Elevaron a juicio la causa por crimen de la docente
Mary Ferreyra fue asesinada el 9 de setiembre del año pasado. La fiscal de investigación 1 Liliana Lupi dio por concluida la investigación.
SÁENZ PEÑA (Agencia). El expediente con el correspondiente requerimiento de elevación a juicio ya se encuentra en la Cámara Primera en lo Criminal, que será la responsable de la instancia de trámite y debate para dilucidar lo ocurrido. Actualmente en ese estrado está abierto el período de investigación suplementaria, donde las partes podrán solicitar la incorporación de nuevos elementos que apunten a esclarecer el caso que conmocionó a toda una ciudad, a partir de la violencia sufrida por la víctima sometida a un brutal castigo por parte de su o sus victimarios.

La fiscal en su requerimiento de elevación a juicio consideró que la muerte sobrevino cuando en la fecha mencionada, a las 20.28, el imputado “vistiendo una pollera larga con camisa blanca, pelo largo oscuro (negro) con cobertura de un sombrero o gorro y levando en su mano izquierda un bolso y tras tocar timbre o algún dispositivo similar ingresó en el domicilio de la víctima”, y una vez en el interior “la sujetó con precintos plásticos”.
Para la fiscal, los elementos probatorios incluidos en el expediente son más que suficientes para en esta instancia del proceso atribuir el hecho a Sauco y concluyó que la finalidad de éste “fue obtener datos sobre la llave de una caja fuerte que se encontraba embutida y disimulada en una de las paredes de uno de los dormitorios”.
BRUTAL CASTIGO Y TORTURA
Siempre de acuerdo con el criterio de las conclusiones de la fiscal, primeramente el presunto homicida “la golpeó en distinta partes del cuerpo, torturándola, provocándole distintas lesiones”.
Una vez cumplido el objetivo de hacerse con la llave, indica que Sauco “extrajo el dinero, unos 1500 dólares y aproximadamente 15.000 pesos, se apoderó de armas de fuego de colección”.
Para culminar su plan macabro, el victimario “dio muerte a Ferreyra mediante asfixia por estrangulamiento manual”, lo que para la fiscalía da origen a la calificación de “Homicidio Criminis Causa”, es decir que la muerte tuvo por objetivo cubrir el delito precedente relacionado con la sustracción del dinero.
Para la fiscalía no queda dudas de quién fue el autor del crimen y por ello le endilga “el título de autor” del delito.
CUÑADAS, CONTUNDENTES CONTRA EL IMPUTADO
La declaración de las cuñadas del imputado -hermanas de la esposa e hijas de la víctima- fue contundente: señalaron que en varias oportunidades a la mujer le faltó dinero y una de ellas indicó que le había solicitado que cambiara la cerradura de la puerta. Que esto se hizo, pero volvió a darle una copia de la llave a su hermana, esposa del presunto asesino.
Una de ellas sostuvo que se enojó y le dijo: “Vos querés que le robe la llave a Mariela, entre y te mate”, porque ellas estaban seguras de que era Cristian quien le sacaba el dinero a su mamá, “porque ella era una persona muy lúcida y ordenada con el dinero”.
La otra hija de la víctima menciona en su declaración que cuando ve las cámaras de seguridad de su vecino, vio que entró en la casa de su madre “una persona con una ‘chequera’ similar a la de su cuñado (Sauco)”.
DESCARTÓ UNA TERCERA PERSONA
Lupi descartó en su investigación la presencia de una tercera persona en la escena del crimen, porque considera que “no se trató de un hecho improvisado sino todo lo contrario”, concluye que “fue organizado, planeado y analizado por una persona que conocía los movimientos de su víctima, el lugar y que no debía dejar rastros en la escena del crimen”.
“El imputado era una de las personas que más frecuentaba el domicilio y tenía contacto con Mary Ferreyra, conforme los dichos de sus familiares”, agregó.
EL DESENLACE LIGADO CON UN PATRÓN DE CONDUCTA
Al referirse al final trágico, la fiscal indicó que “el desenlace final obedece a un patrón de conducta desplegada por el incriminado, de lo contrario no se podría concebir la idea de dar muerte a una mujer mayor de edad y que además de ser indefensa ya se encontraba inmovilizada con precintos en sus manos y con la boca tapada”.
Por ello consideró que para esta instancia, con los elementos de prueba obrantes, “está acreditada la materialidad del hecho como así también la autoría por parte del imputado”.
Cabe recordar que Sauco ya tenía una condena anterior en la provincia de Corrientes por robo con uso de arma de fuego y homicidio criminis causa en grado de tentativa.











