Uruguay: martes de huelga general
El PIT-CNT llamó a la protesta por el retiro de la brasileña Petrobras y contra la decisión patronal de rechazar las paritarias ante la OIT.

Montevideo, 24 (AFP) - El paro de actividades afectará a todos los sectores. Tiene lugar en un momento de ataque a los derechos laborales, a partir del estancamiento económico tras casi 16 años de crecimiento, y cuando se acercan las presidenciales de octubre, en un contexto difícil para los trabajadores, que enfrentan un conflicto que parece no tener salida con Petrobras.
Esa empresa anunció su salida de Uruguay, según los sindicatos como forma de presión sobre el gobierno del Frente Amplio, para favorecer a la oposición y renegociar mejoras en los contratos de concesión que detenta en Uruguay. La estatal brasileña anunció que venderá su red de gasolineras y el servicio de distribución por gasoductos. La empresa ya despidió a empleados de su división gasífera en medio de una huelga de hambre de trabajadores que reclaman que se quite a la firma la concesión del servicio de distribución de gas natural, que detenta desde 2004.
La convocatoria es “en defensa del empleo, de las condiciones de trabajo y de la negociación colectiva”.
El conflicto se profundizó con el paso de los días y los trabajadores piden al gobierno de Tabaré Vázquez, que hasta el momento se ha mantenido prescindente, que se involucre en una solución. Petrobras alega que su actividad gasífera en Uruguay es deficitaria, pero los trabajadores denuncian que los despidos ponen en riesgo el abastecimiento. Además de las reivindicaciones laborales, el PIT-CNT reclama información sobre el destino de las personas detenidas desaparecidas durante las décadas de 1970 y 1980 en Uruguay, período marcado por una dictadura cívico-militar que se extendió desde 1973 hasta el retorno a la democracia, en 1985.
Los sindicatos denuncian que Petrobras presiona al gobierno para favorecer a la oposición y renegociar mejoras en sus contratos de concesión
La imposición de la OIT
La huelga de este martes también será una protesta contra la presentación de las cámaras empresariales ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Sindicatos y empresarios se enfrentan desde hace años en Uruguay, y varias empresas que intentaron despedir o cerrar han sido ocupadas por sus trabajadores como forma de protección laboral. En este país de 3,4 millones de habitantes, hay “negociación colectiva” de empresarios y trabajadores con mediación del gobierno para fijar ajustes salariales.
La OIT informó al gobierno que debe modificar la ley de negociación colectiva, cuestionada por los patrones uruguayos. Los cambios deben hacerse mediante proyecto de ley remitido al Parlamento, y el gobierno debe enviarlo antes de fines de octubre, antes de la primera vuelta electoral. El documento elaborado por el Ejecutivo debe contar con la conformidad de las cámaras empresariales y el PIT-CNT, otro punto de controversia, ya que las posturas de patrones y trabajadores respecto de la ley son opuestas por el vértice. Antes de eso, el 1 de setiembre, el Ejecutivo deberá presentar ante la OIT una memoria informando detalladamente de “las medidas adoptadas para realizar progresos”.










