La devaluación llegó a la ciencia y la salud pública
La decisión de la administración Macri de eliminar el Ministerio de Salud de la Nación y degradarlo a la categoría de Secretaría para que pase a depender de Desarrollo Social, y de hacer algo similar con la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva para que quede bajo la órbita de Educación de la Nación, generó fuertes rechazos en distintos sectores de la comunidad nacional, que alertaron sobre el enorme impacto negativo que tendrán estas medidas.
Una de las primeras voces críticas que salieron al cruce de la polémica medida adoptada por el Ejecutivo fue la del neurocientífico, investigador del Conicet y presidente de la Fundación del Instituto de Neurología Cognitiva, Facundo Manes, quien a través de un mensaje que publicó en Twitter remarcó que el desarrollo inclusivo del país depende de la inversión en salud, ciencia y tecnología. “Los cambios en los ministerios evidencian que estas áreas hoy no son una prioridad. Este retroceso es una decisión errónea y peligrosa para el presente y para el futuro”, advirtió.
El biólogo e investigador Diego Golombek fue otra de las personalidades que expresó su desacuerdo con la eliminación del Ministerio de Ciencia, señalando que reducirla al rango de secretaria “le quita agilidad, poder de decisión, independencia y autonomía”. También la doctora en bioquímica e investigadora Ana Belén Elgoyhen se mostró disconforme con esta nueva faceta del ajuste que lleva adelante el gobierno de Cambiemos y advirtió que, frente a señales de este tipo, otra vez el país sufrirá la fuga masiva de investigadores y científicos. Además, recordó que la consolidación de un sistema científico demanda un esfuerzo enorme que se da en el marco de un proceso muy largo, pero que se necesita muy poco para destruirlo. En ese sentido, Elgoyhen lamentó que en los últimos años la comunidad científica nacional haya padecido recortes presupuestarios, tanto en subsidios de investigación como en el número de becas y en los sueldos.
La decisión del Ejecutivo nacional llega en momentos en que el país vive un clima social cada vez más denso, producto del fracaso de las medidas económicas adoptadas por el gobierno nacional, que hicieron que hoy el país padezca una nueva crisis económica y social con una gran devaluación de la moneda y un descomunal aumento de las tasas de interés al 60 por ciento, que es hoy la más alta del mundo. Hace pocas horas, el premio Nobel de Economía, el norteamericano Joseph Stiglitz, se refirió a la difícil coyuntura que atraviesa nuestro país y recordó que Macri, cuando llegó a la Casa Rosada, confió demasiado en la idea de que habría ingresos de capital de inversión extranjera. “Cometió un gran error al recortar los impuestos a la exportación, que eran una importante fuente de ingresos, al aumentar el déficit, el monto que tenía que tomar prestado, el costo de los alimentos, y reducir los salarios reales de los trabajadores”, reflexionó Stiglitz en declaraciones que hizo a la cadena británica BBC. Ese mismo medio publicó en su sitio web internacional otra nota titulada “Las tres economías de América latina que van camino de ser las mayores decepciones de 2018”. Allí cita los casos Nicaragua, Argentina y Ecuador, que -afirma- “en apenas 12 meses están dando todas las señales de que terminarán el 2018 en una situación más complicada”. El artículo señala que si bien Venezuela es el país con el peor desempeño económico en América latina, “hay otras economías de la región que están en riesgo de sufrir abruptas caídas este año”. El panorama, lamentablemente, no es el mejor. Que se haya llegado a la decisión de eliminar dos ministerios claves para el país confirma el fracaso de una gestión que, en sus inicios, había despertado expectativas en parte de la ciudadanía que creyó en las promesas de un equipo que se presentó como “el mejor de los últimos 50 años”. Los resultados hablan por sí solos: aumento del desempleo, incertidumbre, deterioro del poder adquisitivo de los salarios e inflación, por citar solo un puñado de males que padece la mayoría de los ciudadanos, a lo que se suma hoy esta lamentable decisión de devaluar dos ministerios que son fundamentales para el presente y el futuro de la Argentina.










