“La duda es un mecanismo de defensa del adulto para descreer de una aberración”
Paola Benítez , a cargo del servicio de atención a víctimas de abuso del Pediátrico precisó que hasta principios de octubre, en el nosocomio se registraron 320 atenciones por casos de abuso. Sólo el 20% culmina con una denuncia penal.
Las cifras, estadísticas y proyecciones sobre abuso sexual en la infancia son alarmantes y reflejan que ante la presencia de un flagelo social es importante lograr una red de acción entre organismos estatales que a su vez tenga una mirada y un alcance amplio.
Se estima que solo el 50 por ciento de quienes hayan padecido una situación de abuso puede contarlo alguna vez, y que de ese porcentaje solo el 20% promueve una denuncia penal.

El Gran Resistencia cuenta, desde 2015, con el Servicio de Atención Integral a Niñas, Niños y Adolescentes Víctimas de Violencia (SAINNAV) que tiene su consultorio en el hospital Pediátrico y que registró hasta principio de octubre 320 atenciones por casos de abuso. Hoy, se conmemora el Día Internacional para la Prevención de la Violencia y el Maltrato contra Niños, Niñas y Adolescentes.
La Organización Mundial de la Salud define al maltrato infantil como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder.
CREERLE AL NIÑO
Paola Benítez está al frente del SAINNAV y describe los avances que se dieron desde su puesta en funcionamiento y los desafíos que se presentan para extenderlo en la provincia. Reflexiona sobre un problemática, situaciones comunes que se presentan y los cambios que deben producirse para que la palabra prevención tenga peso y el Estado no llegue como ocurre casi siempre en estos hechos. ‘Hay que creerle al niño y saber que a partir de allí se debe pedir ayuda, al escuchar un hecho aberrante como es un abuso y se tiene en cuenta que en un gran porcentaje ocurre en ámbitos intrafamiliares, la duda actúa como un mecanismo de defensa para el adulto‘, señala.
En la explicación del concepto, Benítez indica que es habitual que el siempre difícil abordaje que se inicia en el consultorio 21 del hospital Pediátrico el adulto pone interrogantes respecto del relato del niño. ‘En la mayoría de las veces de los casos que ingresan directamente por aquí el adulto no realiza la denuncia sin antes pedirnos que se realice la revisión‘, comenta.
EL SERVICIO
Respecto del beneficio de contar con este espacio resalta que otrora y como ocurre en el interior provincial las atenciones se realizan en la guardia con lo que esto conlleva, que se trata de un espacio en el cual no se cuenta con la intimidad necesaria como para exponer estas situaciones aberrantes.
‘Más del 60 por ciento de los casos de abuso no volvía para iniciar el seguimiento, exponer algo tan íntimo sin la suficiente contención ante un grupo de personas entre pacientes y médicos no es lo mejor y además tampoco se realizaba la denuncia‘, comentó.
Con un servicio específico como el SAINNAV, indicó que se avanzó con la conformación de un equipo interdisciplinario pero fundamentalmente en generar una sinergia en el funcionamiento entre Desarrollo Social que se ocupa de las medidas de protección y la Justicia.
Entre la interacción puede darse que el caso ingrese por la línea de emergencia 102, un estamento judicial o bien se efectúa desde el área de salud. ‘La víctima no sale de aquí sin haberse realizado la denuncia‘, advierte la profesional en lo que hace a la atención remarcó como fundamental lo que se viene acordando con el Poder Judicial, que consiste en efectuar la revisión física en conjunto de modo de evitar una escena que podría calificarse como una revictimización.
‘La revisión se hace cuando el niño o la niña lo disponen, lo que se busca es que deban desnudarse dos veces con personas distintas, y que puede llegar a vivir otra situación parecida a la del abuso, hay estudios que indican que si un médico revisa por la fuerza a un niño se da una situación similar a una violación‘, comenta.
“La información empodera al niño”
La responsable del SAINNAV, Paola Benítez, tiene tres hijos con quienes comparte todo aquello que no resulte sensible respecto de su labor diaria y resalta la importancia de complementar en el hogar todo lo que se dicte de educación sexual en establecimientos educativos y de forma fija su posición respecto a un debate binario que se observa hoy en relación con el dictado de estos contenidos. ‘Se debe enseñar en las escuelas y también deben darse talleres entre comunidad educativa, pediatras para que padres y madres puedan quitarse perjuicios y fundamentalmente tener herramientas para abordar temas que pueden resultarle sensibles‘, explicó.
La profesional también efectúa de forma constante charlas en el interior sobre la problemática del abuso infantil y recuerda como anécdota una efectuada en Quitilipi en la que intervino con varias preguntas fundadas una niña de apenas de 10 años que al final de actividad le indicó que sus consultas surgieron de inquietudes que quedaron en la clase de educación sexual. ‘La información empodera al niño, es un niño que deja de ser vulnerable porque le dieron herramientas para que se pueda defenderse y por eso es importante que la escuela cumpla ese rol y la familia acompañe en el hogar‘, indicó.











