El volátil escenario económico impacta con fuerza en el mercado inmobiliario chaqueño
La desconfianza en el devenir de la situación económica desalienta los alquileres. En tanto, la fluctuación del dólar frenó las operaciones de créditos hipotecarios UVA.
El complejo escenario actual, en el que el dólar parece incontrolable, la inflación incontenible y la actividad económica en retroceso por la caída del consumo, no sólo golpea los bolsillos de los chaqueños, sino además desalienta proyectos de mediano y largo plazo como embarcarse en el primer alquiler o dar el paso definitivo hacia el sueño de una casa propia que hoy parece más imposible que nunca.

La cuestión no es menor. El acceso a la vivienda es uno de los tantos indicadores que exponen el desarrollo social de una provincia como la del Chaco, donde el notable déficit en esta materia exime de mayores esfuerzos a la hora de evaluar avances y retrocesos en los últimos años.
Con la ejecución estatal de unidades habitacionales prácticamente paralizadas por decisión exclusiva de la administración central, acceder a una casa o departamento requiere ingresar a un mercado poco asequible para buena parte de la población, en un mercado con más obstáculos que incentivos para la inversión.
Si bien el último informe elaborado por la Comisión de Relevamiento de Datos Estadísticos de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina (FIRA) da cuenta que en la provincia no se manejan valores exorbitantes, a la hora de comparar el precio de los alquileres con otros distritos, “la desconfianza que hay sobre la situación en general hace que la gente analice más de una vez un proyecto de 24 meses como es un contrato de alquiler”, analizó el titular del Colegio de Corredores Inmobiliarios del Chaco, Gustavo Martínez Quiles.
RITMO MODERADO
La información local da cuenta de un ritmo “estacional” en lo que hace a los alquileres, básicamente en la capital provincial. “Si bien hemos visto un freno en este tipo de operaciones, la clave pasa por la falta de confianza de la gente en coyuntura como las actuales, donde no hay un factor determinante sino que la suba del dólar, la inflación y la incertidumbre a mediano y largo plazo conforman un combo explosivo”, explicó el vicepresidente de la Federación Económica del Chaco (Fechaco).
Del análisis comparativo surge que el impacto de la inflación en el poder adquisitivo de los asalariados es más relevante que la disparad de dólar a la hora de explicar la situación en el sector. “Cuando la gente comienza a percibir que sus recursos disponibles disminuyen su poder compra, comienza la desconfianza que es letal para los objetivos de mediano plazo, como puede ser un alquiler; incluso quienes ya están alquilando, muchas veces optan por volver a la casa de los padres o buscan otras alternativas en escenarios como el actual”, apuntó Martínez Quiles.
COMPARATIVO
El Chaco no se encuentra entre los distritos con precios más elevados en cuando se analiza el precio de los alquileres.
El trabajo FIRA relevó los valores que se cobran en 15 provincias argentinas, que reflejan la realidad en cada una de las distintas zonas con que cuenta el amplio territorio nacional.
El análisis se realizó sobre tres tipos de unidades habitacionales: A, correspondiente a departamentos de un dormitorio, de 40metros cuadrado en promedio y B, que son departamentos de dos dormitorios, con 60 metros cuadrados de promedio. En ambos casos, las unidades son estándar (no Premium ni económicas), en edificios con cocheras, cercanos a los cinco años de antigüedad y sin expensas.
El tipo C se trata de casas con tres dormitorios, de entre 80 y 100 metros cuadrados, ubicadas en barrios de clase media, en buenas zonas periféricas de las ciudades.
En los alquileres de la categoría A, el Chaco ocupa el 5º lugar en el ránking, con un valor promedio de 6300 pesos. Los precios máximos se pagan en Misiones, donde hay que invertir unos 8500 pesos mensuales para alquilar un departamento de estas características; mientras que los precios mínimos se registran en San Juan, a un promedio de 5000 pesos.
En tanto, en la categoría B, la provincia ocupa el puesto 7, con precios que rondan los 8500 pesos mensuales. El alquiler de estas unidades, ideales para una familia de cuatro integrantes, encuentra su tope también en Misiones, donde se abonan 11.800 pesos, en promedio; y su piso en Mendoza, donde se requieren 6500 pesos mensuales, en promedio.
Finalmente, en la categoría C, el Chaco ocupa el 6º lugar entre los 15 distritos relevados, lugar que comparte con la provincia de Jujuy. Para alquilar una casa esas características, se requiere desembolzar unos 10.500 pesos mensuales; contra los $15.000 que se cobran en Salta, que ocupa el primer puesto; y bastante más que los 7500 pesos que se abonan en Santiago del Estero, que cierra la tabla.
COMPRA COMPLICADA
Cabe recordar que los créditos hipotecarios UVA se otorgan para la comercialización de inmuebles con cierta antigüedad y no para viviendas o departamentos nuevos o en pozo.
“Como en todo lo que tiene que ver con el mercado inmobiliario, algunas cosas tienen mayor impacto en determinadas plazas, por ejemplo, en Capital Federal, donde la mayoría de los inmuebles está dolarizado y esto genera mayor conflictividad porque el salto de la divisa extranjera genera mayor perjuicio a quien está intentando acceder a una vivienda con un crédito UVA”, explicó en declaraciones a Radio Libertad.
De todas maneras, el especialista puntualizó que “en el Chaco, donde el mercado es un poco más flexible, también nos hemos visto perjudicados por varios factores, como las condiciones inflacionarias, la disparada del dólar, y el tiempo que requiere este tipo de trámites”. “Créditos tramitados en febrero o marzo todavía están en proceso, pero las condiciones han cambiado radicalmente: en algunos casos el vendedor podrá resignar algo o el comprador conseguir algo más para concretar, pero en todos los casos se hace muy difícil”, señaló.
Al momento de ser anunciada la operatoria, los créditos hipotecarios UVA se presentaron como la alternativa más conveniente ya que, a priori, las cuotas a pagar serían similares a lo que cuesta un alquiler.
Sin embargo, la información del Colegio demuestra que, por estos días y en promedio, un alquiler de dos dormitorios puede rondar los 10 mil pesos, mientras que la cuota del crédito se ubica por encima de ese valor. “En teoría, no debería estar muy por encima de esos montos, pero esto varía de acuerdo a las condiciones de cada préstamo o crédito”, indicó y añadió que hoy las condiciones son “muy adversas para embarcarse en este tipo de operaciones”.
Finalmente, Carvaca Pazos afirmó que “si el dólar se mantuviera quieto, el mercado se tranquilizaría, pero también es necesario que se controlen las condiciones inflacionarias: este tipo de créditos se usa en la mayoría de los países del mundo, pero los escenarios macroeconómicos son otros y esto es determinante, porque la idea es que poder acceder a una vivienda pagando un poco más que un alquiler pero alcanzando la casa propia”.










