En el fútbol tampoco hay atajos mágicos
La frase se puso de moda esta semana en la política y economía argentina. La podemos llevar a nuestra pasión. No se trata de comprar 10 jugadores y de un plumazo ser campeón de América, ojalá fuese tan fácil.

Estoy hablando del Racing de Coudet, Blanco y Milito le dieron una Ferrari al Chacho, por ahora chocó en las copas, tanto en la Argentina como en la Libertadores, pero es el puntero de la Superliga. No se puede ganar siempre, tampoco se puede perder siempre. Veamos: River no puede en el torneo local, pero ganas copas, Boca se impone en la Argentina, le cuesta a nivel internacional, Independiente es copero otra vez y no puede en los campeonatos locales.
Racing en algún frente tiene que dar una vuelta olímpica, su plantel de estrellas se lo exige. Los protagonistas lo saben, tanto Coudet como Licha López declararon pos River, qué hay que conseguir una estrella.

Ese será el desafío del DT de la Academia, poder concretar, cristalizar, cosa que estuvo cerca en Rosario Central, aunque no pudo obtener. La plantilla es poderosa: Bou, Centurión, Marcelo Díaz, Mena, Solari, Donatti, Cristaldo, Paul Fernández y compañía, por citar algunos.
Todos saben en el mundo Racing que dar una vuelta olímpica no solo es una obsesión, sino también una obligación. Deje de lado a San Lorenzo, porque está en otra historia, el estadio y el presupuesto, no se armó para ser campeón, como Estudiantes, Atlético Tucumán o Huracán.
Llegarán hasta donde les dé la nafta, pero no será fracaso no salir campeones. Mientras no se vayan al descenso no habrá reproches de ningún tipo.

Así es la historia estimados, con el dólar cerca de los 40 pesos se vendrá un futbol más austero, con menos estrellas. Lo que está claro, es que cuando corres con una Ferrari, como lo hace Racing, tenes que ganar alguna carrera.

















