Las fobias de Donald Trump
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a hacer gala de su falta de diplomacia al relacionar un discurso de la congresista demócrata musulmana Ilhan Omar, la primera mujer musulmana en ser elegida legisladora por el voto ciudadano para ocupar un lugar en la Cámara baja del Congreso norteamericano, con el atentado contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre.
Fiel a su estilo, Trump volvió a utilizar la red social Twitter para exponer su particular manera de ver el mundo. Lo hizo luego de que la congresista musulmana pronunciara un discurso ante la organización de derechos civiles de los musulmanes Consejo de Relaciones Estadounidense-Islámicas (CAIR), que fue difundido esta semana en la plataforma de videos You Tube. Al parecer, lo que molestó a Trump fue que Omar dijera que después de los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas de Nueva York, los musulmanes que viven en Estados Unidos fueron estigmatizados por sus creencias y costumbres. “CAIR se fundó después del 11-S porque se dieron cuenta de que algunas personas hicieron algo y todos nosotros estábamos empezando a perder el acceso a nuestras libertades civiles”, dijo la legisladora en su discurso.
La respuesta del magnate no se hizo esperar. Subió a Twitter un provocador video editado en el que se puede ver un fragmento del discurso de Omar, sacado de contexto, donde la legisladora expresa “algunas personas hicieron algo”. Luego, el video de Trump continúa con la pregunta “¿Algunas personas hicieron algo?”, para mostrar enseguida las imágenes de los atentados a las Torres Gemelas. “Nunca lo olvidaremos”, agregó Trump en su cuenta de Twitter. La reacción del mandatario fue duramente cuestionado por la oposición a su gobierno, que consideraron que, una vez más, el polémico empresario incentiva el odio y la islamofobia, justificando así las prácticas discriminatorias y excluyentes hacia los musulmanes. Pero este grupo no es el único que es estigmatizado por el presidente Trump. También millones de migrantes, especialmente de origen latino, son objeto de los exabruptos del mandatario estadounidense. En ese sentido, el investigador argentino, Leandro Morgenfeld, señala que en Estados Unidos resurgió un peligroso discurso racista y xenófobo, que es “llevado al paroxismo” por el presidente Donald Trump. Esa peligrosa actitud del mandatario ha generado en los últimos años en Estados Unidos un aumento de ataques contra inmigrantes e incluso contra estadounidenses que son descendientes de familias mexicanas o centroamericanas. En este contexto, no exageran los legisladores dem ócratas que reclamaron al gobierno norteamericano que garantice la seguridad de la congresista Omar, ya que consideraron que su vida está en peligro por las reiteradas amenazas de muerte que recibió en las últimas horas. La propia legisladora afectada confirmó que las amenazas contra su persona aumentaron después de que el video de Trump comenzase a circular por internet.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, recordó que “la memoria del 11-S es un territorio sagrado, y cualquier conversación al respecto debe hacerse con reverencia”. El presidente no debería usar las dolorosas imágenes del 11-S para un ataque político”, sostuvo. “Las palabras del presidente pesan mucho, y su retórica incendiaria y llena de odio crea un verdadero peligro. Trump debe eliminar su video irrespetuoso y peligroso”, reclamó la dirigente demócrata.
El mandatario pasará a ser, seguramente, uno de los más controvertidos ocupantes de la Casa Blanca de la historia reciente de los Estados Unidos y difícilmente pueda ser mostrado como un ejemplo a imitar. La opacidad que rodea al origen de su fortuna también es objeto de cuestionamientos. Recientemente los diarios The New York Times y The Wall Street Journal fueron galardonados con los premios Pulitzer 2019 por sus investigaciones sobre el dinero y las finanzas del presidente Trump y su familia, y sobre los pagos secretos que hizo el magnate durante su campaña presidencial de 2016.
La política inmigratoria de la administración Trump, que incluye la separación de familias de inmigrantes indocumentados en la frontera con México, ha generado un fuerte rechazo tanto en Estados Unidos como fuera de ese país. Trump agudiza las tensiones sociales dentro de su país, y además, como principal figura de una nación que es potencia mundial, se presenta como un peligroso ejemplo para líderes de otras latitudes que se ven tentados de imitar su lenguaje. Y esto es particularmente grave ya que, como señala el lingüista holandés Teun A. van Dijk, el lenguaje tiene una fuerte incidencia en la reproducción de fenómenos racistas, aun en los casos en que se lo usa indirectamente, para velar prejuicios raciales y étnicos latentes.










