El Acta de la Independencia
Un texto breve, conciso y de extraordinaria significación constituye el Acta de la Independencia declarada el 9 de julio de 1816.
Dice así:
" Nos los representantes de las Provincias Unidas de Sud América, reunidos en Congreso Genera, invocando al Eterno que preside el universo, en el nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al cielo, a las naciones y a los hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueran despojadas, e investirse del alto carácter de nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Quedar en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de las actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican y ratifican comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento de esta voluntad, bajo el seguro y garantía de sus vidas, haberes y famas. Comuníquese a quienes corresponda, para su publicación y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállese en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración". ( Siguen las firmas de las autoridades del Congreso y de los diputados)

El texto es bien claro y contundente, no obstante ello tal vez convenga destacar ciertos conceptos que surgen de él:
.- A través de su fórmula, la Asamblea subrayaba el triunfo de la idea americanista. No se declaraban emancipadas las Provincias del Río de la Plata, sino las de Sudamérica en un gesto de amplitud que implicaba un compromiso hacia el resto del continente y una vocación de unidad.
.- La idea religiosa se advierte en la invocación con que se inicia la declaración.
.- Se considera a la declaración de la independencia como un acto de justicia
.- Se proclama a la nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Cabe recordar que las acciones de mayo de 1810 habían logrado la consagración del Primer Gobierno Patrio, pero en algunos documentos oficiales todavía se utilizaba una fórmula que señalaba que se gobernaba en nombre de Fernando VII. El 21 de julio de 1816, cuando se disponían a jurar la Independencia, los diputados hicieron agregar a continuación la frase "y de toda otra nación extranjera".
.- Se asume la soberanía y con ella los derechos de que, se consideraba habían sido despojadas.
.- Las provincias asumen el compromiso político de garantizar y sostener esta voluntad con el respaldo de sus vidas, haberes y fama. Subyace en esa expresión la vocación de unidad nacional y de responsabilidad política.
.- Se resuelve comunicar la decisión a las demás naciones, explicando los fundamentos que impulsan la declaración de la independencia. Esto habría de concretarse en algunos casos a través de misiones diplomáticas.

Un momento difícil para la Patria
El Congreso declaraba la independencia en un momento sumamente difícil para el país. Situaciones internas y externas hacían peligrar la revolución y sacudían los débiles cimientos del nuevo estado. Los principales problemas eran los siguientes:
.- Los españoles dominaban el Alto Perú y Chile.
.- El ejército del Norte se encontraba en pleno estado de anarquía.
.- Artigas dominaba una cuarta parte del país, no apoyando la reunión del Congreso.
.- Se habían registrado conatos subversivos en La Rioja y Santiago del Estero.
.- Se habían sublevado contra el gobierno central las tropas del Ejército de Observación, comandadas por Díaz Vélez.
.- España amenazaba con el envío de una poderosa expedición para recuperar el dominio del Río de la Plata
.- Llegaban rumores de una posible invasión portuguesa
.- Habiendo caído Napoleón, los monarcas europeos se unían en un propósito de restauración de la monarquía absolutista, mostrándose enemigos de los movimientos republicanos y revolucionarios.
.- Inglaterra se encontraba atada a compromisos con España y constituía también una amenaza.
La declaración de la independencia fue un acto de coraje de los diputados, ante el peligro de que la organización institucional que iba conformándose, desapareciera entre la anarquía interna y la represión española.










