Diez municipios sienten el impacto de la recesión y el ajuste nacional
Así lo admitió el propio gobernador, Domingo Peppo. El gobierno trabaja articuladamente para mejorar los resultados fiscales.
El complejo escenario financiero nacional, produce un efecto en cascada que complica la provincia y, por añadidura, de los municipios de la provincia. Tan es así, que al menos 10 de ellos registran notables complicaciones a la hora de hacer frente a las erogaciones corrientes, básicamente con el pago de salarios de personal que trabaja en las comunas.

La situación fue admitida recientemente por el propio gobernador, Domingo Peppo, en declaraciones a la prensa, y por la secretaria de Municipios y Ciudades de gobierno provincial, Beatriz Bogado, quien anticipó a NORTE que esa oficina trabaja de manera articulada con el Ministerio de Hacienda para el diagnóstico de la situación de cada Municipalidad; tareas que se intensificaron con las comunas en cuestión para redefinir “metas y propuestas integrales para mejorar los resultados fiscales”. Hasta ahora, se supo que la situación alcanzó a Fontana y a Pampa del Infierno, pero la intención de Ejecutivo preservar los nombres del resto para no “atentar contra la autonomía” de los municipios.
CONTEXTO
Bogado advirtió que para comprender la situación financiera y las perspectivas en el corto y mediano plazo de los municipios hay que hacer necesariamente una descripción del contexto.
En primer lugar, recordó que la provincia está adherida a la Ley de Responsabilidad Fiscal desde hace muchos años y de hecho eso se incorpora en cada uno de los Presupuestos anuales oficiales.
Por otra parte, destacó “la decisión política asumida por el gobernador Domingo Peppo y con la cual se trabaja en cada área, privilegia la gobernabilidad, el diálogo y la paz social”. “Desde esos pilares se trabajó el último Pacto Federal, firmado por la Provincia el 18 de mayo de 2016. En él se definió un esquema fiscal muy rígido, del cual emergen las reformas estructurales que pasaron a ser analizadas por el Congreso de la Nación, donde ya se sancionaron varias leyes y otras están en plena discusión”, profundizó.
El Pacto Fiscal fue ratificado en la Legislatura del Chaco con la sanción de la Ley 2469-X y definió créditos trasladables a los municipios.
Sin embargo, la secretaria de Municipios remarcó que “el problema del déficit para la administración provincial tiene características que se replican en muchos municipios”. En esa línea recordó la decisión del actual Gobierno Nacional de destinar obras públicas “solamente con aportes repartidos 70/30 entre Nación y Provincia, lo cual afectó claramente la posibilidad de generar nuevas obras”. “Esos factores conjugados fueron los que motivaron pedidos específicos del Poder Ejecutivo chaqueño para contar con herramientas con las cuales cubrir déficit y afrontar el desafío de una reactivación de aquellas obras que resultan indispensables”, apuntó.
Las leyes habilitando la toma de créditos para estos fines fueron sancionadas por la Cámara de Diputados y en virtud de acuerdos políticos en la Legislatura, salieron con textos específicos sobre cuánto de esos recursos iban a destinarse exclusivamente a los municipios, a través de créditos y anticipos no reintegrables. “Todas estas líneas estuvieron y están al alcance de todos los municipios del Chaco”, expuso.
ASISTENCIA PAULATINA
Cumplidos esos pasos, la Provincia firmó el Acuerdo de Coordinación Financiera y Responsabilidad Fiscal Provincia – Municipios, en diciembre del año pasado, que es el marco legal para garantizar el acceso a todas esas herramientas descriptas. “Hasta este momento únicamente ocho municipios no han firmado este Acuerdo, mientras que para el resto de las comunas, muchos de los créditos y otras herramientas de asistencia directa se han ido presentado paulatinamente”, puntualizó.
Parte del trabajo conjunto entre Hacienda y la Secretaría de Municipios consiste en identificar la situación fiscal que incluye la relación, por un lado, entre los ingresos por coparticipación y la recaudación propia; y por otro la relación de la misma coparticipación con la masa salarial que debe afrontar cada mes. “Haciendo este análisis, al mes de marzo de 2018, solamente tenemos 10 municipios que superan un 80% en la relación coparticipación – salarios y a los cuales se puede definir con dificultades financieras reales. Con ellos, se intensificó el trabajo de metas y propuestas integrales para mejorar los resultados fiscales”, destacó.
Bogado destacó que el combo de leyes que se aprobaron sucesivamente permitieron contar, entre todas las operatorias, con una disponibilidad de unos 2.500 millones de pesos para los municipios. “En todos los casos, se generaron herramientas financieras de construcción colectiva, con un diálogo entre la Provincia y los municipios, valioso e imprescindible que la da una fortaleza institucional extraordinaria al Chaco”, cerró.
Coparticipación desactualizada
Bogado resaltó que el escenario actual obliga a tener en cuenta el reconocimiento claro que han hecho los intendentes y el propio Gobierno provincial, al respecto que los índices de coparticipación municipal en el Chaco “están desactualizados y generan muchas veces situaciones injustas”. La Ley 544-P es la que establece esa distribución, compuesta por un 15% de Fondo Común, un 65% determinado por el número de habitantes de cada localidad y el resto por Ingresos Propios. “Peppo y los jefes comunales incluyeron en la cláusula séptima del acta acuerdo que se firmó, el compromiso de actualizar este cálculo de los índices en un plazo máximo de 10 años”, apuntó y agregó: “Sabemos de antemano que lograr el consenso para concretar esas modificaciones será dificilísimo, porque en el nuevo cálculo algunos municipios verán mejorados sus ingresos y otros, a la inversa”.
Recursos en baja
La secretaria de Municipios desmenuzó otro de los elementos claves para comprender el contexto como es el comportamiento de la coparticipación. La Provincia tenía la expectativa de un crecimiento interanual en los ingresos coparticipables para los municipios, medidos al final de abril, de un 20%. Cuando efectivamente se hizo el cálculo, el resultado fue de un 36%, para lo cual hubo un impulso muy fuerte de la recaudación de impuestos nacionales, cuyos vencimientos originales eran para mayo y junio, pero que fueron anticipados como parte de la Reforma Impositiva. También influye en estas cifras la inflación que se había proyectado en el orden del 15% anual, pero que – con las conclusiones de los primeros cuatro meses de 2018 – ya anticipa que la cifra quedará superada hacia fin de año.
“Ese combo, de la inflación por encima de lo proyectado y una reforma impositiva que hizo recaudar antes, nos permite proyectar que a partir de junio los ingresos coparticipables van a ir descendiendo para llegar a diciembre cerca del 20% promedio que estuvo calculado en las estimaciones”, explicó.
A esto, sumó las definiciones que se toman a nivel nacional, por el comportamiento de variables macro fiscales que están fuera del alcance de las decisiones de la Provincia, las exigencias que impondrá un nuevo acuerdo con el FMI, ya que “si se enfría la economía se genera recesión y de inmediato cae la coparticipación”.










