El agua potable, un recurso estratégico
Luego de tres años consecutivos de sufrir la falta de precipitaciones, las lluvias volvieron en los últimos días a Ciudad del Cabo, postergando así el denominado “día cero” en el que el bajo nivel de las presas iba a obligar a interrumpir el suministro normal de agua en las áreas residenciales de la segunda ciudad más poblada de Sudáfrica.
La dramática crisis hídrica que golpea a los sudafricanos que viven en Ciudad del Cabo advierte sobre uno los problemas más críticos que enfrenta muchos países, que es la dificultad que tienen muchos conglomerados urbanos del mundo para garantizar a su población una adecuada provisión de agua potable. Esta semana, el problema volvió a ser noticia en distintos medios de todo el planeta al conocerse que una empresa privada que se dedica al rescate de barcos hundidos presentó una propuesta a las autoridades sudafricanas para evitar que Ciudad del Cabo se convierta en el primera gran ciudad del mundo que se queda sin agua.
Según trascendió, el plan de la empresa que pertenece al experto en rescates marítimos, el sudafricano Nicholas Sloane, conocido por su exitoso trabajo en la operación de rescate del Costa Concordia en septiembre de 2013, consiste en remolcar desde la Antártida hacia las costas sudafricanas uno de los icebergs que todos los veranos se desprenden del continente helado. Aunque parezca descabellado, especialistas consideran que la idea de trasladar un témpano a través de 1.200 millas náuticas hasta el cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África, es viable y, en todo caso, lo que habría que resolver sería el costo de la operación, de modo tal que la empresa no resulte extremadamente costosa. En principio, el operativo de traslado tendría un costo de 130 millones de dólares.
Vale recordar que las autoridades de Ciudad del Cabo impusieron a los habitantes de esa metrópoli (de casi 500.000 habitantes) fuertes restricciones al consumo de agua potable para evitar que se terminen más rápido las escasas reservas que se mantienen en las represas. Es que si no logran revertir en lo inmediato la crisis hídrica, la ciudad podría convertirse el año que viene en la primera ciudad importante del planeta en quedarse sin el vital elemento. Si se concreta el traslado del iceberg, se estima que de contar efectivamente con esa alternativa los habitantes de Ciudad del Cabo dispondrían de unos 130 millones de litros por día durante un año. No es la solución definitiva al problema, pero al menos daría tiempo a las autoridades sudafricanas para buscar otras posibilidades.
La encrucijada en la que se encuentra la ciudad sudafricana debe ser un llamado de atención para países como el nuestro que tiene una importante reserva de agua dulce. Seg ún estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) una persona necesita entre 50 y 100 litros de agua por día para satisfacer las necesidades humanas más básicas. Pero no todos los países disponen de suficiente agua dulce para dar respuesta a estas exigencias. Organizaciones defensoras del medio ambiente vienen alertando sobre la escasez de agua dulce para consumo humano que ya existe en regiones del globo donde el vital elemento ha pasado a ser un bien muy preciado. En Oriente Medio, por ejemplo, algunas naciones ya enfrentan serias dificultades para satisfacer las necesidades básicas de su población.
Por eso es fundamental generar conciencia entre los argentinos sobre la importancia de asegurar la protección del Acuífero Guaraní, que es el tercero en el mundo por su magnitud. Esta valiosa reserva de agua dulce que Argentina comparte con Paraguay, Brasil y Uruguay, es clave para la región, sobre todo teniendo en cuenta que en el Siglo XXI el agua potable es un recurso estratégico para las naciones. En ese sentido, también es importante consolidar la presencia de nuestro país en la Antártida, profundizando el trabajo que se lleva adelante en las seis bases argentinas donde se desarrollan actividades permanentes y también en las otras siete transitorias que solo se habilitan en la temporada de verano antártico.










