Hacia un nuevo modelo energético
El mundo avanza en el uso de nuevas fuentes de energía limpias como respuesta al desafío que implica el cambio de matriz energética que se impone por el agotamiento de los combustibles fósiles y el incremento en el consumo de energía a escala global.
En el Chaco, el proyecto que lleva adelante en Puerto Tirol la empresa Seismega, que pertenece a la firma Unitán, para producir bioenergía a partir del desecho de la producción maderera se inscribe en la necesidad de poner en marcha procesos de generación de energía que sirvan como alternativa a los generados con combustibles tradicionales. Según el último informe elaborado por la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, el país cuenta con 36 proyectos de energías renovables que se encuentran operativos. Con ese escenario de fondo, el inicio de obras de la industria de energía renovable en la localidad de Puerto Tirol representa mucho más que una buena noticia.
Por un lado, ese emprendimiento permitirá que se vuelque en la provincia una inversión estimada en algo más de 15 millones de dólares; por otra parte, representa un avance en el camino de la diversificación de la matriz energética chaqueña porque la central de biomasa de Tirol, aprovechando recursos locales, generará 6,6 megavatios (una potencia equivalente al consumo de unos 100.000 usuarios de Secheep), que se destinará a cubrir el consumo de la planta de Unitán con la posibilidad, además, de aportar energía al sistema nacional. Debe recordarse también que un emprendimiento de similares características proyecta la otra taninera, Indunor, que funciona desde hace varios años en suelo chaqueño, más precisamente en La Escondida.
A este nuevo mapa energético debe sumarse la planta de generación híbrida solar y térmica (diésel) que se construye en Comandancia Frías y que servirá como modelo para replicar en todas las áreas de El Impenetrable que no tienen suministro constante de energía. A nivel nacional, en tanto, hace poco se conoció la decisión de la empresa Cervecería y Maltería Quilmes de firmar un convenio de 283 millones de dólares para comprar a la compañía Central Puerto, por el término de 20 años, energía generada en su parque eólico de Achiras, ubicado en Córdoba, donde los vientos serranos permiten que los 15 aerogeneradores que tiene ese predio aporten energía limpia a más de 46.000 hogares, con una significativa potencia ingresada al sistema argentino de interconexión.
Este acuerdo permitirá abastecer de energía limpia a todas las cervecerías de Quilmes, y también a sus plantas de gaseosas, fábrica de tapas, malterías y centros de distribución. Según informó la empresa de bebidas, el objetivo es que su cadena de producción tenga el menor impacto posible en el medio ambiente, y a la vez deje un aporte económico positivo en las comunidades. Según el informe publicado en el Anuario 2018 de la Cámara Argentina de Energías Renovables, que nuclea a un centenar de empresas del sector, el empleo de estas fuentes alternativas avanza a un ritmo aceptable en el país.
La ley nacional 27.191, que introduce modificaciones a la Ley 26.190, “Régimen de Fomento Nacional para el Uso de Fuentes Renovables de Energía Destinada a la Producción de Energía Eléctrica”, fue aprobada en septiembre de 2015 con un amplio consenso político. Esta norma estableció metas para que el país desarrolle energías renovables y creó un marco legal que permite planificar el mercado a largo plazo, proporcionando previsibilidad a las inversiones, lo que hizo que en distintas provincias se apueste por el uso de fuentes renovables, ya que a nivel país se fijó el objetivo de alcanzar un 20 por ciento de participación en la matriz energética nacional con estas energías alternativas.
En el caso del Chaco, que registra altos niveles de radiación solar a lo largo del año en todo su territorio, la energía solar fotovoltaica se presenta como una de las alternativas más viables, sobre todo en aquellas localidades que todavía no cuentan con un suministro continuo de energía. El agotamiento de los combustibles fósiles obligará, tarde o temprano, a marchar hacia un modelo que prescinda de esos recursos y la provincia no debe permanecer al margen de esa tendencia global que traerá a las comunidades no solo los beneficios de una fuente genuina de energía segura y sostenible, sino que ayudará también a reducir el impacto sobre el ambiente.










