Niños y adolescentes adictos al uso del celular
Para los niños y adolescentes, el teléfono celular se convirtió en un símbolo de estatus, pero el uso abusivo puede provocar dependencia, problemas de concentración, comportamiento y aprendizaje. Los padres lo justifican alegando que así pueden estar comunicados con sus hijos y saber donde están.
Algunas escuelas los prohibieron generando quejas de padres e hijos. En Europa ya se considera un problema serio y creciente.

Según Cándido Roldán, médico pediatra debe tenerse en cuenta la preocupante modalidad del consumo: “lo que asoma es una política de mercado que no discrimina ni edades ni clases sociales”. Muchos padres fueron consultados, pero ninguno admite que sus hijos “tengan un problema” con el uso del celular.
El punto de inflexión entre la utilización abusiva del celular y la adicción es prácticamente imperceptible, ya que la compulsión a comunicarse permanentemente es el síntoma que se detecta en jóvenes de todo el mundo.
JUGUETES
El celular se está convirtiendo en una de las primeras opciones de los chicos, a la hora de elegir un regalo para las fechas típicamente infantiles. Sólo con observar el crecimiento de la venta de celulares para fiestas navideñas y de fin de año y sobre todo el día del Niño , se puede detectar que integran la lista de los “juguetes” preferidos por los chicos, sobre todo y cada vez más pequeños.
Y aunque las empresas aseguran que no están mirando ese segmento, ya que es una porción muy pequeña del mercado que además genera menos ingresos que el resto de los usuarios, lo cierto es que implementaron diferentes estrategias para captar a los chicos, como la posibilidad de transferir créditos de una línea a otra o la opción de recarga S.O.S.
ESCUELAS SIN LÍMITES
No hay reglamentación oficial que regule el uso de teléfonos celulares en las escuelas; la psicopedagoga Pilar Giráldez, opinó que es importante que respeten el momento de la clase, que estén concentrados y entre ellos logren otro tipo de intercambio que el de las nuevas tecnologías, que suelen ocupar tiempo excesivo en sus vidas”.
Como sucede en todos los medios de comunicación, “hay que enseñar su uso hacia el bien común y no que sea el recurso el que domine la vida del niño”.










