Preocupa el récord mundial de producción de cocaína
Según el último Informe Mundial sobre Drogas que acaba de presentar en Viena la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la producción mundial de cocaína alcanzó un nivel histórico al registrar 1.976 toneladas. Expertos del organismo advierten que el 70 por ciento de esta producción con un alto grado de pureza procede de Colombia, que se ha convertido en el principal productor mundial.
El documento difundido por la oficina especializada de la ONU está basado en cifras globales del año 2017, que son los últimos de los que dispone el organismo internacional a partir de relevamiento realizado en los distintos países. De acuerdo a estos datos, la cantidad de cocaína incautada por las fuerzas de seguridad en todo el mundo también marcó un récord: es la mayor de la historia con 1.275 toneladas, registrándose un aumento del 13 por ciento respecto al año 2016. Los especialistas en la lucha contra las drogas y el narcotráfico sostienen que un marcado aumento de la producción de cocaína en Colombia explica, en gran medida, el hecho de que la cantidad de la sustancia haya alcanzado niveles históricos a nivel global. En ese sentido, el informe de la ONU remarca que en 2017 la producción de cocaína en ese país tuvo un incremento de un 31 por ciento. Por otra parte, la noticia de la detención en España de un militar brasileño que transportaba 31 kilogramos de esa droga, que los investigadores presumen que salió de Colombia, no solo empañó el viaje a Japón del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, para participar del G20 (el militar detenido formaba parte de una comitiva que acompañaba al mandatario), sino que además encendió las luces de alerta sobre la captación de personal de fuerzas armadas o de seguridad por parte de organizaciones internacionales de tráfico de drogas para que transporten estas sustancias ilícitas. En ese sentido, cabe recordar que el vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao, aseguró que el uniformado detenido en el aeropuerto de Sevilla era “una mula calificada” de alguna banda criminal que opera ambos lados del Atlántico.
Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en el mundo hay un total de 18,1 millones de consumidores de cocaína, y América del Norte es el lugar donde se observa la mayor tasa de consumo, con el 2,1 por ciento de la población de entre 15 y 64 años. El informe de la ONU señala, además, que aunque el consumo en esa región ha tendido a la baja entre los años 2006 y 2012, los expertos detectaron nuevos indicios de un mayor consumo, al igual que en Europa, el segundo mayor mercado para esta droga. Por otra parte, advierten que se observa una reorientación hacia el consumo de nuevas drogas y el surgimiento de nuevos mercados. Pero lo más grave de todo este panorama es que el aumento en el consumo se tradujo también en un incremento de muertes por sobredosis. Los datos de la ONU revelan que en 2017 se produjeron cerca de unas 585.000 en 2017 relacionadas con el consumo de estupefacientes, mientras que en 2015 los fallecimientos por ese motivo fueron 450.000 en todo el mundo. De todos modos, algunas organizaciones civiles que trabajan por la recuperación de adictos sostienen que esas cifras podrían ser mayor debido a que muchas muertes no se registran correctamente.
También preocupa el auge de las drogas sintéticas en todo el mundo. Sobre este tema, el informe explica que, si bien es difícil hacer estimaciones sobre estas drogas, el incremento de las incautaciones y el descenso de los precios hace pensar que se está ante un mercado en continua expansión. En rigor, estos productos diseñados en laboratorios no apuntan a reemplazar a otras sustancias como la marihuana y la cocaína, de origen vegetal, pero los enormes márgenes de ganancias que tienen llevan a concluir que no se trata de un consumo pasajero, sino de un segmento del mercado que convivirá durante mucho tiempo con otras drogas más tradicionales.
El informe de la ONU confirma la necesidad de redoblar los esfuerzos en la lucha contra las organizaciones criminales que promueven el consumo de estupefacientes y, a la vez, adoptar medidas de prevención sobre todo entre adolescentes y jóvenes con información clara sobre el grave riesgo al que se exponen frente al consumo de drogas.










