Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

El padecimiento de las pymes

Las pequeñas y medianas empresas son la base del entramado productivo del país. Generan cerca del 70 por ciento del empleo registrado y aportan más del 30 por ciento del valor agregado a la economía nacional. Su importancia es indiscutible. Sin embargo, las altas tasas de interés que rigen en el mercado así como la falta de políticas nacionales claras que apuntalen el sector colocan en una situación delicada a estos actores clave de las economías regionales.

A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, Japón y en la Unión Europea, por citar solo algunos ejemplos, donde existe un clima propicio para el crecimiento y desarrollo de las pymes, en la Argentina de los últimos años el aumento de la rentabilidad financiera han empujado a muchas de estas empresas a callejones sin salida, haciendo peligrar la continuidad de los emprendimientos y de las fuentes laborales. Un reciente informe de la Fundación Pro Tejer revela que más de la mitad de las pymes textiles argentinas despedirá personal este año y que el 50 por ciento tiene previsto recortar las horas de trabajo. Estos datos surgen de la encuesta anual que realizó la entidad y que advierte que nueve de cada diez empresas sufrieron una pronunciada caída de ventas en 2018. El sondeo reveló, además, que un 45 por ciento de las empresas del sector no espera cambios en sus ventas para este 2019, mientras que un 33 por ciento sostiene que disminuirán durante este año. Según la encuesta, la capacidad instalada se mantendrá igual para el 64 por ciento de los consultados, y se ubicará entre un 61 por ciento y un 70 por ciento para el 30 por ciento de las empresas.

Pero eso no es todo. También la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) emitió esta semana un duro documento en el que advierte que las subas en las tasas de interés de mercado impulsaron un aumento preocupante en los costos financieros que cobran los bancos y a empresarios y consumidores. “El sistema financiero está matando a las pymes”, denuncia la entidad a través de un comunicado en el que cuestiona el aumento de la rentabilidad financiera en detrimento de la producción. Según la entidad, en los últimos tres años, los bancos ganaron más de 300.000 millones de pesos, mientras que en todo el país miles de pymes bajaban sus persianas. Por otra parte, remarcó que el financiamiento “a tasas siderales” es uno de los principales problemas que enfrenta el sector productivo. En ese sentido, el informe de CAME advierte que el costo financiero total supera el ciento por ciento en la mayoría de los bancos. También observa que los bancos cobran entre 0,5 y 1 por ciento por recibir depósitos en caja y podrían aumentar al 1,5 por ciento, y plantea que, en rigor, esa medida no corresponde aplicarse porque se genera un doble cargo, teniendo en cuenta que los clientes ya pagan por los costos de mantenimiento de sus cuentas. Frente a este difícil escenario para las pymes, la entidad reclamó medidas para que se genere una transferencia del sistema financiero al productivo (y no al revés) a través de tasas diferenciales para las micro, pequeñas y medianas empresas, quita de comisiones por depósitos en efectivo y medidas que incentiven a las pequeñas y medianas empresas. Está claro que las políticas económicas impulsadas desde la Casa Rosada para contener al dólar y reducir la cantidad de dinero circulante no hizo más que agudizar la recesión. En ese marco, el aumento del costo financiero se convierte un muro infranqueable para las pymes que quieren invertir y crecer. De manera que la batería de medidas económicas hasta ahora solo ha favorecido al sistema financiero en detrimento de quienes apuestan a la producción y a la generación de empleo genuino. Como se dijo, las pymes sostienen cerca del 70 por ciento del empleo en el país y por eso es necesario que se adopten medidas que permitan volver a la senda del crecimiento en la Argentina.

En el país existen más de 800 mil pymes que generan riqueza y aportan puestos de trabajo en las distintas provincias. La caída de la actividad económica produjo un fuerte impacto negativo en este sector, por lo que es de esperar que se adopten medidas para reducir las tasas de interés y se aliente el consumo interno a fin de revertir el cuadro recesivo e inflacionario que pone en riesgo a buena parte del entramado productivo del país.

Te puede interesar