Especulación financiera gana la pulseada a la producción
En economía, una vez más lamentablemente, la historia se repite en favor de los capitales especulativos y en detrimento de los sectores que generan empleo y riqueza genuina. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, las pequeñas y medianas firmas que siguen apostando a la producción en todo el país se verán obligadas a transferir 150 mil millones de pesos al capital financiero en concepto de intereses.
Así lo señaló el presidente de la entidad, el empresario misionero Gerardo Díaz Beltrán, en el encuentro que se realizó en Corrientes con la presencia de dirigentes de federaciones y cámaras empresarias de las provincias de Formosa, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Misiones y Chaco, donde se encendieron las luces de alerta ante el preocupante escenario económico con reglas de juego injustas que ponen en jaque a las pymes. Según el titular de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), los pasivos financieros de las pequeñas y medianas empresas rondan los 490 mil millones de pesos en créditos, con tasas que no existen en ninguna economía razonable que pretenda apuntalar a la producción, pero que en la Argentina promedian entre el 50 y el 60 por ciento anual. En un escenario de inestabilidad monetaria y sin poder pensar a largo plazo, las pymes deben además lidiar con una asfixiante presión fiscal, aumentos de tarifas, achicamiento del mercado interno y la consiguiente baja rentabilidad. Como si eso fuera poco, la venta ilegal de productos importados que atentan contra el trabajo y la producción nacional.
Días atrás, y ante este preocupante escenario, la CAME presentó una serie de propuestas al ministro de Producción de la Nación, Dante Sica, con un conjunto de medidas diseñadas desde las necesidades y la visión de las pequeñas y medianas empresas, que necesitan una respuesta urgente ante los serios problemas de financiamiento que arrincona al sector. En el documento que se hizo llegar al ministro Sica se advirtió que las tasas de financiamiento de las pequeñas y medianas empresas crecieron en forma sustancial en los últimos meses, alcanzando niveles incompatibles con la rentabilidad actual. Por otra parte, se hizo notar al ministro que hay pocos créditos accesibles en el mercado para financiar capital de trabajo, compras de maquinarias, insumos o nuevas inversiones que mejoren la competitividad de la empresa, la exportación y el aprovechamiento de las nuevas condiciones que presenta el mercado. También se lo puso al tanto de la difícil coyuntura económica actual que colocó a las pymes en una situación con altos niveles de endeudamiento. Como se dijo, los pasivos financieros del sector ascienden a 490 mil millones de pesos, según datos del Banco Central, teniendo en cuenta todo tipo de créditos, con tasas que promedian el 50 y el 60 por ciento anual. Pero lo que es aún más grave, es que toda esa masa de dinero no ingresa al sistema productivo, sino que va a parar a sectores especulativos. CAME advirtió al ministro Sica que las dificultades para pagar en tiempo y forma esas deudas generan una espiral creciente de pasivos que están asfixiando financieramente a las empresas y deteriorando las cadenas de pagos.
Es que la abrupta caída de la actividad económica y el incremento de las tasas de interés, en el marco de una economía recesiva e inflacionaria, volvieron a colocar a miles de pequeñas y medianas empresas de todo el país una situación extremadamente delicada. Se deben aplicar, sin demoras, medidas que aseguren un alivio financiero a las más de 800 mil pymes de todo el país, que son castigadas por el plan económico vigente que favorece más la especulación que la actividad productiva.
Resulta difícil de entender las razones que llevan al gobierno nacional a no dar respuestas inmediatas a las pymes nacionales, que generan cerca del 80 por ciento del empleo en el país y representan un 45 por ciento del PBI. Es necesario garantizar la supervivencia de este sector que es clave para del crecimiento del país y la generación de empleo. La propia CAME propuso, entre otras medidas, que se ponga a disposición de las pymes créditos blandos para financiar capital de trabajo, comprar insumos, maquinaria, y financiar exportaciones; y que se utilicen parte de los encajes bancarios para financiar a través de la banca pública y privada a las pymes, a una tasa anual no mayor a 21 por ciento. Son medidas concretas que ayudarán a este importante sector de la economía nacional. Es de esperar que quienes tienen la responsabilidad de diseñar las políticas económicas tomen nota, antes que sea demasiado tarde, del difícil escenario que enfrenta el sector.










