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A una semana del balotaje

Brasil: la campaña busca definición en la calle

El ultraderechista Jair Bolsonaro exhibió este domingo creciente apoyo popular. Fue la respuesta a la masiva manifestación de mujeres que lo rechazan, que tuvo lugar el sábado. 

   Río de Janeiro, 21 (AFP) - Sus simpatizantes se movilizaron en varios puntos del país, aunque la mayor concentración se registró frente a las playas de  Copacabana en Rio. Allí el respaldo a su candidatura se alternaba con el repudio al PT, la inseguridad y la corrupción. Banderas de Brasil en lo alto, mientras la multitud saludaba con cantos y bailes su muy probable triunfo.

   El candidato no se hizo presente por recomendación médica, debido a que aún está convaleciente del atentado sufrido hace un mes y medio. Apuñalado en el abdomen por un fanático evangélico, Bolsonaro restringe su campaña a las redes sociales. Allí suma más de 14 millones de seguidores, y dispone de grandes fondos para difundir todo tipo de mensajes, entre los que destacan las “fake news”. En la recta final, la Justicia electoral y la policía federal investigan la denuncia revelada por el diario Folha de São Paulo: varios empresarios financiaron ilegalmente el bombardeo de mensajes contra el PT en WhatsApp. El ultraderechista se desmarcó de las irregularidades.

   En Copacabana, los “bolsonaristas”, varios con camisetas negras con la figura de su líder estampada, tendieron una extensa bandera sobre el suelo en la que se leía un amenazante “no aceptaremos fraude”. Bolsonaro dijo en varias oportunidades que si él no gana, “será porque se ha producido fraude”. Vencedor en la primera ronda electoral con el 46% de los votos, es el gran favorito para imponerse en la segunda vuelta del 28 de octubre. Las encuestas le dan al excapitán del ejército una ventaja de 18 puntos sobre el aspirante del PT, Fernando Haddad.  

Las mujeres, única oposición

   “Él no”, “él nunca”: con esas proclamas, miles de mujeres se lanzaron el sábado a las calles de Brasil para repudiar al candidato de extrema derecha. Las manifestaciones, que se llevaron a cabo de manera simultánea en varios puntos del país, parecían menos concurridas que las del 29 de septiembre, cuando las brasileñas se volcaron masivamente contra Bolsonaro.

   El exmilitar, de 63 años, se ganó el rechazo de las organizaciones feministas y de la población LGBTI por sus permanentes opiniones misóginas, homofóbicas y racistas a lo largo de su carrera política. En este último mes ha tratado de matizar e incluso reservarse comentarios al respecto.

   “Esta es una lucha por la democracia, por el progreso y contra el retroceso, la violencia y la muerte que Bolsonaro pregona”, dijo Clarisa Forlan, universitaria de 22 años que participó en la concentración en Rio de Janeiro. En otras ciudades, como São Paulo y Brasilia también hubo coloridas movilizaciones.

   Bolsonaro, propone flexibilizar el porte de armas con el fin de “enfrentar la violencia”, en un Brasil azotado también por un mediocre desempeño de la economía. “Si él gana, tengo miedo de un régimen militar, a que termine la libertad de expresión. Si él ya estuviera en el gobierno, esto que manifestamos hoy no se podría hacer. Ya estaríamos muertos o presos”, añadió Forlan.

   Las mujeres danzaron y entonaron cánticos de resistencia contra el exmilitar, y hubo proclamas a favor de los negros y los homosexuales. Además de ofender con sus polémicas declaraciones, Bolsonaro es repudiado por muchos brasileños por su defensa de la dictadura militar (1964-1985).

   Según encuesta de Datafolha divulgada el viernes, la mitad de los electores brasileños cree que hay “alguna posibilidad” de que haya una nueva dictadura en Brasil. “La gente que no sufrió la dictadura apoya a Bolsonaro. Muchos de ellos son hombres ricos, pero si él gana va a tener mucha lucha en las calles, porque Brasil está dividido”, comentó Paula dos Santos, profesora jubilada de 74 años.

“Para clausurar la Corte Suprema mando un soldado y un cabo”

   Eduardo Bolsonaro es el hijo del candidato de la ultraderecha, y en las elecciones del domingo 14 fue el diputado federal más votado del país. Este domingo, en un reportaje televisivo, comentó la propuesta de su padre para aumentar significativamente el número de jueces del Supremo Tribunal Federal (STF, Corte Suprema), y las resistencias que ha despertado entre los miembros del Poder Judicial y la ciudadanía.

   Eduardo Bolsonaro aseguró que “Si (su padre) es presidente, la modificación se va a hacer, con seguridad”. Consultado sobre eventuales impedimentos legales o constitucionales, que serían sancionados por el propio STF, concluyó que “Para clausurar el STF no hay ni que enviar un jeep, basta con enviar un soldado y un cabo”.

   Entre las numerosas manifestaciones de rechazo, destacaron las del expresidente Fernando Henrique Cardoso, quien dijo que “Las declaraciones del diputado Bolsonaro merecen repudio de los demócratas. Llama a la acción directa y amenaza al STF. No apoyo brulotes contra los vencedores, pero esta vez cruzaron a línea, huelen a fascismo. Tienen mi repudio, como cualquiera otras, de cualquier partido, contra la ley y la Constitución”.