Por una integración plena de las personas con discapacidad
Los datos estadísticos sobre el número de personas que, en la Argentina, tienen algún tipo de discapacidad son fundamentales para el diseño de políticas públicas que den respuestas a las demandas de ese sector de la población. En ese sentido, vale rescatar el resultado preliminar del estudio nacional elaborado Por el Indec que revela que en uno de cada cuatro hogares del país vive una persona con discapacidad.
Según este relevamiento, que se realizó en todo el país, el 10,2 Por ciento de la población argentina tiene algún tipo de limitación. Antes de avanzar con los datos del Indec, no está de más recordar que la Convención Internacional sobre los Derechos de las personas con Discapacidad, que es la primera convención integral de Derechos Humanos del siglo XXI, observa en su preámbulo sobre la característica dinámica de la discapacidad, reconociendo que se trata de un concepto que evoluciona y que es el resultado de la interacción entre las personas con discapacidad y las barreras del entorno que dificultan su participación plena y efectiva en la sociedad. Dicho esto, y teniendo en cuenta que el informe del Indec señala que más de 3.500.000 argentinos de seis años y más presenta algún tipo de dificultad, queda claro que se trata de una porción significa de la población que obliga a la elaboración de políticas tendientes a facilitar la integración.
De acuerdo a las cifras que surgen del sondeo mencionado, que se llevó a cabo en poblaciones de localidades de más de 5.000 habitantes, el 25,3 Por ciento de los hogares tienen al menos una persona con discapacidad; mientras que casi el 60 Por ciento de los consultados, mayores de seis años o más, dijeron experimentar una sola dificultad, el 30,5 Por ciento declaró tener dos dificultades o más. El 10,5 Por ciento restante sostuvo que no presentaba ninguna dificultad aunque contaba con un certificado de discapacidad vigente. La encuesta reveló, Por otra parte, que si se toman los casos Por edad, se observa que entre los niños y preadolescentes de entre seis y los 14 años predominan los casos de dificultades mentales-cognitivas (48.3 Por ciento); esto es con problemas de habla, comunicación, aprendizaje y entendimiento. Por otro lado, seis de cada diez consultados que declaró algún tipo de discapacidad señalaron que no poseen el certificado correspondiente, mientras que un 9,5 Por ciento de los que sí lo tienen, no lo utilizan. En tanto, los que cuentan con dicha credencial y la usan dijeron que les sirve, principalmente, para viajar gratis en el transporte público, para la cobertura integral de medicación y para prestaciones de rehabilitación y educativas.
En el Chaco vale destacar la labor que viene desarrollando el Instituto Provincial para la Inclusión de las personas con Discapacidad que hace poco inauguró edificio, en su sexto aniversario. Creado Por ley provincial Nº 6.477, como ente autárquico del Poder Ejecutivo Provincial, el instituto tiene a su cargo la planificación, aprobación, coordinación, ejecución y supervisión de las políticas públicas y acciones que propicien y faciliten la prevención, atención, protección integral e inclusión en la vida económica, política, cultural y social de las personas con discapacidad. Son objetivos ambiciosos que merecen el acompañamiento de toda la comunidad. Es de esperar que a partir de los datos actualizados de esta temática en todo el país, se logre avanzar en forma efectiva con políticas públicas que contribuyan a eliminar barreras y a garantizar la plena inclusión de este sector de la población en la sociedad. Es importante, además, que en los hogares donde viven personas con algún tipo de dificultad se tome conciencia de la importancia que tiene el certificado correspondiente y se conozcan los beneficios que aporta esa documentación y también que el conjunto de la comunidad comprenda que la persona con discapacidad no debe ser objeto de asistencia, sino un sujeto con derechos.










