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Salud: “La demanda crece y el desafío es ofrecer un sistema de gestión rápida”

A tres meses de asumir las nuevas autoridades del hospital 4 de Junio hacen un balance ante NORTE. Pediatría es la materia pendiente y buscan reparación parcial del edificio.

SAENZ PEÑA (Agencia). La gran demanda de atención a la salud que tiene el hospital 4 de junio de esta ciudad, por ser de referencia de todo el interior del Chaco y de provincias vecinas, obliga a tomar medidas para que los recursos que se disponen sean más eficientes, según indicaron a NORTE el director del nosocomio, Raúl Medina y el codirector del mismo, Carlos Navarrete.

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El director del nosocomio, Raúl Medina y el codirector del mismo, Carlos Navarrete, en dialogo con NORTE explicando los planes para la gestión hospitalaria para el segundo semestre.

A tres meses de haber asumido la gestión, el equipo que lidera Medina habló con este diario, haciendo hincapié en lo que se viene trabajando para hacer frente a la demanda en momentos en que la misma crece y se observa que se requiere de esfuerzos en cuanto recursos humanos y de logística, “pero le vamos dando respuestas de manera espontánea y rápida”, lo que genera “cada día una pequeña batalla ganada a favor de la salud de los pacientes”.

Pediatría, la metería pendiente

Desde hace tiempo que el deterioro de la infraestructura edilicia donde funciona, deja en claro la necesidad de trasladar el servicio de Pediatría que funciona en el viejo edificio del Hospital 4 de Junio a un sector más acorde a las exigencia de los tiempos actuales y de más fácil acceso para la comunidad que asiste para recibir atención médica.

En ese sentido, de acuerdo a los datos a los que accedió NORTE se estarían analizando dos alternativas. Una de las posibilidades es que el traslado se produzca al sector destinado al servicio de Nefrología en el nuevo edificio, de acuerdo a lo que impulsaría las autoridades provinciales.

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Este sector, de cara a la avenida Malvinas Argentinas, es el mejor ubicado para que funcione allí la sala de Pediatría, convertida en un mini hospital pediátrico.

La otra alternativa factible sería la de permanecer en la estructura del viejo hospital pero mudando las dependencias del servicio hacia la parte del frente del mismo ya que “ese sector estaba en buenas condiciones” manifestaron fuentes hospitalarias consultadas por este diario.

Reparar el edificio

En ese sentido, la idea sería “introducir las refacciones que resulten necesarias para que el servicio quede sobre avenida Malvinas Argentinas (28) de manera tal que cuando los padres concurran con los niños durante la noche o la madrugada tengan acceso de manera muchos más fácil y directa al servicio”, no como ocurre en la actualidad que “está en una zona de difícil acceso, escondida” indicó una fuente consultada del nosocomio.

Por ello es que surgió esa alternativa para que en esa zona funcionen tanto la guardia como el sector internación ya que de esta manera con el dinero que se va a utilizar para adaptar la zona donde funcionaría en el hospital nuevo se podría utilizar el sector del frente del viejo edificio, indicó la misma fuente. Además, de ir al edificio del nuevo hospital “le estaríamos quitando funcionalidad al mismo ya que está todo armado para que allí funcione otro servicio como el de nefrología y diálisis que de optarse por la primera de las opciones no se sabe por cuánto tiempo perderá su espacio” se indicó.

Los memoriosos recuerdan que pasó lo mismo cuando en época de inundaciones anteriores se tuvo que trasladar el área de Maternidad al sector que estaba destinado a Traumatología, un servicio crítico que todos los días transitan permanente pacientes que sufren todo tipo de accidente que requieren de cirugía traumatológica por factura y todo eso en un servicio dispensable y hubo que resignar toda la sala.

No perder funcionalidad

La asunción de las nuevas autoridades encabezadas por el director Raúl Medina abrió canales de diálogo con los jefes de servicio de traumatología, lo que permitió dividir en dos la sala destinada a pacientes quirúrgicos para que de esta manera los pacientes del primero vuelva a tener las camas para internación pero a su vez el otro servicio quedó con menos camas, evidenciando el síndrome de la “sábana corta”.

Por eso ante la gran demanda existente en el servicio de Salud Pública, la idea sería que ninguno de los servicios pierdan los espacios que tienen destinados. La propuesta sería la de utilizar los espacios que han quedado ociosos en el viejo edificio y se encuentren en buenas condiciones puedan ser utilizados y de esta manera poder lograr como en el caso de pediatría que puedan funcionar en esos lugares sin afectar el funcionamiento del resto de los servicios, optimizando la infraestructura disponible.

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