Chaco, ¿el secreto de Argentina?
“Secreto” es una verdad, un hecho, un proyecto, algo que muy pocos conocen. En algunos casos hace muy bien a la sociedad develar el contenido de esa verdad escondida y en otros, es guardada con mucho cuidado porque no debe ser conocida por sus múltiples consecuencias.
Teniendo en cuenta esto, está muy bien elegido el eslogan turístico “Chaco, el secreto de la Argentina”. Existen en nuestro territorio muchos lugares conocidos por muy pocos y que son dignos de que los disfruten la mayor cantidad de personas de todos los lugares del mundo. Es cierto que por ahora es sólo un eslogan que tiene muy poca repercusión en cuanto a visitantes. Es un turismo “secreto”, para pocos, todavía. Pero hay otro Chaco, que es un secreto, por lo menos de Argentina para Argentina y que bien podría develarse para que se tome como ejemplo para seguirlo o, en su defecto, hacer todo lo contrario.
LO QUE ESTÁ PASANDO
En estos últimos días muy pocas cosas están funcionando en esta provincia del norte argentino con 70.000 empleados estatales. Tan es así que profesionales como abogados, escribanos, agrimensores, arquitectos, ingenieros debieron hacer planteos a los funcionarios por la paralización o deficiente funcionamiento de organismos fundamentales en el ejercicio de esas profesiones, como por ejemplo la Dirección de Catastro, el Registro de la Propiedad y de las Personas, el Registro Civil. Se dan situaciones que hay lugares en los que se está sin trabajar o sin cumplir funciones desde hace meses. En una palabra, no funciona casi nada y en muchos casos se paralizan trámites que son de vital importancia para particulares o instituciones. Hubo quienes acudieron a la Justicia para obtener un recurso de amparo y se encontraron que, por los repetidos paros de actividades, ese ámbito funciona con muchas restricciones e innumerables atrasos.
También en estos días se realizan paros de actividades de los gremios que agrupan a los empleados públicos como la UPCP, ATE, UPCN, que resienten todo el funcionamiento de ese macro Estado que quiere ocuparse de todo y termina ocupándose de nada. El caso de la atención del sistema de Salud es un ejemplo dramático, Los trabajadores de ese sector, profesionales, enfermeros, auxiliares y choferes viven haciendo paros. Aseguran que sólo se atienden “Urgencias” (ellos deciden cuáles son las urgencias), alegan falta de insumos, precariedad laboral, sueldos bajos, trabajo en negro. Los prestadores, por su parte, denuncian atraso en los pagos de la obra social provincial del Insssep, montos irrisorios por las prestaciones y empezaron ya con medidas de fuerza y cortes de servicio. Los pacientes, miembros de obras sociales, deben pagar plus y las internaciones resultan verdaderos dramas, empezando por lograr tener “cama”.
Ya es crónico el funcionamiento irregular de todo el sistema educativo con paros semanales desde el comienzo del año por 48 ó 72 horas con continuos, enfrentamientos con las autoridades, que se han incrementado en los últimos días y con cuestionamientos a la existencia de muchos gremios que ni siquiera están inscriptos o reconocidos por los organismos oficiales como reveló la máxima autoridad educativa. Para colmo de males el gobierno ofreció un aumento extra en negro por tres meses, que fue rechazado por los gremios. Eso sí, nadie hasta ahora se preocupó en pensar cómo se compensará a los alumnos por tantos días de clase perdidos.
Sumado a este panorama y a muchas otras dificultades está el problema de la subsistencia de las familias agravado por la inexplicable política nacional que aprieta a los más indefensos, sin que existan algunas iniciativas propias de la provincia, como por ejemplo armar con los empresarios su propia lista de precios cuidados para que exista primero, y luego se cumpla, lo mismo con las tarifas esenciales de agua potable, energía eléctrica, transporte urbano.
LA VIDA VA...
Mientras todo esto cae sobre los hombros de los ciudadanos, la vida sigue su curso, los funcionarios más altos, que no están detenidos o acusados de delitos, recorren la provincia celebrando fiestas, inaugurando obras hechas en muchas etapas, festejando avances como si se viviera en el mejor de los mundos y, por supuesto, pensando en las elecciones que se vienen dentro de un año.
Y la pregunta surge lógica: ¿cuál es el secreto para que, a pesar de tanta deficiencia, de tanta paralización de los servicios, de tantas movilizaciones y reclamos que se hacen todos los días en calles, plazas, rutas de la provincia, de sesiones de los poderes municipales en los barrios y del Legislativo en las ciudades del interior, se siga viviendo y creyendo que todo anda bien y tener el derecho a volver a pedir el voto? ¿Habrá algún momento en el que este camino en caída se detenga? Los políticos responsables de todo (de lo bueno y de lo malo) ¿tienen la llave de este secreto que, para la mayoría es indescifrable y hacer que todo vaya mejor? Los ciudadanos chaqueños, aunque no conozcamos El Impenetrable, o el Parque de los Meteoritos, no podamos hacer avistajes de aves o hacer algún safari monte adentro, como pregonan los difusores del Turismo, sí tenemos derecho a conocer cuál es ese secreto del Chaco, que mientras muy pocas cosas funcionan, la vida sigue adelante como si nada pasara. ¿Será este también, el secreto de la Argentina?










