Estatus de refugiados para venezolanos
La Agencia de la ONU para los Refugiados expresó su preocupación por millones de venezolanos que se vieron obligados a abandonar sus hogares ante el creciente deterioro de la situación política, económica y humanitaria en el país caribeño. Las autoridades del organismo remarcaron que la mayoría de los que dejan Venezuela en estas difíciles circunstancias necesitan protección internacional como refugiados.
Acnur (Agencia de la ONU para refugiados) estima que alrededor de 3,7 millones de personas huyeron de Venezuela en los últimos años, y que entre 3.000 y 5.000 se suman cada día al éxodo y cruzan la frontera con la esperanza de comenzar una nueva vida. En una nota dirigida a otros Estados, Acnur solicitó que se considere esta situación de excepción para los venezolanos, y que independientemente de cual sea su situación legal, no sean deportados o forzados a regresar. Es que el año pasado se registraron deportaciones de venezolanos desde algunas islas del Caribe, entre ellas Trinidad y Tobago, que detuvo a 80 migrantes de esa nacionalidad que fueron luego trasladados de regreso a su país en un avión militar venezolano. Este incidente encendió las luces de alarma en Acnur y por ese motivo en su último documento público sobre la situación en Venezuela plantea que existen situaciones complejas por las que puede resultar inviable determinar la condición de refugiado de manera individualizada, y por eso recomienda un reconocimiento grupal que beneficie a quienes se encuentran en esta delicada situación. Según datos del mismo organismo, Colombia es el país que más refugiados de esa nacionalidad recibió en su territorio (más de 1.100.000 personas); seguido por Perú, que abrió sus puertas a poco más de 500.000 venezolanos. En la lista siguen Chile, con 288.000 migrantes; Ecuador, con 221.000 y Argentina, con 180.000. Tan importante movimiento migratorio ha generado tensiones en algunos países, como por ejemplo en Perú, donde en agosto del año pasado impuso la obligación a los venezolanos de presentar pasaporte para ingresar a suelo peruano.
En nuestro país, en tanto, los migrantes venezolanos pasaron a conformar el grupo más numeroso de extranjeros que ingresan a territorio argentino, según señala un reciente informe elaborado por la Dirección Nacional de Migraciones, que estima que en los próximos meses podrían llegar otros 100 mil venezolanos más, por lo que ya se adoptan medidas para facilitar la integración. Además de superar en número a los inmigrantes que llegan a la Argentina desde el resto de los países de América Latina, por primera vez los venezolanos desplazaron a los paraguayos del primer lugar entre los extranjeros que vienen a vivir al país. Por otra parte, otro dato que caracteriza a la migración venezolana es que la mayoría de los grupos que llegaron a la Argentina están conformados por jóvenes y con estudios universitarios, lo que de alguna manera facilita su inserción laboral. Según la Unión de Venezolanos en Argentina, conseguir un trabajo informal puede demandar a un migrante venezolano entre una y dos semanas en la Ciudad de Buenos Aires; mientras que un trabajo en blanco, entre tres y cinco meses, aunque el puesto obtenido no necesariamente tenga relación con el oficio o profesión del recién llegado.
Estudiosos de los movimientos migratorios coinciden en que el éxodo de los venezolanos es el más grande que se registra en la historia reciente de América Latina. Dada la magnitud del desplazamiento y de los padecimientos de los que se vieron obligados a abandonar familias y hogares por los acontecimientos políticos, de derechos humanos y socioeconómicos que se desarrollan en el país caribeño, es necesario que nuestro país no se pierda el espíritu de la ley de migraciones sancionada en el año 2003 y reglamentada en 2010, que representó un enorme avance respecto de la legislación anterior, más restrictiva, que había sido elaborada durante la última dictadura militar. La migración no es un delito. Es un derecho humano, y por eso se debe garantizar a los inmigrantes las condiciones indispensables para que lleven una vida digna, con acceso a servicios educativos y de salud. Los gobiernos de la región deben escuchar los planteos de la Agencia de la ONU para los Refugiados, que considera que la mayoría de los venezolanos califican para obtener asilo y por eso pide a las autoridades de los distintos países latinoamericanos que otorguen este tipo de estatus a los migrantes del país caribeño.










