Las avispas
El término avispa se aplica, de diversas maneras, a distintos taxones de insectos del orden Hymenoptera.
El térmico es más bien general y amplio, ya que técnicamente exige precisiones. Lo cierto es, que estos diminutos animalitos son de respeto y en la mayoría de las personas inspiran miedo, o por lo menos cautela. Quién ha sido “picado” por una avispa no lo olvidará, a veces incautamente otras veces por molestarlas o fisgonear sus nidos o avisperos, travesuras que nos habrán dejado molestosos recuerdos. También quienes hemos crecidos en áreas rurales recordaremos la dulce miel de las “cabachuí”, “camachui” o “camuatí” y su pintoresco avispero de forma aovada y con paredes grises hechas con una pasta similar al papel.

LAS AVISPAS VARIADO GRUPO
El término avispa se usa para designar normalmente a cualquier insecto del orden de los himenópteros y del suborden Apocrita que no es ni una abeja ni una hormiga. Casi todas las especies de insectos plagas poseen al menos una especie de avispa que se vale de ellos o es parasita, cualidad que hace a las avispas críticamente significativas en el regulación natural de su número, o su control biológico natural. Las avispas parasitarias son utilizadas cada vez más en el control de plagas agrícolas, ya que cazan principalmente a los insectos plagas y tienen poco impacto en los cultivos.
Las siguientes características están presentes en la mayoría de las avispas:

Dos pares de alas (excepto las avispas sin alas o braquípteros, en todas las hembras Mutillidae y varias especies de otros géneros).
Un ovopositor o aguijón (que sólo está presente en las hembras, ya que se deriva del ovopositor, un órgano sexual femenino).
Pocos o ningún pelos espesos (en contraste con las abejas); excepto Mutillidae, Bradynobaenidae, Scoliidae.
Casi todas las avispas son terrestres; sólo unos pocos grupos parásitos son acuáticas especializados.
Son depredadores o parasitoides, en su mayoría de otros insectos terrestres; mayoría de las especies de Pompilidae, se especializan en el uso de las arañas como presas, y varias avispas parásitas utilizan arañas u otros arácnidos como anfitriones reproductivos (por ejemplo nuestra avispa San Jorge).

En general, si no poseemos conocimientos especializados, confundimos avispas con abejas y abejorros, veamos algunas características distintivas de cada grupo que nos ayudaran a reconocerlas y diferenciarlas.
DIFERENCIAS FÍSICAS ENTRE ABEJAS, AVISPAS Y ABEJORROS
La mayoría de diferencias entre estos insectos son físicas y son las que nos ayudan más a distinguirlos rápidamente y, por estos motivos, es muy conveniente conocerlas bien. Así, aunque existen diversas especies y subespecies de los tres tipos de insectos y, por tanto, también puede haber diferencias y similitudes entre las propias especies directamente emparentadas, estas son las principales diferencias físicas entre abeja, avispa y abejorro:
El color: las abejas son de color pardo y amarillo y tienen pelo, los abejorros tienen un pelo suave con franjas amarillas, naranjas, blancas y pardo oscuro o negro y, por último, las avispas son generalmente negras, o pardo oscuro, con franjas amarillas brillantes y no tienen apenas pelo, pudiendo parecer a simple vista que no tengan en absoluto.
El pelo: como hemos comentado, las avispas apenas tienen y las abejas y los abejorros sí. Además, los abejorros tienen mucho más pelo en todo el cuerpo, algo que les da la ventaja de aguantar mejor el frío, el viento, la lluvia y otros problemas ambientales que las otras dos especies de insectos no pueden soportar bien.
El tamaño: la medida de estos insectos también varía. Concretamente, las abejas suelen medir de 15 mm hasta 20 mm las reinas, los abejorros tienen un tamaño que ronda los 20 mm y las avispas pueden variar mucho más de tamaño, llegando desde 10 mm hasta 35 mm, según la especie.

El aguijón y el veneno: es conocido por la mayoría que las abejas al picar mueren, pero ¿por qué? Esto sucede debido al tipo de aguijón que tienen, pues es fijo y tiene ganchos para quedar bien fijo en la piel del objetivo de la picadura, y no pueden retirarlo y guardarlo. Además, la glándula de veneno que está ligada al aguijón está directamente enlazada con sus intestinos. Esto no sucede en los abejorros y las avispas, ya que los primeros lo tienen fijo pero no está ligado a sus intestinos y las últimas tienen el aguijón retráctil y liso. El veneno de los abejorros y las abejas es más bien ácido, mientras que el de las avispas es alcalino.
DIFERENCIAS EN LA SOCIEDAD DE LAS ABEJAS, AVISPAS Y ABEJORROS
Hallamos más disparidades en la manera de vivir de estos insectos. Para empezar, las abejas y los abejorros viven siempre en sociedad o en semisociedad, en tanto las avispas pueden ser solitarias o sociales, según su especie concreta. Las avispas usan barro para hacer sus enjambres, o en algunas variedades una pasta vegetal con textura y apariencia de papel, por su parte las abejas y abejorros utilizan cera para construir sus colmenas. Además, solo algunas especies de abejas hacen miel, de hecho son conocidas como abejas de la miel, mientras que los otros dos insectos no, salvo algunas excepciones aunque muy distante en calidad a la elaborada por las abejas.

Estos animales son una de las vías primordiales por las que se polinizan las plantas, algo vital para que siga habiendo vida en el planeta tal y como la conocemos, específicamente esta es la función del abejorro y de la abeja en la naturaleza. De hecho, el primero es mucho más efectivo que la segunda, por el hecho de que aguanta condiciones más extremas, gracias a su mayor tamaño y pelos, y por tanto poliniza durante más tiempo y a más distancia. Por el contrario, la función de las avispas es ser cazadoras o depredadoras de otros insectos.
DIFERENCIA EN LA DIETA DE LA ABEJA, LA AVISPA Y EL ABEJORRO
Por último, otra gran diferencia entre abeja, avispa y abejorro es la forma en la que se alimentan. Las avispas tienen mandíbulas potentes que les sirven para alimentarse de otros insectos, hojas y flores, no se alimentan de néctar como las abejas y los abejorros, aunque hay algunas especies que sí comen néctar cuando son adultas. Así, mientras que las avispas son omnívoras porque mayormente cazan insectos y comen plantas, las abejas y los abejorros son nectívoras, es decir siempre se alimentan de néctar y por ello poseen una trompa o probóscide para libar el néctar.
Además, las avispas no solo cazan insectos para comérselos, sino que hay algunas especies que los cazan para depositar sus huevos en ellos y, por tanto, en la fase de larva, estas son parasitarias como la avispa San Jorge.
LA MIEL DE AVISPA
Si bien la mayoría de las avispas no producen miel, algunas especies específicas lo hacen, en nuestra región hay algunas. Estudios han indicado que desde hace cientos de años, la subfamilia de avispas Polistinae se ha adoptado para producir miel. También es real que la miel de avispa fue desarrollada especialmente por diferentes culturas del continente americano desde tiempos antiguos, incluyendo la Argentina y Chile. Incluso un grupo de las islas del delta del río Paraná son llamadas Islas de las Lechiguanas. Llevan este nombre porque en quechua significa avispa que produce miel y tiene relación además, con la forma de sus particulares panales acartonados y con celdas donde reservan su miel.
Las avispas son insectos depredadores y cuando llegan a la edad adulta se alimentan de otros insectos y consumen la miel cuando son pequeñas larvas.
La miel de avispa se consigue de flores específicas por lo que su sabor es único y característico.
Otra clase de avispas que fabrica miel son las del género Polybia y las Brachygastra.
Es también recordada la miel de las avispas camuatí o camachui, que constituyen varias especies del género Polybia, taxón de avispas eusociales de Sudamérica (Brasil y Argentina). Algunas hacen miel que recolectan aún hoy los indígenas y lugareños. La picadura de ésta contiene una fuerte toxina llamada MP1. Estas avispas constituyen colonias de miles de obreras que trabajan colectivamente construyendo los nidos de cartón o papel, que suelen tener el tamaño de una pelota de fútbol y más todavía. El nombre camuatí en guaraní quiere decir algo así como avispas que viven amigablemente, lo cual parece un nombre muy apropiado. Los campesinos saben la manera de ubicarlas y al encontrar el nido extraen el panal repleto de miel.
El sabor de la miel de avispa es muy agradable y se consume mordiendo trozos de panal y echando el cartón. En algunas de las clases de miel de avispa se reconoce el aroma a poleo o menta.
Al igual que la miel de abeja, aparte de de ser consumida como alimento, como postre o acompañamiento de comidas, es usada en numerosas comunidades aborígenes como opción natural para mitigar algunos malestares.
Fuentes:
http://polinizadores.blogspot. com/2011/05/miel-decamuati- camoati.html
http://www.avispapedia. com/ https://es.wikipedia.org/wiki/ Avispa
https://siropede.com/mielde- avispa/
https://www.ecologiaverde. com/diferencia-entre-abejaavispa- y-abejorro-1051.html










