Buscarán preservar a Macri de la derrota que sufrirá en Córdoba
En la provincia que le dio una buena cosecha de votos en el 2015, los arquitectos del fracaso macrista decidieron después de varios ensayos y sondeos que la opción más viable para este 2019 a nivel provincial será preservar al presidente y al sello Cambiemos de la estrepitosa derrota que sus encuestadores le vienen anticipando.
Por Pedro Solans
Las encuestas que recibieron en sus despachos Marcos Peña y Rogelio Frigerio --en Buenos Aires-- sobre Córdoba eran espantosas para el macrismo, así que optaron por medir varias fórmulas posibles: Mario Negri-Ramón Mestre; Ramón Mestre-Mario Negri, con y sin Luis Juez, con y sin Héctor “la coneja” Baldassi. Y a todas, el frente justicialista -denominado Unión por Córdoba hasta esta semana pasada y que pasó a llamarse Haciendo por Córdoba-, con Juan Schiaretti como líder, las aventajaba por más de 18 puntos.

Además, la misma encuestadora oficial del Gobierno le auguraba que esa brecha se iba a extender; mientras transcurrían las idas y venidas, los aprietes y los enojos, entre Capital Federal y Córdoba.
Desde Balcarce 50 querían imponer el dedo con la complicidad de un alicaído y devaluado Luis Juez,y, por otro lado, los intendentes cordobeses querían elecciones internas.
Apenas se oficializó la ruptura, algunas apreciaciones ya indicaban que el actual gobernador obtendría su reelección con una ventaja que superaría los 20 puntos en las elecciones del próximo domingo 12 de mayo, cuando también se elegirán 70 legisladores provinciales.
Ante esta situación el macrismo se replegó a una posición defensiva con la premisa de que la derrota en un distrito importante como el cordobés no lastime tanto a Mauricio Macri candidato, ni a Cambiemos. Pero el quiebre de Cambiemos en Córdoba era un secreto a voces que ya tiene más heridos que aliados.
Los socios cordobeses del presidente estaban esperando su oportunidad para “facturar políticamente” lo vivido en estos cuatro años de gestión, donde tuvieron que asumir todos los costos de la política antipopular y de la economía basada en la timba financiera en desmedro de la producción, sin tener voz ni voto en las decisiones.
El radicalismo ninguneado en todos los ámbitos estrechó filas detrás del intendente de la ciudad capital, Ramón Mestre, y éste en su carácter de presidente de la UCR cordobesa -que tuvo su Congreso ayer sábado- y liderando la bronca del foro de intendentes radicales vio la oportunidad para recordar que los intendentes cordobeses no fueron escuchados en sus demandas de gestiones, ni a veces eran atendidos en la Casa Rosada.
Mestre rechazó la propuesta porteña de encabezar la lista de candidatos a diputados nacionales. Vio en esa propuesta otra viveza porteña. Interpretó que lo querían sacar de la pelea territorial quebrándole la fuerza genuina que tienen los intendentes en cada circuito provincial. Por otro lado, leyó que el lote de dirigentes radicales que son más macristas que lo propios macristas cordobeses, Mario Negri y Oscar Aguad, jugaban sus cartas para desplazarlo y cumplir así un anhelo del propio Macri. Sin embargo, este juego que llevaría inexorablemente a la disolución de Cambiemos fue alentado desde Capital Federal; a tal punto que Negri quiso ostentar el aporte que hizo al proyecto Cambiemos desde su banca en el Congreso Nacional, refregándole a los radicales cordobeses “su esfuerzo unitario” como presidente del bloque de diputados de la Unión Cívica Radical y del interbloque parlamentario Cambiemos, y obligó a Mestre a tener que hacer declaraciones que nunca hubiera querido hacer, “que en Cambiemos hay dirigentes de primera que están en Buenos Aires y dirigentes de segunda que están en el interior.”
En este contexto, Mestre se jugará la patriada de enfrentar a Schiaretti con una lista radical pura, sacando de la bolsita de los recuerdos la histórica Lista 3 de la época “gloriosa” del radicalismo cordobés, con Eduardo César Angeloz, su padre Ramón y Rubén Américo Martí.
De esa forma el intendente de la capital cordobesa pretenderá capitalizar la fuerza territorial que tiene el centenario partido en la provincia con sus legisladores, intendentes y concejales.
En tanto, Cambiemos con su derrota a cuestas, desde su centro de campaña nacional, saldrá a deslindar responsabilidades con la osadía comunicacional que tiene. No será alocado imaginar a los arquitectos del fracaso declarar con la “precisión” que sólo ellos se atreven hacer, cuando aplican interpretaciones sofistas o de fake news, que sumando los votos que logren por separados Mestre y Negri, Cambiemos hubiese ganado, o dirán que por lo menos mantuvo su caudal de votos; o le endilgarán la derrota de Macri en Córdoba al radicalismo que no supo resolver sus diferencias.
(El autor es director de El Diario de Carlos Paz)










