Distracciones que cuestan caro
Las distracciones ya son las principales causantes de accidentes de coches en la mayoría de los países.
Las últimas cifras de siniestralidad evidencian que en torno a un tercio de los accidentes mortales estaban causados porque el conductor desatendía la conducción por algún tipo de factor externo. Existe un gráfico sencillo y muy visual que muestra los metros que recorremos “a ciegas” cada vez que hacemos una de esas acciones que no se deberían de hacer en marcha.

Lo curioso es que la mayoría de conductores experimentados creen que mantener un ojo sobre el camino los libera de esta clase de distracción pero numerosos estudios muestran cómo aun prestando atención a ambas cosas el cerebro sólo puede administrar una y por lo general dirige su actividad a la menos rutinaria, cual es dedicarse al celular por cuanto la actividad neuronal entiende que al ser un estímulo diferente al “normal” debe dedicar más atención a desarrollarlo y todo eso sucede sin que tengamos conciencia, así mientras creemos que escribimos y miramos la calle al mismo tiempo el cerebro se vuelve “ciego” a lo que su rutina le indica cómo más frecuente, es decir prestar atención al camino.

Cosas tan cotidianas como mandar un WhatsApp, marcar un número de teléfono en el celular (o simplemente responder a la llamada) ocupan intervalos desde los 8 hasta los 20 segundos. También se habla de otras cosas que no tienen que ver con el smartphone, como el ajuste de la radio o encenderse un cigarrillo.
Con la tabla que acompaña esta nota se hace mención a los segundos que se tarda en realizar cada acción y la distancia que se recorrería “a ciegas” si se circula a una velocidad de 120 km/h. Lo más sorprendente son los 600 metros que pasan sin atender a la conducción debidamente mientras se envía un mensaje por WhatsApp.

Lo de redactar un mensaje es evidente que es una distracción grave, pero también el simple hecho de ajustar la radio en una pantalla táctil (o la climatización en algunos coches ahora) también hace que se avancen 200 metros sin mirar.
La moraleja que nos dejan estos llamativos datos es que hay que evitar cualquier tipo de distracción a toda costa. Ya no solo cuando se circula a 120 km/h por las extensas distancias que se recorren, sino en cualquier otro ámbito.
En rutas secundarias o en recorridos urbanos pueden aparecer más factores como peatones o animales cruzando la vía. A estas alturas es bueno recordar que el uso del celular al volante está prohibido y que se sanciona con fuerte multa.











