La clave está en las texturas
Si bien la paleta de colores que envuelve la temporada es marrón, no hay nada de básico ni de simple en las tendencias que la constituyen. Esta es la temporada de las texturas.
Preparate para el corderoy, pana y lana, para las estampas escocesas en tonos manchados, amalgamadas entre sí y combinadas inesperadamente entre ellas. La imaginación puede girar entre tapados gruesos y pantalones sastreros haciendo juego.


LOS COLORES
TONOS TIERRA. Encabezados por el beige y seguidos por todos los adyacentes en el círculo cromático. La parte buena es lo fácil que es vestirse con esta idea. Todas las prendas que contengan algún tipo de marrón combinarán juntas a la perfección en un outfit monocromático y ultra tendenciero. Así, un saco escocés beige con pantalones camel de cordero y, remera blanca con botas de cuero marrones crean un outfit simple, canchero y súper fácil para armar en casa.
NARANJA & CORAL. ¿Te aburre el sepia? El naranja fuerte y el coral dan destellos de vida, resaltando como unos de los colores IT saturados que acompañan la gama amarronada. Animate y elegilos porque se vienen con todo.
MOSTAZA & VERDE. Otras opciones trendy. Son colores que supieron estar en el podio de las tendencias y, por suerte, no se fueron a ningún lado. Una excelente opción para combinar entre sí.


LAS ESTAMPAS
ESCOCÉS. Estuvo tantas veces de moda que podríamos decir que no se trata de una tendencia, sino de un básico que revive cada tanto. El escocés, tartán o estampa de cuadros, cualquiera sea su denominación, es la estampa de la temporada. Lo vemos en todos los colores que son tendencia, en todas las combinaciones y tipos de cuadros. El escocés se combina entre sí en outfits muy cargados, llenos de textura.
ANIMAL PRINT. Este verano anticipó la fiebre del animal print. Con el leopardo como máxima estampa IT, las puertas de la moda le abrieron paso al snake y al croco. Estos patrones salvajes se llevan con mucho estilo. Elegimos el ‘croco’ en accesorios de cuero o simil cuero, como cinturones, botas y carteras. El ‘snake’, por contrario, invade todo tipo de prendas, desde sacos y pantalones sastreros hasta botas y accesorios. Es sin duda una de las novedades.



LOS ESTILOS
MASCULINO. En cuanto a estilos predominantes, seguimos a full con el tomboy look. Nuestros vestidores se llenan de prendas con cortes masculinos que no marcan la figura y son cómodos por demás. Si te sentís muy ‘cuadrada’ marcá tu figura con un cinturón finito por fuera del saco. Sacos oversized con hombreras ochentosas y pantalones rectos con pinzas se llevan mejor si es con una estampa a cuadros.
DEPORTIVO. El sporty chic tampoco nos abandona. Lo vimos hasta en la sopa, pero este estilo que traslada el gimnasio a la calle nos seguirá acompañando. Combiná tus calzas cortas con una camisa blanca oversized y unos suecos en punta para conseguir un outfit cómodo y canchero. Apostá aún más por los buzos canguro que se vienen como una apuesta fuerte del frio. Imaginá lo trendy que quedan debajo de un tapado largo escocés. Y si todavía no tenés esas zapatillas guerreras que te sacan de apuro, corré por unas bien deportivas, ideales para días largos.
LOS NOVENTA. Este look también vuelve. Esta vez se centra en outfits urbanos, cuasi oficinescos, al estilo secretaria de los 90. Las faldas midi cruzadas con polera al cuerpo y los cardigan de tejido finito con botones para un look de trabajo. ¿Te animás a llevar unas botas altas por debajo de la pollera?
EL CONJUNTO SASTRERO. El traje de dos piezas dejó de ser achupinado y ahora se lleva grande, recto. Las más fashionistas lo elegirán en la paleta del beige, quizás con cuadros escoceses, y las más femeninas en colores suaves como el celeste. Sea cual sea tu elección, el traje recto y oversized es el que va. Y si la estampa no es lo tuyo, optá por una textura interesante. Pueden ser saco y pantalón de corderoy o de pana.










