Más golpes a las pymes: se terminó el descuento de cheques al 29%
La línea a esa tasa tenía un subsidio y se ofrecía en doce bancos públicos. El Gobierno posterga negociación hasta que “se calme el mercado". Mientras tanto, las tasas de referencia baten récord.
Mientras las tasas de referencia que establece el Banco Central vuelan, y crecieron de 60% a 71% en los pocos días que lleva de gestión Guido Sandleris, el agravamiento del escenario económico-financiero de las últimas semanas golpea todavía más a las pequeñas y medianas empresas (pymes), que ya no tienen la posibilidad de descontar cheques cortos a una tasa del 29% anual. Para peor, en el acumulado enero-agosto los montos de cheques rechazados representaron 4,9% del total compensado; un valor máximo para la serie desde el 2000 y más del doble que el 2,4% verificado en idéntico período de 2017.

Según publicó el diario El Cronista, la línea con subsidio del Estado que había anunciado el Ministerio de Producción con 12 bancos públicos a comienzos de julio por $26.000 millones se agotó y las negociaciones que el Gobierno mantuvo en las últimas semanas para anunciar una renovación se estancaron producto de las nuevas condiciones financieras.
En ese contexto, y a la espera de que Producción pueda volver a hacer algún aporte mediante el Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (Fondep), las entidades públicas rediseñaron sus estrategias y anunciaron nuevas condiciones. En el caso del Banco Provincia, en Buenos Aires, mantuvieron la línea del 29%, aunque sin subsidio, pero sólo para clientes pymes que se encuentren en situación realmente crítica en materia de actividad y empleo.
Fuentes de la entidad aseguraron que "en el banco se tomó la decisión de seguir atendiendo a las pymes en este momento”, aunque reconocieron que son medidas de coyuntura y que los volúmenes están lejos de los más de $6000 millones que colocaron con la línea del Fondep, y que se agotó la semana pasada.
“La línea con subsidio del Fondep era para todas las pymes, ahora sólo la estamos dando para nuestros clientes y con los que tenemos una relación histórica'", dijeron en la entidad que preside Juan Curuchet.
Nuevas tasas
Desde el Banco Ciudad, manifestaron que se agotaron los $1500 millones destinados a la línea del Fondep, pero desde la semana pasada rige una nueva para pymes de la ciudad de Buenos Aires (clientas o no), y proveedores que ronda el 40%. El fin es el mismo: descuento de cheques de corto plazo.
“En algunos casos se había agotado el cupo y también se da la situación de que la realidad cambió mucho. Ahora tenemos que ver cómo le inyectamos plata a ese sistema. Se está trabajando para volver con la línea de descuento de cheque", señalaron de Producción. Otra fuente de la cartera agregó que están "esperando un poco que se calme el mercado para renegociar con los bancos".
Hasta hace 15 días, el Gobierno tenía prácticamente cerrada la renovación de la línea al 29% (otros $ 26.000 millones), con un subsidio de tasa que iba a pasar de 3 a 10 puntos, pero en ese momento, la tasa de referencia estaba al 40%. Con la firma del nuevo acuerdo con el FMI y el nuevo programa monetario, que llevó las tasas al 70%, estas negociaciones, que también incluían a los bancos privados, se frenaron hasta que se aclare el escenario.
Financiación en dólares
Frente a ese escenario de suba de tasas de interés en pesos, que genera impactos en el financiamiento en el mercado de capitales local, las compañías están optando por endeudarse en dólares, ya que ven más manejable financiarse al 10% en dólares que al 70% u 80% en pesos. El costo de endeudamiento y la mora son factores que amenazan a las pymes y su fondeo de corto plazo.
Gastón Ríos, Partner Head de Capital Markets en Puente alertó que las altas tasas del mercado local están impactando a todas las compañías, ya sean pequeñas y medianas o grandes firmas por igual. Para Ríos, la situación actual del mercado de capitales genera dos inconvenientes importantes a los que hay que prestar atención: el encarecimiento del "working capital" y el incremento en la mora e índices de incobrabilidad de las carteras.
El fondeo en el mercado de dólar muestra tasas altas, producto de la incertidumbre que generaban las dudas relacionadas con respecto a un potencial default y sobre este punto, el FMI viene a dar el acuerdo necesario para minimizar el riesgo de pago.
“El financiamiento en dólares es hoy una mejor opción que el mercado de pesos. El inversor está dispuesto a invertir en activos en moneda dura, y a su vez los emisores se sienten más cómodos en manejar tasas en dólares del 9% o 10% que convalidando rendimientos de más del 70% u 80% en pesos. Hace unas semanas colocamos dos pymes a 24 meses con tasas en el área del 9% y el emisor logró obtener el fondeo que buscaba en términos competitivos. Hoy estamos con más de ocho pymes en el pipeline para colocar durante las próximas semanas, y en su totalidad son emisores que se han volcado por el financiamiento en dólares”, resumió Ríos.
De 60 a 71%
En la primera semana de Guido Sandleris al frente del Banco Central (BCRA), la tasa de referencia ya subió 11 puntos porcentuales. El nuevo titular del organismo heredó una tasa de política monetaria de 60% y el jueves la llevó hasta 71,267%.
Así lo refleja una nota publicada en El Cronista, con la firma de Melina Manfred. Se trata de la tasa de las Letras de Liquidez (Leliq), instrumentos de deuda emitidos por el BCRA a un plazo de 7 días que se colocan entre bancos. Si bien su rendimiento ya había sido establecido como referencia cuando Luis Caputo estaba al frente de la autoridad monetaria, en el nuevo esquema acordado con el FMl las Leliq cobraron mayor relevancia, ya que el organismo las licita todos los días con el fin de regular la cantidad de dinero y asegurar que la base monetaria no crezca entre este mes y junio de 2019.
El viernes pasado, la tasa de referencia ya se había incrementado hasta 65%, aunque todavía no habían debutado las licitaciones diarias de Leliq. El lunes empezaron las colocaciones, donde la tasa promedio marca la referencia del día. Así, el rendimiento pasó a 67,18% el lunes; escaló a 69,47% el martes; y llegó el jueves a 71,27%. Más allá de los promedios diarios, la entidad de la calle Reconquista convalidó tasas máximas de 71,99%, 73% y 74,037% en los primeros 3 días de la semana.
Con respecto a la evolución que pueda tener la tasa en las próximas semanas, los operadores anticipan volatilidad, pero no ven una baja abrupta de los rendimientos en el corto plazo. "Yo creo que este plan va a permitir desarmar la posición de Leliq más adelante, cuando reaparezca la demanda de pesos. El BCRA dice que va a bajar la inflación y a controlar al dólar. El costo es esta tasa alta, que posiblemente siga subiendo, que enfría la economía y genera una recesión mayor", señalaron en una mesa.
En los primeros días de su gestión, Sandlens aseguró que el piso de la tasa de referencia será 60%, al menos hasta diciembre. Si bien el BCRA paga un costo alto por las operaciones con Leliq, como contrapartida logra absorber pesos y quitarle atractivo al dólar. En los primeros tres días, la autoridad monetaria ya sacó $ 233.395 millones mediante las letras a 7 días.
En las licitaciones del lunes y el martes el organismo superó ampliamente el "monto indicativo" que buscaba aspirar. El jueves en cambio, lo arañó, sin alcanzarlo: buscaba colocar Leliq por $110.000 millones y pudo emitir $109.519,9 millones. Así, el stock de Leliq se acercaba a los $ 463.000 millones. El vencimiento de ese día era de unos $123.000 millones.
Con respecto a la dificultad que pueda tener el BCRA para rollear su deuda, Leonardo Svirsky, sales & trading de Bull Market Brokers, afirmó: "No creo que el tema sea renovarlas porque los bancos las usan para encajes. El único problema acá es la tasa. No sería bueno que pague muy caro, especialmente teniendo en cuenta que el dólar viene aflojando. Por el vencimiento que tenían hoy (por el jueves), es bueno que la tasa no haya ido mucho más arriba”.
En el nuevo esquema, el BCRA tendrá que afrontar vencimientos diarios de Leliq, ya que el plazo de las mismas es semanal. Para hacerlas más atractivas a los bancos, el organismo realizó últimamente una suba de encajes que, en parte, se puede integrar con estos instrumentos. En ese sentido, un operador destacó que las nuevas letras tienen un menor componente especulativo que las Lebac, a las que podía acceder el público en general. "Solo se las venden a bancos, así que pueden renovarlas y, por más que el nivel se agrande rápidamente, sigue siendo dinero transaccional de las entidades, dijo.











