Un puente, un paleocauce, ¿sorpresa y media?
El corte de la ruta nacional 89, en la zona de Capdevila, provocado por la fuente corriente de agua que golpeó y socavó la estructura de la carretera, que derivó en la colocación de un puente Bailey, es un hecho que amerita mirar cómo estamos en el Chaco en cuanto a obras de infraestructura y si hay algún tipo de impacto ambiental que haya aportado para llegar a esta situación.
Por Hipólito Ruiz
Campos inundados en esta zona, como también lo ha sufrido el área rural de Las Breñas donde aún hay lotes y predios foresto-industriales bajo agua.

¿Por qué el agua golpea con tanta furia en esta parte?, se preguntó el productor Luis Ganz de Capvedila cuando este periodista le preguntó si recuerda algún acontecimiento de este tipo. “Nunca vi tanta agua, pero no nos olvidemos que en enero también hubo inundación por lluvias, pero así como ahora que se tenga que cortar una ruta, nunca vi”, dijo.
¿Qué pudo haber pasado?
A un técnico que conoce bien este tema, el ingeniero Hugo Rorhman, le consultamos llevando las voces de los productores, para aclarar algunas cuestiones que se vienen debatiendo en grupos de Whatsapp de productores agropecuarios. “Sí, es un paleocauce”, fue la primera respuesta que nos acercó. Y aportó un dato interesante: “Desde que hay imágenes satelitales, aguas arriba de ruta 89 es la primera vez que se observa ese cauce con agua”.
Es decir, antes estaba, pero sin agua. Y no preocupaba. ¿Por qué ahora sí?, le preguntamos: mucha lluvia, menos monte. En 1998, con iguales lluvias o parecidas, no se dio así, por lo tanto entre mayor lluvia, mayor agricultura y menor monte y esa mayor pendiente del terreno están las principales cauces del colapso.
Lo que no se habría contemplado
En este marco, el destacado técnico que tiene la Administración Provincial del Agua siguió respondiendo nuestras preguntas: cuando se hizo la ruta, con seguridad no se contemplaron esos aportes de agua y de allí las pocas y pequeñas alcantarillas, que ante mucha agua, reaccionan elevando niveles aguas arriba (hasta pasar por arriba) y grandes velocidades, que erosionan.
¿Puede pasar lo mismo entre Charata y Corzuela?
“No, eso no va a ocurrir”, respondió Rorhman. “No ocurrirá lo mismo en Corzuela, Charata, en cuanto a erosión de alcantarilla, por un motivo simple: diferencia de pendiente. Corte Capdevila, hacia arriba, 1 m por km. En la ruta 94, Pinedo a Avia Terai, de 0.3 a 0.4 m por km, entonces pierde fuerza, y por ende, pierde velocidad”, precisó.
Dar la vuelta entera
Este corte genera serios inconvenientes no solo para el transporte en general sino para la producción primaria. “Estamos a tres días de empezar la cosecha y no pueden pasar las máquinas”, dijo un productor de General Pinedo. “Hay que dar la vuelta, es muy grande el trecho por Otumpa, de allí a Charata y de ahí recién”, comentó un prestador de servicio de cosecha que no podrá pasar con sus máquinas por el lugar del corte en la ruta 89.
Ayer, con las primeras luces del día, comenzaron los trabajos de construcción de este puente metálico de emergencia, que tendrá una extensión de 24 metros, 3,20 metros de ancho y soportará un peso de 40 toneladas. Una vez establecido el cruce, el tránsito se realizará de manera alternada, una mano por vez. Las labores demandarán toda la semana, ya que no solo hay que realizar el armado y la colocación del puente, sino también adaptar el terreno para los accesos al mismo y el señalamiento con cartelería preventiva.










