La computadora más peligrosa del mundo
¿Es arte llenar una computadora de virus y venderla en un remate?
Así lo entiende el artista chino Guo O Dong, quien consiguió vender por más de un millón de dólares su obra titulada La persistencia al caos (The persistence of Chaos).

Hasta aquí nada nuevo en el mundo del arte pero el punto es que la obra es una simple notebook Samsung cargada con los seis virus más potentes, y que según el chino simboliza una de las amenazas más aterradoras del mundo. Llamada “la computadora más peligrosa del mundo” fue subastada el martes pasado por 1,35 millones de dólares, indicó el sitio del artista chino que la puso en remate en Nueva York.

El chino Guo O Dong creó esta obra llamada en conjunto con la firma de ciberseguridad DeepInstinc, quien llevó adelante la subasta. Según el artista digital, la computadora refleja una crítica a “la cultura extremadamente en línea de la vida moderna”.
La netbook Samsung NC10 de 2008 está dotada de un sistema operativo Windows XP Service Pack 3 y no tiene nada en particular más que los virus informáticos ILOVEYOU (2000), MyDoom (2004), SoBig (2003), DarkTequila (2013), BlackEnergy (2015) y Wannacry (2017) que causaron al menos 95.000 millones de dólares en daños en las últimas dos décadas.

Como si se tratase de un Hannibal Lecter tecnológico el equipo estaba encendido, pero sin conexión a Internet y fue exhibido en un soporte aislado y entregado a su dueño bajo compromiso notarial de jamás conectarlo a la red por el peligro que implican los virus residentes.

Los responsables de la subasta aseguran que la Samsung NC10 fue entregada con su cable de electricidad pero el comprador se comprometió a dejarla desconectada para no propagar los virus. El daño potencial que puede llegar a causar esta bóveda de malware depende, exclusivamente, si accede a una red inalámbrica o una unidad USB.
Según los organizadores, la obra “permite el estudio de software maliciosos y permite a las personas interesadas en el análisis (o quizás como parte de su trabajo) tener acceso a ellos en funcionamiento, analizar cómo operan, y quizás permitir a las personas bloquear softwares específicos en su ambiente”.










