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Liga Argentina de Básquet

Fabio Vieta: “Hoy me estoy dando mucho más valor, Jaule me abrió la cabeza”

Favio Vieta logró dar un salto de calidad interesante en esta 2018/19 de La Liga Argentina. El base chaqueño,
uno de los armadores más destacados y prometedores de la categoría, recientemente cumplió 23 años (nació el 12 de enero de 1996 en Resistencia) pero a pesar de su joven edad tiene un recorrido más que interesante.

Hoy potenció todo lo que venía proyectando desde hace tiempo, dentro de una nueva expedición en su carrera defendiendo los colores de Del Progreso y encontrando un cambio tan buscado como necesario en esta estadía que vive en General Roca.

Vieta se está asentando cada vez más, consolidándose como ese gran jugador que se proyecta desde hace
varios años. Esta temporada está promediando números muy completos: 10.6 puntos, 5.2 rebotes, 3.7 asistencias, 1.7 robos y 13.7 de valoración en 29.2 minutos por encuentro. Su juego ha madurado, toma mayores responsabilidades y se anima a dar un paso adelante en su carrera.

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Del Progreso tiene responsabilidad en este interesante crecimiento que está teniendo Vieta. No solo en club en lo que representa como institución, sino también la presencia de Daniel Jaule al mando del equipo.

La palabra y guía del entrenador, según confesó el propio jugador, ha sido y es determinante en este salto
de calidad. Vieta, en diálogo con el departamento de prensa de AdC, explicó que irse de su Resistencia natal (los últimos años defendió los colores de Hindú) y su llegada a Progre han sido motivos de una maduración que lo ilusionan.


—Hablabas recién esto de ser mejores cada día. Y vos particularmente estás teniendo una temporada que desde lo personal es muy buena. Hay una maduración, más protagonismo que otros años y diste un salto de calidad. ¿Qué pasó para que tengas este cambio? ¿Hubo algo que te haya marcado?

—Creo que el punto de partida se dio cuando terminé la temporada pasada en Hindú. En ese momento me planteé que necesitaba un cambio de aire. Quería irme, estar lejos de mi ciudad. En Hindú la pasé tremendo, con la dirigencia, el club y la gente no tengo más palabras de agradecimiento. Pude haberme quedado pero desde que terminó la temporada pasada busqué cambiar de aire porque quería terminar de madurar. Sentía que tenía cosas dentro del juego, aspectos que creo que si no los maduraba iba a llegar un momento en el que no iba a poder dar ese salto. Estaba convencido de eso, se lo dije a mi agente y a mi viejo también de que necesitaba irme. Necesitaba madurar y tener la responsabilidad de tener un poco más de protagonismo dentro del juego. Entonces apareció esta posibilidad de estar con Daniel.

—Hoy hablabas de esa búsqueda que tuviste cuando decidiste irte de Hindú ¿Cuánto colaboró en esas
ganas de crecer el tenerlo a Jaule como entrenador?

—Daniel me ayudó muchísimo, para mí fue y es fundamental. Nunca me voy a olvidar que en los primeros entrenamientos de la pretemporada me dijo: “Vos te la tenés que creer más”. Había pasado una semana de que me había unido al equipo. Y eso que dijo Daniel me abrió la cabeza, seguí justamente lo que me habló. De hecho en uno de los entrenamientos se lo dije, había jugado un amistoso donde me fue muy bien y después de ese partido le dije: “Estoy haciendo lo que me dijiste, me la estoy creyendo más”. Me estoy dando más valor y estoy sintiendo un cambio grande gracias a eso. Creo que también crecí mucho acá en Progre, estando lejos de casa. Al principio fue duro pero me ayudó y me sigue ayudando mucho esta decisión que tomé.

—¿Qué tanto pesaba esa cabeza y cómo sentís que la llevás hoy?

—Me siento muy fuerte de la cabeza, que era algo que me venía faltando en los últimos años. Era un problema,
antes era muy irregular en muchos partidos, jugaba un partido bien y al otro la pateaba. Pero creo que hoy en día trabajé mucho el tema de la cabeza y me siento muy fuerte desde lo psicológico. Hoy sé que en todos los partidos tengo que rendir mi papel y me convenzo de que lo voy a hacer bien. No es que me sienta una estrella, sino que me convenzo de que voy a hacer un buen partido porque salgo cada noche pensando en eso, porque me voy a romper el lomo dando lo mejor de mí y tratando de dar todo por mi equipo. Y pienso que cuando uno se la cree, como me dijo Daniel en su momento, si te lo proponés podés hacer grandes cosas y conseguir grandes cambios. Yo siento que tuve un cambio abismal entre la temporada pasada y esta, y trato de aprovecharlos a todos los partidos al máximo, los disfruto más. Obviamente un partido podés jugar un poco mejor o peor, podés ganar o perder, esto es así porque es parte del juego, pero trato de dejar mi esencia siempre adentro de la cancha, eso no lo negocio. Afuera de la cancha también cambié muchísimo, me hizo convencerme de lo que quiero ser el día de mañana.

—Mientras te estás asentando hoy, y más allá de que seguramente seas cauto, ¿cuál sería ese siguiente paso del día de mañana?

—Trato de no ser conformista. Obviamente siempre con los pies sobre la tierra y pensando solamente en el presente, que hoy es defender a Del Progreso y tratar de que ahora cuando termine la fase nacional quedar en la mejor posición posible para después afrontar los playoffs. Más adelante trato de no pensarlo porque uno se puede volver loco. Uno siempre aspira a subir un escalón más, si Dios quiere y dependiendo también de cómo termine esta Liga. Si se da la posibilidad de subir lo haré y sino seguiré trabajando, tratando de mejorar más y más cada año. Creo que la clave es esa, en mi caso irme de casa para madurar y mejorar, estando lejos de mis
viejos, mis amigos y toda la gente que me acompaña. Tengo esa gran fortuna también de que mi familia y seres queridos siempre me apoyaron en todo, siempre me acompañaron y a pesar de estar lejos los siento cerca incondicionalmente por el apoyo que me dan a diario. La clave está en uno, sentir que uno puede dar siempre más e ir para adelante.

Por Lucas Leiva
Fotografías: Gentileza Martín Parra