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La Justicia de España, en un fallo histórico, condenó la corrupción

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, ha sido investido presidente del gobierno español al lograr que prospere en el Congreso de los Diputados la moción de censura presentada por su partido contra Mariano Rajoy, que ha gobernado en España desde diciembre de 2011.

El líder socialista, que es el primer vencedor de una moción de censura en España, ha conseguido reunir los apoyos de los diputados de su grupo parlamentario, Unidos Podemos, y de los grupos nacionalistas e independentistas del País Vasco y Cataluña.

En contra votaron los diputados del Partido Popular (PP) de Rajoy y los de Ciudadanos (liberales), mientras que solo hubo una abstención, la de una diputada regionalista canaria.

Es la primera vez en la historia de España que un partido gana una moción de censura y desplaza de esa manera al presidente. Y también es inédito que el nuevo jefe del Ejecutivo no sea diputado en el Congreso y tampoco sea del partido más votado en las elecciones.

La moción de censura fue porque la semana pasada, la Justicia de España condenó, en un fallo histórico, al gubernamental Partido Popular (PP) por lucrar de una trama corrupta de empresarios y cargos públicos, en una histórica sentencia que lo convirtió en el primer partido político condenado en democracia en España.

Así, Sánchez llega a La Moncloa tras esta arriesgada pirueta política originada por la sentencia de la Audiencia Nacional del caso Gürtel, que ha generado un profundo malestar social por la actuación del Gobierno ante la corrupción. En total, han sido condenadas 29 personas a 351 años de cárcel.

La presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, es quien comunicará el resultado al Rey, y el Gobierno presentará su dimisión, siguiendo el artículo 114.2 de la Constitución. A continuación, el Rey sancionará la investidura de Sánchez como presidente del Gobierno y se publicará su nombramiento en el Boletín Oficial del Estado. La toma de posesión ante Felipe VI puede producirse mañana y luego Sánchez procederá a nombrar los ministros de su gabinete.

En tono muy corrosivo, el portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando, ha anunciado que la oposición de su partido será inflexible y que, además, cuenta con la mayoría en el Senado. Sánchez, por su parte, ha pedido al ex partico gobernante que se comporte con el nuevo Gobierno con la misma lealtad con la que lo hizo el PSOE desde la oposición.

Hernando, como lo hiciera el jueves Rajoy, ha empleado toda la munición a su alcance para desacreditar la moción de censura, que considera basada en una manipulación de la sentencia del caso Gürtel, que certifica que el PP se financió con una caja B en su sede central.

En breves declaraciones a los medios, el nuevo presidente ha dicho que es consciente de la responsabilidad en un momento tan complejo y que afronta el reto “con voluntad y entrega”

Su intención es transformar y modernizar el país, algo que en su opinión siempre ha hecho el PSOE cuando gobierna. Y se ha comprometido a responder a las urgencias sociales de mucha gente que sufre precariedad y desigualdad.

Rajoy fue la última figura más popular de la derecha hispanoamericana y aliado estratégico en Europa de la avanzada neoliberal en los países latinoamericanos.

En esa condición visitó en abril pasado la Argentina, donde durante dos días mantuvo varios encuentros con el presidente Mauricio Macri en los que compartieron elogios, promesas de inversión y condenas a Venezuela.

 “Claramente, tenemos un camino común”, le dijo Macri en la recepción de la que hizo participar a todos sus funcionarios de gobierno para que entrecrucen reuniones con la poblada delegación de empresarios ibéricos que, como contrapartida, Rajoy trajo en el furgón. Ver eso fue lo que inspiró al presidente argentino a decir: “España es un modelo a seguir”.

En una de esas reuniones, a tono con los tópicos del discurso de campaña de Cambiemos, Rajoy dijo que en la Argentina vislumbraba “inversiones y empleo” españoles que servirían para reducir la pobreza, porque ese fue “el principal compromiso que he asumido como presidente”.

“Es una oportunidad para ambos que nunca estuvimos tan cerca de hacerla realidad”, le dijo el jefe de Estado argentino. Ahora, tras la caída de su amigo, y encerrado en su propio laberinto, esa aspiración deberá esperar un poco más.

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