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El peso de la obra pública

‘La situación es preocupante, no se licitan viviendas desde hace dos años, no hay mayores presupuestos para obras públicas y a eso debe sumarse el aumento de precios de los insumos‘, comentó a quien escribe esta columna un reconocido empresario de la construcción de esta ciudad.

Otro de los principales empresarios constructores de la ciudad, admitió que en esta semana comenzó la tarea de ‘achique‘ de personal. ‘Los tenemos dando vueltas, cortando pasto, y estamos haciendo esfuerzos tremendos por sostenerlos porque a nadie le gusta cesantear gente pero es el único camino’, comentó. En el rubro del comercio dedicado a la venta de materiales de construcción y ferretería, también se siente este impacto.

Y así, en este marco, comienzan a transitarse caminos en los cuales a la par de esperar una mejora en la economía del país, el rol que le cabe a los municipios y a las provincias, adquiere una importancia superlativa. Ya la UOCRA, como lo señala en un informe del que damos cuenta en esta edición habla que desde hace seis meses se viene reduciendo considerablemente el personal inscripto.

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EL PRIMER MURO DE CONTENCIÓN

Los municipios, como se saben, son el primer muro de contención de lo que la comunidad en general demanda. En este marco de turbulencias que tiene la economía del país, y tras el anuncio de un recorte importante de la obra pública y ante las previsibles exigencias del FMI en materia de reducción del déficit, el gobierno de Mauricio Macri quiere que las provincias y los municipios paguen parte de las obras que Nación iba a financiar.

¿Y EL PLAN BELGRANO?

¿Qué será de nuestro Plan Belgrano con las obras que decía incluir?. Veamos: los municipios subsisten gracias a la que se denomina Participación Municipal, es decir, los dineros que recauda la Nación que luego las redistribuye como coparticipación federal de impuestos, y cada provincia devuelve a las comunas, además del Fondo Sojero. El 90% de esos recursos que reciben las municipalidades van para el pago de sueldos del personal de esa repartición. ¿Obras? Muy escasas, y tampoco -por la inflación- pueden cumplir las metas estampadas en los presupuestos de gastos y cálculos de recursos. La recaudación genuina, salvo el caso de Sáenz Peña o Resistencia y en menos escala Villa Ángela o Charata, no representa un volumen de importancia dentro del paquete de recursos que necesita para funcionar un municipio. La situación es preocupante y comienzan a verse algunas muestras de esto: baja considerable en ventas en los rubros calzado, indumentaria, gastronomía, pero si se mantienen las ventas en los supermercados, sobre todo en el segmento de productos alimenticios.

EL PROSELITISMO

En este marco, la actividad política partidaria, ¿tendrá su cuota de austeridad? Cuando ya comienzan a insinuarse nombres de eventuales candidatos o precandidatos según los casos, los pasos los dan con pie de plomo. Así, en el oficialismo municipal se avanza con quien sería el principal aspirante al gobierno comunal: Bruno Cipolini, acompañado con la sangre nueva del radicalismo local como Denis Kisiel. En el justicialismo, sigue el mismo esquema de confusión y extrema desunión. Ya pico en punta Ricardo Sánchez, pero también aparece José Mongelo con múltiples actividades barriales. A la par, el empresario de la construcción y productor ganadero Waldo Cramazzi comienza a articular sus ejes de campaña y se anima a decir que sumará en un frente vecinal a varios comerciantes del medio.

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