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Persisten dificultades con la provisión de vacunas

Un informe de la última reunión celebrada por la Comisión Nacional de Inmunizaciones, el organismo que asesora a las autoridades del gobierno nacional sobre aspectos relacionados con la inmunización de la población, advierte que se produjeron demoras en el abastecimiento y la distribución, desde la Nación hacia las distintas jurisdicciones, de las vacunas que forman parte del plan obligatorio de vacunación.

Si bien las autoridades nacionales de salud aseguran que sólo persisten los problemas con la vacuna contra el meningococo, no deja de ser preocupante el reconocimiento de las mismas autoridades respecto a que, efectivamente, existieron problemas financieros entre otras cuestiones, como las dificultades en el ingreso al país de nuevas dosis- que derivaron en un sensible faltante de vacunas. Cabe recordar que ya el año pasado se había presentado una situación similar y que, por esa razón, los responsables de programas de vacunación de las distintas provincias hicieron llegar oportunamente su preocupación a las autoridades sanitarias nacionales por la provisión irregular e insuficiente de vacunas y por la imposibilidad de cumplir con el calendario de vacunación y garantizar la salud de la población. También la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología expresó este año su inquietud por los problemas en la provisión de vacunas, más específicamente por el incumplimiento de la Nación con la entrega en tiempo y forma de las vacunas que están incluidas en el calendario obligatorio. Habría que remitirse a la crisis de 2001 para hallar una situación similar. Es un problema que no debe minimizarse, ya que lo que está en juego es, nada más ni nada menos que la cobertura sanitaria de la población. Trascendió que, en el acta de la reunión celebrada por la Comisión Nacional de Inmunizaciones en la primera semana de abril pasado, también están registradas las advertencias realizadas por especialistas por la discontinuidad en la entrega de vacunas y por la falta de transparencia en la información. Pero eso no es todo. Algunos expertos también observan los problemas que traerá aparejado la controvertida decisión de reducir cada vez más las responsabilidades de los programas nacionales, ya que las provincias -ante la falta de provisión regular de vacunas desde la Nación- se verán obligadas a adquirirlas con recursos propios, lo que las expone a pagar un precio mayor a los laboratorios ante la imposibilidad de acceder a los beneficios que tiene la compra a gran escala que realiza el Estado nacional en coordinación con la Organización Panamericana de la Salud.

Es de esperar que las autoridades nacionales comprendan que, como bien señala la Organización Mundial de la Salud, no hay intervención sanitaria preventiva más efectiva que la inmunización. En ese sentido, el organismo internacional recuerda que en todo el mundo las campañas de vacunación bien aplicadas y las tareas relacionadas con la inmunización de la población han permitido prevenir y controlar muchas enfermedades infecciosas y, cada vez más, varias enfermedades crónicas causadas por agentes infecciosos. Expertos de la OMS, además, señalan que la vacunación no solo evita los sufrimientos y muertes causados por enfermedades infecciosas como la neumonía, la diarrea, la tos ferina, el sarampión o la poliomielitis, sino que también posibilita avanzar hacia metas que deben ser prioridades nacionales como la educación y el desarrollo económico. La Argentina actual, que tiene casi a la mitad de los menores de 17 años en situación de pobreza, no puede darse el lujo de debilitar el sistema de salud pública con una provisión irregular o, lo que es peor, con una faltante de vacunas. El Estado nacional debe garantizar la disponibilidad de vacunas gratuitas en centros de salud y hospitales públicos de todo el país. Debe tenerse en cuenta que hay regiones del país donde algunas familias deben recorrer varios kilómetros para llegar a un hospital o centro de salud para poder cumplir con el calendario de vacunación de sus hijos. En esos casos, la falta de alguna dosis puede hacer que se pierda una oportunidad de inmunización, ya que es altamente probable que esa familia no vuelva en lo inmediato al centro sanitario. La Argentina necesita mejorar la cobertura de vacunas y no al revés, como lamentablemente puede ocurrir si no se toman las medidas necesarias para garantizar en todo el país una provisión suficiente de dosis.

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