90 años cumplió la primer cosechadora autopropulsada
La primera cosechadora con motor propio nació en Sunchales en 1929.



En 1929, en un taller familiar de la localidad santafesina de Sunchales, se forjó una leyenda que todavía hoy sigue haciendo historia, se trata de la Rotania, la primera cosechadora autopropulsada del mundo, un invento puramente argentino que acaba de cumplir 90 años.
El inmigrante italiano Alfredo Rotania fue quien con su idea revolucionó la agricultura mundial junto a sus hermanos Miguel, Enrique y Fernando. Los tres habían instalado en 1915 un taller de máquinas agrícolas para atender las necesidades de los habitantes de Sunchales (Santa Fe).
Pero fue recién diez años más tarde, en 1926, cuando a Alfredo se le ocurrió la idea de mejorar las máquinas usando el motor de la corta trilla para impulsar a toda la cosechadora, y que de este modo el equipo tuviera tracción propia, para lo cual se apeló a un diferencial y caja de camioncito Chevrolet 1926 en tanto el motor era un Hércules Formalmente, el certificado de invención fue expedido en diciembre de 1929.
La innovación produjo un cambio significativo, ya que hasta ese momento las cosechadoras eran tiradas a caballo o con tractores
La innovación produjo un cambio significativo, ya que hasta ese momento las cosechadoras eran tiradas a caballo o con tractores, lo que aumentaba sustancialmente los costos de producción. Casi de inmediato los Rotania recibieron el encargo de construir cinco máquinas más y entonces despegó la insutria.
Lamentablemente uno de los encargos fue de un encargado de negocios de EE.UU que la desarmó para enviarla al país del norte donde se le practicó ingeniería inversa para producir un modelo superior y con todo el respaldo de una política de desarrollo.
La política de apertura indiscriminada de importaciones impulsada en la década de 1990 hizo que esta empresa tan importante debiera cerrar sus puertas después de años de prestigio pasando despues a manos de la Alemana Claas que respetó la tradición de la marca rescatando a la primer Rotania del olvido en la provincia de Entre Rios y trayendola a Santa Fe para restaurarla al estado que tiene hoy.
REGRESO AL CAMPO
La semana pasada la Rotania volvió al ruedo y en su cumpleaños 90 hizo una demostración de cosecha de trigo en la localidad bonaerense de Balcarce. Y a modo de festejo, la máquina salió por un rato de las vitrinas del museo para volver a cosechar un lote de trigo en un campo de Balcarce, al sur de la provincia de Buenos Aires.
Un nutrido grupo de más de 200 personas tuvieron la oportunidad de participar de este viaje en el tiempo por la evolución agrícola y presenciar en vivo la vigencia de la Rotania. La máquina, que fue restaurada por Claas en el año 2000, se lució ante el público acompañada por una Lexion 780.



Ambas cosecharon un trigo de nada menos que 6500 kilos por hectárea. Cuando la Rotania apareció en el campo en Argentina se producían 8,30 millones de hectáreas de trigo, con un rinde por hectárea promedio de 1.200 kilos por hectárea y precisaba al menos de tres a cuatro personas para poder cosechar unas 15 hectáreas por día; hoy, se siembran 6,2 millones de hectáreas de trigo con un rinde promedio nacional de 3.080 kilos por hectárea y con la Lexion 780 una persona puede cosechar unas 150 hectáreas por día.
Por aquellos años todo estaba por hacerse en el país, los Rotania no eran una excepción, habia centenares de inmigrantes construyendo la Argentina agro industrial que los vaivenes de la politica y la economía redujeron a su mínima expresion.










