El transporte fluvial, clave para reactivar la región
El país necesita dólares genuinos para sacar de la recesión a la economía, y para ello es necesario apuntalar las ventas con destino a los mercados externos. Pero será difícil alcanzar ese objetivo si no se asume un compromiso firme para reactivar a la industria naval y la marina mercante, dos eslabones fundamentales de la cadena de valor que complementa al comercio exterior.
Un solo dato pone de relieve la importancia que tienen el transporte fluvial y la hidrovía Paraná - Paraguay: de los 21 millones de toneladas que circulan por el corredor fluvial, solo el dos por ciento se transporta con buques de bandera nacional, lo que representa una pérdida de más de 12 millones de dólares de ingreso al fisco. La cifra se conoció en el encuentro de fin de año que realizó la Federación de Empresas Navieras de la Argentina en la ciudad de Buenos Aires, donde además se advirtió que el momento que atraviesan tanto la marina mercante como la industria naval no es para nada alentador, y esto es así por la falta de políticas públicas nacionales que permitan a ambos sectores salir de la profunda crisis en la que se encuentran.
Un dato a tener en cuenta es que el contrato de concesión vigente de la Hidrovía Paraná Paraguay vence en 2021, y por eso todas las miradas están puestas en el nuevo contrato de la hidrovía. Este fue, precisamente, el punto en común que tuvieron la reunión que celebró en Buenos Aires la Federación de Empresas Navieras y la última sesión del año del Consejo Federal Portuario, que se realizó en Barranqueras. En ambos encuentros el futuro del corredor fluvial, más específicamente la negociación de los distintos aspectos relacionados con la concesión, estuvo en el centro de la agenda. En Barranqueras se reclamó la participación de todos los puertos del país en la redacción del pliego de bases y condiciones del llamado a licitación, y fue el propio gobernador Domingo Peppo, quien llamó a ser protagonistas en este proceso para que la hidrovía no termine sirviendo solo a los intereses de unos pocos, sino que beneficie a todos los puertos argentinos que están a lo largo del corredor fluvial.
Por otra parte, debe señalarse que la historia de los países que tienen un saludable comercio exterior demuestra que siempre se aseguraron de contar con un sistema de transporte marítimo y fluvial acorde a los productos que forman parte de su intercambio comercial. Por eso es importante que se reactive la industria naval y la marina mercante, y que los puertos argentinos participen activamente en la nueva concesión de la Hidrovía. El país debe recuperar el control del movimiento de cargas con buques de bandera nacional y, a la vez, debe alentar la construcción de barcazas y buques de origen nacional. El gobierno nacional, por su parte, tiene que aportar medidas para reducir la fuerte presión impositiva y eliminar las trabas burocráticas que dificultan la salida de productos de las economías regionales. Si así lo hiciera estaría contribuyendo también a recuperar el movimiento de buques con bandera nacional, la capacidad de bodega de la flota mercante nacional y, por consiguiente, a generar más puestos de trabajo. A nivel local, en tanto, el Chaco se plantea superar los obstáculos que conspiran contra la competitividad, y redobla su apuesta para mejorar su sistema logístico portuario, como una forma válida de apuntalar el crecimiento de la provincia. Al puerto de Barranqueras, clave en la logística regional por la posibilidad de operar con acceso carretero, fluvial y ferroviario, se sumó el puerto de Las Palmas que incorpora así a la provincia una infraestructura indispensable para el movimiento de cargas a través del río Paraguay. Hay un dato que no es menor: según estimaciones oficiales, el año que viene la provincia podría llegar a enviar a través del puerto de Barranqueras entre 800 mil y un millón de toneladas de producción, por lo que es imprescindible que el Chaco y la región cuenten con un sistema logístico eficiente para que la producción pueda moverse en forma ágil, segura y a costos competitivos. La nueva concesión de la Hidrovía con la participación de todos los puertos, así como la reactivación de la marina mercante y la industria naval son piezas que no deben faltar en el camino hacia ese gran objetivo.










