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Ante el agravio a una imagen de la Virgen

El agravio cometido en la Ciudad de Buenos Aires contra una imagen de la Virgen María, a la que se le pintó en el rostro el pañuelo verde que identifica a un movimiento que está a favor del aborto, generó un fuerte rechazo de distintos sectores y el pedido de sanciones para los responsables de este acto que, además de representar una ofensa para la comunidad católica, constituye una peligrosa muestra de intolerancia que atenta contra la convivencia pacífica de los argentinos.

Entidades como la Confraternidad Argentina Judeo Cristiana, la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, el Centro de Estudios en Historia, Política y Derechos Humanos de Salta y la Corporación de Abogados Católicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sumaron sus voces de repudio generalizado al hecho que ocurrió en las instalaciones del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti de Buenos Aires, ubicado en el predio donde funcionó la tristemente célebre Escuela de Mecánica de la Armada ESMA, hasta donde llegó la marcha por el 8M.

Allí, en el marco de una muestra organizada por un sector del movimiento feminista se exhibió la polémica obra de la artista Silvia Lucero, que consistió en una imagen de la Virgen María con el rostro pintado con un pañuelo verde, con el título “Virgen abortera”.

Ante el agravio, una de las entidades que manifestó su rechazo, la Corporación de Abogados Católicos de la Ciudad de Buenos Aires difundió un comunicado en el que solicita al Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación sanciones para el centro cultural que exhibió la imagen y para los que cometieron la ofensa, considerando que el acto se transformó de esa manera en una lamentable manifestación de odio religioso.

Los abogados católicos pidieron al ministro Germán Garavano que adopte medidas, como la revocación de la concesión del espacio cultural, la remoción de los funcionarios responsables, y que impulse las denuncias penales correspondientes y ofrezca públicas disculpas. En una carta dirigida a Garavano, los abogados católicos remarcaron que “un grupo de personas llevó en andas una imagen de Nuestra Señora en su advocación Inmaculada Concepción de María caricaturizada como ‘Virgen abortera’ en una parodia de procesión por la Avenida del Libertador, hasta terminar ‘entronizándola’ en la librería del Centro Cultural Haroldo Conti, ubicado dentro del inmueble administrado por el Ente Público ‘Espacio para la Memoria y Promoción y Defensa de los Derechos Humanos’, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos a su cargo”.

En una nota que lleva la firma del presidente de la Corporación de Abogados Católicos, Cosme Béccar Varela, la entidad recordó que “el derecho de culto es un derecho fundamental de raigambre constitucional” que los funcionarios “deben respetar y hacer respetar”. En ese sentido, la entidad observó que “si el delito no se persigue se fomenta”.

“Todo ello ocurrió frente a la complicidad de las autoridades de ese organismo, que habiendo tomado nota de esta grave ofensa al sentimiento de la comunidad católica, adhirieron a esta muestra de odio religioso y nada han hecho para remediarlo y la ofensiva adulteración de la imagen continúa exhibiéndose hasta el día de la fecha”, advirtieron los abogados católicos.

Es necesario que las autoridades del Ministerio de Justicia de la Nación tomen cartas en el asunto y, además de presentar las disculpas a la comunidad católica, ofrezcan también respuestas a los reclamos presentados por distintos sectores ante este lamentable hecho que atenta contra la libertad religiosa. Es importante recordar que, justamente, el respeto a la libertad de cultos es uno de los requisitos básicos e indispensables de la sociedad para asegurar el bien común, la convivencia pacífica y a la mutua tolerancia entre los argentinos.

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