Mejora desempeño de universidades públicas
Esta semana se conoció la noticia que da cuenta que la Universidad de Buenos Aires (UBA), la de La Plata (UNLP) y la de Córdoba quedaron posicionadas entre las mil mejores casas de estudios superiores del mundo, de acuerdo a una medición elaborada por Centro de Ranking Mundial de Universidades (CWUR).
Este centro, que se dedica a evaluar el desempeño de universidades de todo el mundo es una organización de consultoría que ofrece asesoramiento sobre políticas para mejorar los resultados educativos y de investigación. En sus oficinas ubicadas en los Emiratos Árabes Unidos, sus especialistas trabajan en la elaboración del ranking teniendo en cuenta la calidad de la educación en las universidades, el acceso al mundo laboral de los egresados, el resultado de las investigaciones que se realizan y la cantidad de veces que son citados esos trabajos de investigación en el mundo académico. La clasificación que lleva adelante esta organización comenzó con el objetivo de mostrar cuáles, según estos parámetros, son las 100 mejores universidades del mundo, pero en el año 2014 el ranking se amplió para incluir a los mejores 1000 de las 18 mil universidades que existen actualmente en el mundo.
El último ranking muestra el mejor desempeño logrado por tres universidades públicas argentinas, y en ese sentido debe señalarse que, por primera vez, la Universidad de Buenos Aires figura dentro de las 300 mejores del mundo; mientras que la Universidad de La Plata se ubicó en el lugar 545 y la de Córdoba logró el puesto 762. Respecto a la UBA, vale destacar que este año ascendió 89 lugares del listado, ubicándose en el puesto 293.
En los últimos días, el debate por el rol que deben cumplir las universidades públicas volvió a ocupar un espacio en la agenda mediática debido a polémicas declaraciones formuladas por la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, quien se mostró en contra de que “durante años” se haya “poblado la provincia de Buenos Aires de universidades públicas” y aseguró que en el país “nadie que nace en la pobreza” llega a la educación superior. Pero la realidad contradice lo que plantea la mandataria, ya que muchos estudiantes que cursan sus estudios en universidades del conurbano bonaerense, son la primera generación de universitarios en sus familias respecto de los valores promedio del país. En otras palabras, las universidades que cuestiona Vidal son las que generan las condiciones para que muchos estudiantes de sectores vulnerables puedan acceder a estudios superiores. Es que para las familias con menores recursos, la educación superior pública todavía se presenta como una oportunidad válida de movilidad social, pese a los discursos que vuelven a escucharse por estos días y que insisten con la necesidad de restringir el acceso de amplios sectores de la población a estos estudios, profundizando de esa manera los procesos de exclusión social.
Como se ñalara oportunamente el Consejo de Rectores de la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM) -una red que integra a 35 instituciones de educación superior de Argentina (entre ellas la Universidad Nacional del Nordeste), Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile y Bolivia, y que trabajan intensamente en actividades de cooperación internacional y de movilidad de estudiantes, docentes investigadores y personal de gestión- la universidad pública ha sido y es un factor clave en la transformación de las sociedades, porque promueve la inclusión, la diversidad cultural, la construcción de ciudadanía y la responsabilidad social.
A partir de los resultados que se reflejan en el ranking mundial de universidades y de la mejora en las posiciones que lograron tres universidades públicas de nuestro país en esa evaluación global, es importante recordar que las casas de altos estudios son un pilar fundamental para el desarrollo y crecimiento del país, y por eso es necesario que las universidades públicas trabajen con el firme compromiso de garantizar una educación inclusiva y de calidad para todos.










