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La producción escrita en la escuela primaria

Los resultados de las evaluaciones que se tomaron a los alumnos de cuarto grado de primaria de todo el país en el área de producción escrita narrativa, en el marco de las pruebas Aprender, revelaron que tres de cada diez estudiantes de ese nivel tuvieron un bajo desempeño en esos exámenes.

Cabe aclarar que las evaluaciones a las que se hace referencia se tomaron el año pasado en escuelas de nivel primario de todas las provincias, pero los resultados fueron presentados esta semana por el Ministerio de Educación de la Nación. Según el informe de la cartera educativa, casi el 30 por ciento de los estudiantes logró un desempeño incipiente o básico en las tres dimensiones evaluadas (discursiva, textual y convenciones lingüísticas) al momento de producir un cuento escrito. El informe, titulado “Aprender 2017. Producción escrita narrativa.

Educación primaria. 4º año”, muestra los resultados de las evaluaciones tomadas a 5001 estudiantes de 255 escuelas, tanto públicas como privadas. Según explicaron las autoridades educativas, estas pruebas corresponden a una muestra representativa a nivel nacional; es decir, dan una idea del desempeño que pueden alcanzar en los temas evaluados los alumnos de todo el país.

Si bien siete de cada diez estudiantes alcanzaron los niveles “satisfactorio/avanzado”, el alto porcentaje de alumnos que obtuvieron desempeños “incipiente/básico” es preocupante dado que los que cursan cuarto grado de la escuela primaria están en una etapa en la que la producción escrita es fundamental. De hecho, los responsables de las pruebas Aprender reconocen que se da por sentado que los chicos de ese grado ya completaron el proceso inicial de alfabetización.

El informe reveló también que a la hora de producir un cuento escrito las estudiantes mujeres obtuvieron mejores desempeños que los varones. Al respecto, el documento difundido por la cartera educativa nacional señala que se observa una mayor proporción de mujeres en el nivel “Avanzado” y una menor en el nivel “Básico” con respecto a los varones.

Como se señaló, se evaluaron tres dimensiones: la discursiva, con la que se consideró si el estudiante cumplió la consigna, si alcanzó un propósito o intención comunicativa y si se ajustó al género discursivo; la textual, que permitió evaluar el sentido global del texto, el uso de tiempos verbales y de conectores y la cohesión del relato; y de las convenciones lingüísticas, es decir lo relacionado con la ortografía, el uso adecuado del espacio, la legibilidad, la puntuación y el uso de las mayúsculas.

Con respecto al uso de la puntuación, el informe revela un dato preocupante: seis de cada diez chicos evaluados se ubican en los niveles de desempeño Incipiente/Básico, ya que no utilizaron signos de puntuación o los utilizaron de manera incorrecta (nivel Incipiente); o bien emplearon pocos signos de puntuación de manera correcta; alternando forma correcta con incorrecta (nivel Básico).

En lo que hace la ortografía, cinco de cada diez se ubicaron en los niveles Incipiente/ Básico. En ese sentido, el informe explica que en el nivel Incipiente, muchas de las palabras escritas presentan faltas de ortografía (más de siete errores), mientras que en el nivel Básico algunas palabras presentan faltas de ortografía (entre cinco y seis errores).

Por otra parte, cuatro de cada diez estudiantes evaluados se ubicaron en los niveles Incipiente/ Básico, debido a que cometieron reiterados errores en el uso de mayúsculas o el texto fue escrito en su totalidad en letra imprenta mayúscula (Nivel Incipiente); o cometieron varios errores en su uso (Nivel Básico). Otro dato relevante tiene que ver con los resultados según el sector de gestión: las pruebas mostraron que el porcentaje de estudiantes que alcanzaron los niveles Satisfactorio/Avanzado en el sector privado fue del 89 por ciento, mientras que en el sector estatal fue de 65,5 por ciento.

Algunos especialistas observan que estos últimos datos deben leerse teniendo en cuenta que la escuela pública recibe a más chicos de sectores muy vulnerables que, en términos generales, suelen tener más dificultades en el proceso de enseñanza aprendizaje.

Por último, estas evaluaciones revelaron que el 47 por ciento de los estudiantes señaló que algunas veces les leen cuentos en sus casas, mientras que el 41 por ciento dijo que nunca le leen. Un 40 por ciento, en tanto, señaló que lee en su casa sin compañía. Los resultados de esta evaluación deben ser un llamado de atención para la comunidad educativa, que debe reforzar en los chicos el hábito de la lectura y, a la vez, promover el dominio de la escritura, dos habilidades que son la base de todo aprendizaje