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El M1 de records que quedó olvidado

El M1 fue el primer BMW modificado por la división de competición Motorsports de la compañía. Diseñado para satisfacer los requisitos de homologación del Grupo 5, el propósito del M1 era batir a los Porsche en los circuitos y brindar la oportunidad a quien tuviese el dinero de tener un superdeportivo de motor central en su casa.-

El coche de esta nota saldrá a remate en poco tiempo y además de su valor “per se” tiene una rica historia detrás. 

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El Mq al mando de Harald Ertl se dirige a batir el record de velocidad. 301,4 Kph a gas.
En 1981, un periodista y piloto de competición austriaco llamado Harald Ertl compró la unidad para romper récords de velocidad en tierra. Con la ayuda del conglomerado petrolero British Petroleum (BP), quien aprovechó la oportunidad para promocionar su nuevo producto “AutoGas”, este BMW M1 fue ligeramente modificado en las instalaciones de Gustav Hoecker Sportwagen-Service GmbH para utilizar GLP en combinación con dos turbos.
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El interior del M1 no tiene nada de extraordinario. En su época la firma Blaupunkt instaló un sistema de sonido para subirse publicitariamente al record de velocidad.

La idea era hacer funcionar al deportivo germano con dicho combustible, romper un récord de velocidad en tierra y hacer que el producto de BP se hiciese famoso por su alta eficiencia energética y baja contaminación en los vehículos de competición. La idea no parecía mala y otras compañías se hicieron eco del programa y se subieron al intento de record. Sachs proporcionó el kit de suspensión y Blaupunkt los altavoces del sistema de audio, por motivos publicitarios.

La carrocería se hizo ex profeso para mejorar la penetración aerodinámica y lograr conseguir velocidades más altas. El motor de seis cilindros en línea BMW de fábrica era capaz de entregar 277 CV de potencia y con la adición de una pareja de turbocompresores firmados por KKK, la potencia estimada era de 415 CV.

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En el vano motor se aprecian los dos turbos que le fueron instalados al coche para batir el record de velocidad con GLP.

Aunque no hay documentación presente que lo demuestre  los medios de la epoca dicen que el 17 de octubre de 1981 Ertl rompió un récord mundial de velocidad para el M1, con 301,4 km/h de velocidad punta. Unos meses después, Ertl falleció en un desafortunado accidente aéreo a los 33 años y el protagonista de esta historia comenzó a desvanecerse en la historia.

Destino de garages

El coche pasó de concesionario en concesionario en unas condiciones plenamente funcionales hasta que, un día, un potencial comprador salió a probarlo y lo golpeó contra el cordón de una vereda. El sistema de caja y diferencial quedó lo suficientemente dañado como para no ser reparado pero de todas maneras el coche -cuyo prestigió lo precedía- . Terminó en manos de una compañía de inversiones japonesa a finales de los 80 y fue olvidado hasta que volvió a Inglaterra donde un farmacéutico local lo compró en 1993.

Sin embargo este propietario no alcanzó a repararlo ya que falleció dos años después, y el coche permaneció a la intemperie hasta que fue enviado al Midland Motor Museum para su inmediato almacenamiento. A pesar de que el conservador del museo vendió la colección de coches de la institución, de alguna manera, este M1 no corrió la misma suerte. El coche fue devuelto a la familia del difunto farmacéutico que lo guardó en un cobertizo en la zona rural hasta que a alguien se le ocurrió que podría valer algo.

Ahora, este curioso ejemplar se ofrecerá en la subasta de coches clásicos de Coys durante el Salón del Automóvil Techno Classica de Essen, Alemania. Es la primera vez que alguien tiene la oportunidad de comprarlo a sus legítimos dueños desde 1993. Aunque su carrocería presenta algunos golpes y magulladuras y el motor ser puesto en marcha, es muy poco lo que precisa para volver a rodar por las calles. Es un BMW M1 único, y su precio estará a la altura de su exclusividad.

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