Consejos para conducir con lluvia
Nuestra región soportó semanas de mal clima e inundaciones históricas cuyas consecuencias se mantendrán seguramente por largo tiempo y afectan también a la seguridad vial.
En Seguridad Vial y sobre el mal tiempo el mejor consejo que se puede dar es no salir a la ruta. De todas maneras si se hace imprescindible hay que tener en cuenta algunos factores.

Cuidado con la noche
Por lo general se piensa que la recomendación de no conducir de noche con lluvia es para evitar accidentes pero el mayor peligro se debe a los socavones y cortes que se producen por avalanchas en la zona de montaña o inundaciones en el llano.
Ese es el principal riesgo, y suele ser fatal. En nivel de peligro le sigue la concentración, manejar de noche y con lluvia hace enfocar la atención en el camino y no ver señales de advertencia o cruces peligrosos.
Animales sueltos

En situaciones como las que pasa nuestra región la presencia de los animales en las rutas es inevitable. El ganado no sobrevive mucho tiempo a una inundación y tampoco tiene que comer.
Centenares de animales sobre la cinta asfáltica no son una ocurrencia del ganadero sino una necesidad y el conductor debe ser comprensivo y tener un comportamiento que no espante al ganado.
No se debe tocar bocina y si es necesario debe ser un toque corto. Generalmente hay cuidadores vigilando y hay que atender sus indicaciones. En estas condiciones el apuro debe dejarse de lado, hay que conducir muy despacio evitando pánico y estampidas.
Las luces de niebla
Muchos interpretan a los faros auxiliares como reflectores que deben iluminar el camino con las luces principales del auto. Lo cierto es que las luces antiniebla cumplen la función de grandes luces de posición.

Están ubicadas debajo de la línea de niebla para que puedan ser vistas, no para ver. Así que en caso de lluvia o niebla hay que encenderlas, en condiciones normales y con lámparas inadecuadas son una molestia y no cumplen su función.
No encomendarse a la ingeniera
Muchos conductores leen el manual de sus autos (no todos) y concluyen que las asistencias como el ESP o el ABS lo eximen de tomar precauciones con mal tiempo. El ESP o control de estabilidad permite que los vehículos no hagan trompos o derrapen pero no es milagroso. Un ESP en piso mojado y a más de 100Kph no es 100% eficiente.

Lo mismo para los sistemas ABS. A altas velocidades y con piso mojado puede ocasionar movimientos bruscos en el volante para los que hay que estar preparados.
Mentalizarse
Si somos sorprendidos por un temporal lo primero a hacer es reducir la velocidad pero nunca detenerse. Hay que repasar mentalmente el estado de los neumáticos, su tiempo de uso y recordar que en viajes largos estos aumentan de presión por la temperatura y en rutas anegadas pueden hacer perder la dirección.
Hay que grabarse a fuego que en caso de irse a la banquina por falta de visibilidad o “aquaplaning” (sapito) no se debe intentar regresar a la cinta asfáltica y mucho menos frenar.
Hay que levantar progresivamente el pie del acelerador y seguir con dos ruedas por la banquina lo más que se pueda hasta estar seguros que el regreso no enviará el auto hacia la mano contraria, el barro se encargará de frenar el vehículo con más eficiencia que el conductor.










