A diez años del último adiós a Mario Benedetti
Poeta del amor y del exilio, escritor prolífico, Mario Benedetti (Paso de los Toros, 1920- Montevideo, 2009). Aquí lo recordamos de la mejor manera posible, leyendo sus poemas.

Defensa de la alegría
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del caos y de las pesadillas
de la ajada miseria y de los miserables
de las ausencias breves y las definitivas
defender la alegría como un atributo
defenderla del pasmo y de las anestesias
de los pocos neutrales y los muchos neutrones
de los graves diagnósticos y de las escopetas
defender la alegría como un estandarte
defenderla del rayo y la melancolía
de los males endémicos y de los académicos
del rufián caballero y del oportunista
defender la alegría como una certidumbre
defenderla a pesar de dios y de la muerte
de los parcos suicidas y de los homicidas
y del dolor de estar absurdamente alegres
defender la alegría como algo inevitable
defenderla del mar y las lágrimas tibias
de las buenas costumbres y de los apellidos
del azar y también
también de la alegría
No te salves
no te quedes inmovil al borde del camino,
no congeles el júbilo,
no quieras con dsgana;
no te salves ahora ni nunca, no te salves.
no te llenes de calma,
no reserves el mundo solo un rincon tranquilo,
no dejes caer los parpados pesados como juicios,
no te queds sin labios,
no te duermas sin sueño,
no te pienses sin sangre,
no te jusgues sin tiempo.
pero si pese a todo y no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas el mundo solo un rincón tranquilo
y dejas car los parpados pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil al borde del camino
y te salvas,
entonces,
no te quedes conmigo.
Mi táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.










