandonadas en viejos armarios o destinadas a la eliminación, logramos reconocer hechos y personajes que enriquecen la evocación de nuestro pasado y nos hacen sentir el orgullo de ser chaqueños.
El Dr. Antonio Schülz es uno de esos personajes. Ingeniero agrónomo de origen alemán, arribó al Chaco en los primeros años del siglo XX, (sin relación de parentesco con el Dr. Augusto Schulz). Su accionar se liga a la historia del Chaco por haber actuado con destacados logros en la Escuela Agrícola de Colonia Benítez. Desde esa función se convirtió en pionero en el estudio del cultivo del algodón, logrando el mejoramiento de la fibra, y aplicando sus conocimientos para combatir las plagas que afectaban el rendimiento de los cultivos cuyo producido constituiría uno de los mayores factores del progreso del suelo chaqueño. Fue además quien determinó el sitio en donde se fundaría la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña.
La Escuela Agrícola de Colonia Benítez
En julio de 1908, siendo gobernador del Chaco el Dr.Martín Goitía, iniciaba sus actividades en Colonia Benítez, la Escuela de Práctica Forestal y de Cultivos Industriales, más comúnmente denominada Escuela Agrícola. En este establecimiento, pionero en el Nordeste y verdadera creación de avanzada en el país, inició su destacada actuación el Dr. Schulz.
La existencia del establecimiento satisfacía las aspiraciones de la población de la localidad, en el sentido de que la educación debía ayudar al hombre de campo en el desempeño de sus actividades. En alguna medida esta inquietud era compartida por el Gobernador, quien en repetidas ocasiones, había expresado su idea de que la educación en el territorio debía ser de carácter práctico, para contribuir al progreso económico.

Para concretar la idea, en un informe, elevado al Ministerio del Interior a comienzos del año anterior el doctor Goitía formuló la propuesta de fundación de una chacra experimental en la que se estudiarían los cultivos agropecuarios que era conveniente introducir en el Chaco de acuerdo con el clima. Asimismo se difundirían las técnicas y procedimientos a seguir en la evolución de las plantaciones. En respuesta a ello, el Poder Ejecutivo de la Nación a través de un decreto del 18 de mayo de 1908, creaba el establecimiento solicitado, como un nivel secundario, con el objetivo de “formar agricultores prácticos” que tuvieran los conocimientos necesarios para la implantación, mantenimiento y explotación, y eventualmente la dirección de un establecimiento agrícola, forestal o industrial.
La Escuela comenzó su actividad con poco más de treinta alumnos provenientes de Chaco, Formosa y hasta de San Luis, con un régimen de internado. Constituyó una creación original en el país, pero de efímera existencia, pues sólo funcionó hasta 1914 debido a cuestiones económicas, planteadas a nivel nacional, por el estallido de la Primera Guerra Mundial.
El Ingeniero Agrónomo Dr. Antonio Schülz
Había nacido en 1876 , se graduó como Ingeniero Agrónomo en su país y en Suiza de Doctor en la especialidad, con las más altas calificaciones. Recorrió luego varios países sudamericanos y después de permanecer un tiempo en Montevideo, en donde contrajo matrimonio, se trasladó a la Argentina en 1908. De inmediato fue designado como Agrónomo Regional en la provincia de Catamarca en donde por poco tiempo, prestó preferente atención a los problemas relacionados con el agua, principalmente los referidos al riego
En 1909 llegó a Colonia Benítez como docente de la Escuela Agrícola. Instaló su hogar en el edificio en donde luego viviría Augusto Schulz y hoy funciona el Museo que lleva su nombre.
Desde 1901, por iniciativa de don Félix Benítez, la localidad era una región con sólidos antecedentes algodoneros iniciados con la importación de semillas provenientes de los Estados Unidos. Al arribo del Dr. Antonio Schulz, la agricultura local se encontraba aún en incipiente desarrollo, pues el algodón era cultivado sólo en forma esporádica y en pequeña escala. Para impulsar la actividad, el recién llegado propuso al Ministerio de Agricultura que los técnicos agrónomos conservaran su carácter regional para que, sintiéndose responsables de su desarrollo, lograran los resultados esperados por el país.
De inmediato inició la instalación de una Estación Experimental anexa a la Escuela. Fruto de su actividad, y con la intervención de alumnos, fue el trabajo sobre Experiencias sobre el cultivo del maní en la Escuela de…Colonia Benítez que obtuvo el 3er premio en el Congreso Científico Americano, realizado en Buenos Aires en 1910, con motivo de celebrarse el Centenario de la Revolución de Mayo y fue publicado luego por el Ministerio de Agricultura. Ese mismo año elaboró un folleto de pocas páginas que tituló El cultivo del algodón en Colonia Benítez (Chaco). que fue editado por la División de Enseñanza Agrícola del Ministerio de Agricultura
Schulz echó las bases de la investigación genética del algodón, cultivo al que calificaba como la “base de la colonización” iniciando sus experiencias técnicas con más de treinta variedades introducidas en el país. Estudió detenidamente los cultivos locales, hizo una rigurosa selección, logrando una apreciable mejora en los sembrados. Luego perfeccionó el cruzamiento de las plantas mejoradas con una variedad norteamericana y como resultado final logró una nueva variedad de mejor calidad, de fibra larga de 40 milímetros, a la que denominó Manita, el sobrenombre de una de sus hijas.
Introdujo también en el Chaco el tratamiento para la lucha contra la langosta y otras plagas del algodonero, el procedimiento en seco es decir por medio de las pulverizaciones con sustancias insecticidas secas, dejando de lado el sistema de líquidos que demandaba más trabajo y enormes gastos.
Como docente, creó una nueva modalidad de enseñanza: salir al campo con los alumnos para “enseñar trabajando”.
Su aporte al poblamiento chaqueño
Estando en funciones en la Escuela a mediados de 1911, el Dr. Schulz recibió el telegrama oficial del Ministro de Agricultura de la Nación, Dr. Eliodoro Lobos en el cual le ordenaba trasladarse en el ferrocarril que unía Barranqueras con Metán hasta el kilómetro 190 para informar acerca del paraje más conveniente para la fundación de una colonia agrícola, de acuerdo con la altura, la calidad de la tierra y profundidad de la existencia de aguas. Para cumplir dicha misión, se le otorgaba licencia en la Escuela.
El Dr. Schulz, acompañado de un baqueano y un indígena, recorrió la zona y después de quince días de búsqueda, eligió el lugar así como también sugirió la ubicación, orientación y trazado de la colonia proyectada que se situó en el kilómetro 173 y hoy es la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña. Estas son sus palabras acerca del lugar, contenidas en el informe que elevara al Ministro. “es un lugar en donde desde el principio del mundo no se sintieron más que los sollozos de los vientos y los gritos de los animales salvajes. Una vez que el hombre se da cuenta de sus riquezas, se oyen las voces de la humanidad y los múltiples ruidos que quiebran para siempre el silencio de los siglos.”
El historiador Carlos López Piacentini en uno de los artículos que publicara sobre el Ingeniero Agrónomo Dr. Antonio Schulz, en el diario El Territorio, lo califica como” pionero del cultivo del algodón y de la colonización del Chaco, provincia a la que dedicó todos sus esfuerzos”
En 1981, se impuso su nombre a la Escuela 772 (antes 234) del paraje Las Mercedes, localidad de Basail. Con ese motivo sus dos hijas llegaron al Chaco para asistir a la ceremonia. En la oportunidad visitaron al Dr. Augusto Schulz. Luego de celebrar la coincidencia del apellido y de realizar una visita guiada a la casa en donde vivieron su infancia, ahora ocupada por su anfitrión, el Dr. recordó al ingeniero homónimo como “un hombre muy sencillo que nunca trataba de sobresalir” y lo calificó como “el verdadero pionero en el cultivo del algodón pues introdujo en el país la alta investigación”
Estos aportes a la historia y al crecimiento de nuestro suelo deben ser recordados con el reconocimiento y gratitud que se merecen.










