Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°
EL JOVEN LLEVA UN AÑO DESAPARECIDO

Madre de Elvis Benítez: “Estoy segura de que alguien vio y sabe algo y no habla por miedo”

La búsqueda por el joven que falta desde el 22 de diciembre de 2017, llegó a Rosario, Salta, Ciudad del Este y sin embargo no se dio con una pista. Érica Romero pide ayuda a quien pueda saber algo de su hijo.

Un amigo y Elvis (18) salieron del barrio Mujeres Argentinas el 22 de diciembre de 2017 y en avenida 9 de Julio y calle 8, el muchacho lo dejó. Eran las 8 de la mañana. “No puede ser que siendo esa fecha nadie haya visto nada”, lamenta Romero en NORTE, al cumplirse hace pocos días un año de su desaparición.

ELVIS.jpg
Elvis Benítez desapareció el 22 de diciembre de 2017.

La recompensa fijada en 300 mil pesos por el gobierno provincial no ha sido incentivo tampoco. Recuerda al comienzo que muchos se comunicaron y hasta se lo buscó en varias ciudades. “Lo último que hubo fue una pista en Rosario, una señora dijo que lo había visto hace dos meses trabajando en un supermercado, di aviso a Trata de Personas, se verificó y dio negativo, era parecido a mi hijo”, explicó Érika.

Luego “en abril (2018) en Salta, se hizo un rastrillaje y en Clorinda por llamados pero todos dieron negativo, también en Ciudad del Este en Paraguay y hasta me llamó gente de Chile”. Sin embargo el efecto que tuvo la divulgación de la primera cifra de 250 mil pesos de parte del Estado provincial a quien aporte información para localizar a Elvis, fue mejor la respuesta a cuando se subió 50 mil pesos más. “Ya nadie llama, aunque voy una vez por semana a la fiscalía para ver el expediente, pero debo esperar que pase la feria”, precisa la mujer sobre el seguimiento de la causa a cargo del fiscal Nº13 Lucio Otero.

Sobre la posibilidad de un suicidio, tal como un amigo del joven le habría dicho a la novia de Elvis, la mujer descarta esa versión porque las cámaras instaladas en el puente interprovincial General Manuel Belgrano no registraron nada al respecto. Tampoco se pudo obtener registro del sistema de videovigilancia en la zona donde lo dejó su amigo en avenida 9 de Julio y calle 8. 

MADRE1.jpg
Érika Romero está segura que alguien sabe lo que pasó.

La relación con mi hijo era normal y si se enojaba iba a lo de la abuela, donde vive su papá, yo estoy segura que él no se quitaría la vida. A la madrugada a veces lo veía calentando agua para la leche de su bebé, lo tenía en brazos y perderse todo eso es imposible, no haría algo así, es más, hasta le compró el regalo de Navidad”, recuerda los días previos a la desaparición.

Por último dejó un mensaje: “Estoy segura que alguien sabe y vio algo, y por miedo seguramente no lo dice, pero habiendo tantos desaparecidos, tal vez pasa algo malo en la provincia y la gente tiene miedo de hablar, pero pido a esa persona que busque la manera de contactarse conmigo y mantendré la reserva de su identidad”.

Más de Desaparecido+ Ver todas
Te puede interesar