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“La horizontalidad es una debilidad del movimiento cooperativo”

Daniel Plotinsky, director del Archivo Histórico del Cooperativismo de Crédito, pasó por la provincia para presentar un libro y repasó los desafíos que tiene el movimiento en el siglo XXI.

“Hay desafíos políticos externos e internos. En lo interno una de las debilidades del movimiento cooperativo es y sigue siendo la horizontalidad”, expuso ayer en NORTE Daniel Plotinsky, director del Archivo Histórico del Cooperativismo de Crédito, editor de la revista Idelcoop, docente del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia (PLED Idelcoop) y asesor histórico de la revista Acción. Su llegada al Chaco fue para presentar “El dinero de los argentinos en manos argentinas, historia del cooperativismo de crédito”, editado por Idelcoop Fundación de Educación Cooperativa.  

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Daniel Plotinsky en NORTE junto a Ernesto Núñez y Nelson Bulacio, de la Filial Credicoop de Resistencia.

Plotinsky es profesor (UBA) y magister (UNTREF) en Historia. A NORTE vino acompañado por Ernesto Núñez, presidente de la Filial Credicoop de Resistencia y Nelson Bulacio, secretario de Educación Cooperativa.

Al hablar sobre las debilidades del movimiento, Plotinsky se refirió al predominio de la integración vertical a nivel de cámaras (cooperativas reunidas en federaciones), que sin embargo “es necesaria, porque tiene que ver con la lógica de representación frente al Estado y de provisión de servicios”. “El cooperativismo argentino históricamente tuvo poca integración horizontal, es decir territorial. Hay pocas federaciones provinciales de cooperativas. En las provincias cada uno está por su rama”, planteó, y marcó que es todavía más fuerte la escasa integración económica horizontal.

Otro desafío, a muy corto plazo, es externo y tiene que ver con los asociados de las cooperativas y las propias cooperativas de trabajo que muchas veces son pymes. “Existe la intención del gobierno de cobrar impuesto a las ganancias. Hubo un intento el año pasado y ahora que necesitan manotean selectivamente. Este año es más peligroso porque aparece en el Presupuesto. Es un tema económico porque supone pagar un impuesto, cuando las cooperativas ya pagan un impuesto especial desde hace más de 15 años”, marcó el especialista. Y acotó: “Si se acepta que un salario pague impuesto a las ganancias, estás aceptando que el salario es ganancia. Acá es lo mismo pero este año la pelea será más dura”.

De generación en generación

Por la transmisión del espíritu cooperativo de generación en generación, y en especial a las nuevas generaciones del siglo XXI, Plotinsky ponderó que existe “una preocupación especial” del Banco Credicoop, el único cooperativo del país.

Con la desaparición física de los fundadores del movimiento cooperativo, la respuesta a esa transmisión de los valores cooperativos de generación a generación fue un archivo oral que tiene hoy 270 entrevistas a dirigentes, funcionarios y asociados que protagonizaron aquellas gestas y sentían en la piel el cooperativismo. “Vivieron el proceso de fusiones y siempre hay nueva gente para transmitir la experiencia. Hasta los ’90, cada empleado o dirigente nuevo que entraba al banco tenía a un dirigente que ya había estado en el movimiento. Ahora que tal vez no podemos lograr eso, pero tenemos esas entrevistas y una formación para transmitirles”, contó.

“La idea es una transmisión permanente pero en el contexto de la sociedad es complicado”, apuntó. En ese punto, Núñez resaltó la labor de la Filial Resistencia en la difusión de los valores cooperativos y de la historia. “Tenemos una Secretaría de Educación que hace docencia del cooperativismo en forma interna y externa”, comentó. La filial local tiene 24 miembros de comisión y 16 son personal del banco.

“A nivel de la sociedad hubo un fenómeno muy fuerte que impactó y que es una punta que ayuda: las empresas recuperadas”, ponderó Plotinsky. El fenómeno es habitualmente protagonista de informes en la revista Idelcoop, que suma 43 años de vigencia y hoy es totalmente digital. “El año pasado publicamos un artículo que mostraba que estaba empezando una nueva etapa de recuperación  de empresas, pero simultáneamente estaban desapareciendo empresas recuperadas”, advirtió.

A la vez, mencionó una mesa redonda sobre la temática hecha durante los primeros meses de este año, donde surgió del análisis que muchas empresas recuperadas están sobreviviendo sobre la base de no pagar las facturas de los servicios básicos que registran incrementos exponenciales en los últimos años. “Es un sector que tiene años de resistencia y la alternativa es que si van a entrar a cortar, será sobre ellos”, graficó, y dijo que hay facturas impagables de cientos de miles de pesos. 

Banco sólido

En otro punto, Plotinsky destacó que el Credicoop “está muy sólido pero el problema son los asociados”. “No tiene gracia que al banco le vaya bien si a sus socios, que son pymes o asalariados, les va mal”, contrastó. En ese orden, Núñez precisó un dato: “El 65% de la asistencia financiera del banco es a las pymes”. Justamente, uno de los sectores más golpeados por la política económica nacional. 

Concentración, desaparición y sobrevivencia

Tras el proceso de concentración de los ’90, con varias entidades de crédito cooperativo que se fusionaron o desaparecieron, en 1993 los pocos bancos que quedaban se fusionaron en el Credicoop, el único de esa naturaleza que existe en la actualidad. Dentro de esa estructura “sobreviven hoy 117 Cajas de Crédito, incluida la de la Filial Resistencia”, indicó Plotinsky.

“La posición que tuvo el banco en los ’90, con la consigna de ser eficiente como empresa para poder ser un buen movimiento social, le hizo posible sostenerse y ayudar o evitar que otros bancos cayeran. Al mismo tiempo, este banco decía que la convertibilidad terminaba en una crisis”, repasó, y resaltó que la entidad en la crisis de 2001-02 salió fortalecida.  “Fue el único banco que no tuvo que pedirle redescuentos al BCRA, porque se había preparado y porque los asociados tienen participación y fue más sencillo”, explicó. Fue así como ganó en territorialidad y se expandió a varias localidades del interior que no habían podido salvar sus Cajas de Crédito, por caso, Posadas (Misiones).

El dinero de los argentinos en manos argentinas

Daniel Plotinsky llegó el jueves a Resistencia para presentar el libro “El dinero de los argentinos en manos argentinas, historia del cooperativismo de crédito”, editado por Idelcoop Fundación de Educación Cooperativa. La ocasión sirvió para realizar también una charla debate. La actividad fue organizada por la Comisión de Asociados de la Filial Resistencia del Banco Credicoop y por la Facultad de Ingeniería de la UNNE. 

“Fue una actividad institucional desarrollada para acercarnos a nuestros socios y mostrar lo que es el banco y nuestra manera de pensar”, describió Ernesto Núñez.

Plotinsky recordó que este año se cumplen 100 años de la fundación de la primera Caja de Crédito en el país. Y justamente el libro reconstruye 130 años de historia del cooperativismo de crédito y básicamente la historia de las Cajas de Crédito “que en la primera mitad del Siglo 20 eran entidades cerradas, pequeñas y de tipo mutual, vinculadas a la inmigración principalmente judía de Europa oriental”, trazó. Fue a partir de 1958 cuando se crea el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, entidad madre del banco Credicoop, que produjo “una explosión del movimiento cooperativo de crédito”, expuso el historiador al referirse a la creación hasta 1966 de 1000 cajas de crédito en 300 localidades del país.

Así, resaltó que el título del libro “es una consigna” porque la manera de que el dinero de los argentinos esté en manos de los argentinos es a partir de la creación de cajas de crédito “donde los vecinos manejaran su propio dinero”.

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