Escuelas por la igualdad y para la paz mundial
¿Es posible transformar el mundo en un aula sin paredes en donde todos los niños y las niñas estén integrados y en paz? Sí, es posible. Así lo aseguran quienes trabajan y colaboran con la red educativa Scholas Ocurrentes, que impulsa el Papa Francisco en distintos países con el objetivo de promover la cultura del encuentro por la paz por intermedio de la educación.
La iniciativa volvió a llamar la atención de medios de todo el mundo por la visita que realizó al Vaticano el cantante de la banda irlandesa de rock U2, Paul Hewson Bono, conocido por sus posiciones políticas contra el hambre y la pobreza, quien se mostró interesado en el trabajo que lleva adelante Scholas Ocurrentes. El músico mantuvo un encuentro privado con el Papa Francisco en la residencia de Santa Marta donde, por espacio de poco más de media hora, abordaron distintos temas. Allí, el cantante de la banda irlandesa remarcó su interés por la valiosa tarea que lleva adelante la red educativa que cuenta con sedes en Argentina, España, Paraguay, Mozambique, México, Italia y Colombia y trabaja en conjunto, por medio de redes aliadas, en 190 países pertenecientes a los cinco continentes, vinculando de esa manera a más de 400 mil escuelas.
Se trata de una iniciativa que se puso en marcha en el año 2001 en la Ciudad de Buenos Aires, cuando Jorge Bergoglio era arzobispo, es decir antes de que fuera elegido Papa. La propuesta nació con el nombre de “Escuela de Vecinos” y “Escuelas Hermanas”, para integrar a estudiantes de escuelas públicas y privadas, de todas las religiones con el fin de educar a los jóvenes en el compromiso por el bien común. Scholas Ocurrentes tiene por delante un enorme desafío, ya que se propone generar un cambio de paradigma en la educación a través de la integración de las comunidades educativas, prestando especial atención a las de menores recursos mediante el compromiso de la comunidad. Se vale de las nuevas herramientas que aportan las tecnologías de la comunicación y la información para diseñar el aula global con la complementación del arte y del deporte, recuperando así el pacto educativo para hacer realidad una sociedad integrada y en paz.
Tras la reunión que Bono mantuvo esta semana con el Papa Francisco, el cantante irlandés explicó que la organización no gubernamental que preside, One, quiere ayudar a las niñas de las familias más pobres del mundo que no van a la escuela por el solo hecho de ser niñas, para que puedan ingresar al sistema educativo y completar su formación. Según la Unesco, una de las principales causas que impiden el acceso a la educación de millones de mujeres y niñas en el mundo es la exclusión social en muchas comunidades. La presidenta del organismo, Irina Bokova, dijo recientemente que la falta de igualdad educacional entre niñas y niños a nivel mundial es una realidad que deben enfrentar las autoridades estatales y nacionales, ya que las mujeres representan dos tercios de los 758 millones de adultos analfabetos del mundo. Para la Unesco, esta situación perjudica a enormemente a todas las sociedades, porque frena el desarrollo y menoscaba los esfuerzos de paz. En este contexto global, merece destacarse la tarea que lleva adelante la red educativa Scholas Ocurrentes porque trabaja para construir la cultura del encuentro que tanto necesita el mundo; y es de esperar que llegue a todos los rincones del mundo con su benéfica acción, porque en la medida en que más niños y niñas de todo el planeta incorporen a sus vidas valores como la integración, la diversidad, la solidaridad, la participación, la honestidad, la conciencia ambiental y la paz, se estará sembrando, sin dudas, la semilla de un futuro mejor para todos.










