El algodón muestra su fortaleza
Como siempre ocurrió, el algodón es el cultivo con menos pérdidas y sigue respondiendo bien ante las adversidades climáticas en gran parte de la provincia del Chaco. De no producirse lluvias voluminosas en el momento de cosecha se podrán obtener rendimientos aceptables, y por esta razón es que los productores miran al cielo por estos días ante los pronósticos de precipitaciones para esta Semana Santa.
Hasta el momento, se avanzó en un 20% de cosecha del total de los lotes que están en condiciones para ser cosechados, y de manera muy despareja en departamentos donde no se superó el 8% de los lotes, y otros que avanzaron hasta un 40%, con rindes aceptables para las expectativas y ante la jugada fuerte del clima que resultó adversa en algunos aspectos.

La semilla
De forma conjunta con el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria (Senasa), el INASE (Instituto Nacional de Semillas) sigue realizando controles en campo con el fin de identificar la existencia de eventos de transformación pertenecientes a organismos vegetales genéticamente modificados no aprobados en semilla de algodón.
Dice el organismo que la difusión de semilla con eventos transgénicos no desregulados se encuentra prohibida ya que constituyen una violación a las normas vigentes y representan un riesgo para todo el proceso de comercialización de los productos o subproductos de su cultivo, como así también constituyen un riesgo para los mercados internacionales.
En este sentido, cabe señalar que hay quienes sostienen que la ilegalidad en los últimos años, puso un compromiso importante sobre la posibilidad de seguir haciendo algodón en la Argentina. Sobre un tema tan importante, la consulta la hicimos a los responsables del único semillero de algodón del país que tiene su laboratorio en Avia Terai. “Cuando nos hicimos cargo de la compañía, el algodón en la Argentina había llegado casi a su piso, de 250 mil hectáreas, sin embargo cuando comenzamos a juntarnos con los productores, con el Inta y con los gobiernos provinciales, para agregar valor en origen, nos dimos cuenta de que lo que faltaba era construir la autopista” dijo Pablo Vaquero, presidente del directorio del semillero.
Sostuvo que hay una idea firme de “construir la autopista significa darle la posibilidad a los productores, de que vayan por el lugar que corresponde para ir más rápido, y lograr que las tecnologías lleguen más rápido. Esto no es una crítica, sino una visión de realidad” dijo.
Asimismo, consideró que el productor argentino tiende a producir, y seguirá produciendo siempre. “Cuando uno no le ofrece la autopista, agarra la colectora. La colectora tiene muchos problemas, porque nadie la mantiene y en general son espacios donde quienes mandan son la ilegalidad. Esto significa no sé lo que estoy sembrando, no sé lo que estoy cosechando, y no sé lo que estoy vendiendo”.
Y opinó que “es un círculo vicioso que lo que hace es destruir valor en todo el largo. Y lo que queremos es un círculo virtuoso para crear, ofreciendo semillas de calidad, aunando la voluntad de los productores, trabajando con el Inta y con los gobiernos provinciales, con el Inase, y con la cadena comercial para abrir una exportación que sea viable en el tiempo, con volumen y calidad; y ofertar también en el mercado interno fibras de calidad”.
Avances
Recordó que desde que este semillero comenzó a operar en la Argentina “pasamos del 20% de formalización del mercado a 50% en los últimos dos años. Y esto con las tecnologías antiguas, y trabajando y aunando voluntad de productores que quieren hacer las cosas bien, con lo cual creemos que hay un camino que se comenzó a construir, hay una autopista que ya se comenzó a construir, y queremos terminarla en conjunto con todos los productores”. El desafío está hecho.










