Núcleos sociales organizados e institucionalizados en R
“Asociacionista y fraterna, fundada sobre un firme concepto de participación y solidaridad recíproca…,” así era calificada la sociedad chaqueña capitalina durante el proceso de su evolución, con el surgimiento de la idea colaboracionista como un medio de posibilitar la resolución de problemas, ante la poca atención que recibía del Gobierno Nacional, según se afirma en un álbum descriptivo gráfico publicado en 1935. A poco que reflexionemos acerca de esta afirmación, concluimos en atribuir estas cualidades a las circunstancias de su origen y primera evolución.
Por María Cristina de Pompert de Valenzuela
Sólo cuatro años después de haberse creado el territorio, el Gobernador Dónovan convocó a las damas de la colonia a los efectos de que colaboraran con la gran tarea que tenía por delante.

Nació así la Sociedad de Damas de Beneficencia, grupo de mujeres a las que hallamos a menudo citadas en diversas acciones solidarias, de esparcimiento, de equipamiento etc. colaborando con las autoridades territorianas a lo largo de más de medio siglo.
Poco después comienzan a registrarse las asociaciones de inmigrantes, en la mayoría de los casos sobre la base de la ayuda mutua. La primera surge en la colectividad Italiana (1891) y luego se registra la Francesa (1904), la Israelita (1906) y la Española (1910).
La aparición del Club Sarmiento, ligada a la actividad de la Escuela Normal marca el comienzo de los grupos deportivos. Será seguido por su reconocido rival For Ever (1913) y otros clubes de futbol hasta culminar en la creación de la liga Chaqueña de Fútbol (1924).
Otros centros posibilitarían la práctica de deportes Club de Regatas (1921), Chaco Tenis Club (1925), Hindú (1933), Club Náutico Barranqueras (1934) y El Progreso (1936).
Pero también a algunos, preocupaba la faz cívica o institucional, gestionando se elevara al Chaco a la situación que le correspondía de acuerdo con el número de habitantes. Tal el origen de la Unión Territorial del Chaco (1920) o de la Agrupación pro derechos territoriales (1930).
Persiguiendo fines de defensa de intereses económicos surgiría la Sociedad Rural (1919) y la Cámara de Comercio (1920). Los núcleos culturales recién aparecerían a partir de fines de la década del treinta.

Inaugurando esta modalidad el Ateneo del Chaco (1938), acción que sería continuada en la década siguiente por el Fogón´de los Arrieros (1943) y la Peña Nativa (1945), entre otros.
El surgimiento en esta área convierte a la década del cuarenta en el momento de despegue cultural del Territorio, en vísperas de convertirse en provincia. Los ejemplos mencionados hablan por sí solos y refuerzan el calificativo del cual hemos partido.
Pero también reconocemos la existencia de una fuerte tendencia a asociarse el hecho de que tempranamente existieron en Resistencia, gremios conformados con la finalidad de defender intereses sectoriales.
Cuando la ciudad había alcanzado sólo cuatro décadas de vida ya se encontraban agremiados los maestros, los empleados de comercio, albañiles, conductores de coches, repartidores y panaderos.
Además ya actuaba la Unión Gráfica del Chaco Para 1930 a estos gremios se sumaban el de los sastres, carpinteros, obreros tanineros, una agremiación patronal la de los Constructores de obras, la Cámara Gremial Algodonera, en tanto que ya se había instalado una seccional de la Federación Agraria Argentina y se había constituido una Sociedad Odontológica del Chaco.










