Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

La destrucción del tejido industrial

No caben dudas de que en la caída generalizada de la actividad productiva que se sufre en todo el país, producto de políticas que apuntan a la primarización de la economía, uno de los sectores más perjudicados es el industrial.

Según un informe de la fundación FIEL, la actividad industrial comenzó el año sin poder salir de la recesión que arrastra desde 2018, con números que confirman que en enero hubo un nuevo desplome, esta vez del 8,5 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado.

El problema es grave, ya que el deterioro que viene sufriendo la industria, con la fuerte caída del consumo interno, altos costos de producción y suba de tarifas de los servicios públicos, se traduce en capacidades productivas que se pierden y que llevarán mucho tiempo recuperar. De acuerdo con el informe de FIEL, luego de un 2018 extremadamente difícil para el sector, la actividad industrial arrancó enero con la misma tendencia y experimentó una baja del 8,5 por ciento en comparación con igual mes del año pasado.

Los números de la consultora advierten, además, que el año 2018 arrojó una caída interanual del 2,8 por ciento para la industria, y que el cuarto trimestre del año pasado mostró una caída interanual de la actividad del 6,1 por ciento, mientras que en relación al tercer trimestre la actividad ajustada estacionalmente retrocedió 2 por ciento.
El informe señala también que tres ramas de la industria mostraron una contracción inferior al promedio, comenzado con la producción automotriz (1 por ciento), y siguiendo por la de insumos textiles (1,9 por ciento) y de minerales no metálicos (2,3 por ciento). Las restantes ramas de la industria registraron una caída de la producción mayor al promedio, incluyendo los despachos de cigarrillos (3,2 por ciento), procesos de petróleo (5,9 por ciento), la producción de insumos químicos y plásticos (7 por ciento) y la metalmecánica (8,7 por ciento).

Pero eso no es todo, la producción de bienes de consumo durable se redujo 4,9 por ciento en el año a partir de la combinación de una menor producción automotriz y de la línea blanca.
Por otra parte, un reciente documento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) advierte que la producción industrial de las pequeñas y medianas empresas cayó en enero pasado un 8,8 por ciento comparado con el mismo período del 2018, y de esta manera las pymes ingresan al noveno mes consecutivo que registran bajas.

El daño provocado al tejido industrial es tremendo, a tal punto que las pymes del sector hoy se encuentran trabajando casi con la mitad de su capacidad instalada. Según el informe de CAME, los rubros más perjudicados con las políticas económicas que impulsa el macrismo son los de material de transporte, productos de madera y muebles, y calzado y marroquinería; aunque también se registraron bajas significativas en la producción de artículos eléctrico-mecánicos, informática y manufacturas varias, los minerales no metálicos y los artículos de caucho y plástico.


Desde la Cámara Argentina de Fabricantes de Luminarias Eficientes y Domótica, en tanto, se alertó que las empresas que conforman esa entidad vienen trabajando al 30 por ciento de su capacidad instalada y, lo que es peor, no se advierte un cambio de tendencia en el mercado argentino que, según denuncia esta cámara empresaria, viene padeciendo los efectos de la apertura de importaciones provenientes de países asiáticos, especialmente de China.
El informe de CAME señala que solo una pequeña parte de las empresas consultadas mantiene la esperanza de que las ventas experimenten un crecimiento en los próximos meses, mientras que en lo que hace a las expectativas sobre el comportamiento del dólar, la mayoría de los industriales espera que la moneda norteamericana se ubique en 49,8 pesos a fin de año.

En lo que respecta a la inversión, solo un 22 por ciento de los responsables de las pymes manufactureras dijeron que tienen previsto realizar nuevos proyectos o desembolsos para mejorar su capacidad, mientras que otro 12,4 por ciento respondió que está evaluando esa posibilidad.


La última edición de la Encuesta de Expectativas Pymes elaborada por una consultora privada también trazó un panorama preocupante de la economía nacional y confirmó que el fracaso en la lucha contra la inflación y la falta de financiamiento son las principales preocupaciones del sector. Es preocupante el evidente deterioro que sufre el tejido industrial y eso, lamentablemente, se traduce en empresas que cierran sus puertas, puestos de trabajo que se caen y fuerza productiva que se pierde. 

Más de CAME+ Ver todas
Te puede interesar