Tras la corrida cambiaria los próximos diez días serán claves
El 16 de mayo vencen 30.000 millones de dólares de Letras del Banco Central. Así lo refleja el economista Marcelo Nievas, en un análisis de las medidas adoptadas por el BCRA para contener al dólar, el impacto en los individuos y en sus consumos cotidianos.
Tras la corrida cambiaria de la última semana y la decisión del Banco Central de subir la tasa de interés de referencia a un valor extraordinario del 40%, esta semana que comienza debiera transcurrir sin tantos sobresaltos para el mercado doméstico y también para la gente en general, que tiene en el día a día gastos y consumos en los que esas nuevas condiciones tienen algún impacto.

El economista chaqueño Marcelo Nievas, titular de FNV Capital, ex gerente de la Comisión Nacional de Valores y docente de Macroeconomía de la UNNE, analizó las consecuencias que tendrá en la microeconomía (empresas y consumidores individuales) la abrupta suba de la tasa de interés y los movimientos del tipo de cambio. “El Central tiene dos herramientas fuertes para usar: los dólares de las reservas y la tasa de interés. Como al principio usó ambas tibiamente, no generó ningún efecto. Hasta que finalmente el viernes salió fuerte con el aumento en la tasa”, opinó.
A la vez, advirtió que las reservas del Central se contrajeron con la intervención en la venta de dólares: “La meta del gobierno era tener reservas por el 15% del PBI. Ahora, las reservas están en el 8%, y antes de la corrida cambiaria estaban en el 10%”, contrastó.
Al cierre de cotizaciones, el viernes, el dólar en el Banco Nación se ubicó en 22,20 pesos. Para Nievas “hay margen para que baje un poco más”. “En los próximos días, no hay elementos para que pueda repetirse lo ocurrido en la última semana. La clave estará el 16 de mayo, con la renovación de 30.000 millones de dólares de Lebac. Hasta esa fecha, la tasa de interés debería llegar por debajo del 40%. La pregunta es cuál debería ser la tasa para que el BCRA pudiera renovar ese volumen, que es más de la mitad de Lebac que tiene emitidas. Es un vencimiento muy grande. Habrá que ver qué pasa y qué hace el inversor minorista, porque si no se queda en Lebac puede ir a dólares (y eso empujar la demanda)”, expuso en diálogo con NORTE.
Según su visión “nunca puede haber una tasa tan alta, y no hay chances de que pueda permanecer mucho tiempo al 40%”. La tasa, justamente, es una de las herramientas de las que dispone la autoridad monetaria para regular la cantidad de pesos circulantes.
Golpe a la actividad económica
Nievas explicó que “las medidas de política monetaria se transmiten más rápido a los mercados de dinero que a los de bienes (que marcan el pulso de la actividad económica)”. De ahí que consideró que, en el corto plazo, las pymes que se financian descontando cheques o utilizando herramientas como el descubierto bancario, sentirán el impacto de la tasa alta. “Les costará más plata financiarse porque se encarece el crédito de corto plazo”, indicó.

En cambio, para las empresas que tienen proyectos de inversión a mediano plazo, este escenario plantea incertidumbre por el valor del dólar, porque los insumos se cotizan en esa moneda. “Lo peor que pueden hacer es tomar una decisión con un dólar a 23 pesos, como ocurrió hace unos días, que no era un valor representativo”, marcó.
Para los agentes individuales, la gente en general, el principal problema es que las subas del tipo de cambio y la inestabilidad, tienen efectos en los precios de la economía. “Otra vez se habla de una suba de precios de los combustibles, que fueron liberados. Entonces, a medida que el dólar se mueva, se modificarán. Y el combustible define el costo de la logística y el costo de casi todos los bienes de consumo masivo”, trazó Nievas.
Así, con precios cada vez más altos “el nivel de actividad económica bajará”. “Cuánto será el impacto en precios, no se sabe todavía. Puntualmente para personas que tengan deuda en dólares, lo sentirán si pagaron con tarjeta de crédito. Pero ante este escenario, no deben desesperarse”, resaltó.
“Lo peor que le podía pasar al gobierno era no controlar esta situación, y por eso era necesario frenarla antes”, analizó, y recordó que el modelo económico de este gobierno “tiene como eje a la inversión y no al consumo”. Así, reveló que las medidas tomadas por el BCRA empujaron a la suba al costo de financiarse con tarjeta de crédito, que muchas familias usan para financiar consumos diarios.

Otro golpe a la actividad económica vendrá desde el lado de la obra pública y el recorte anunciado por el equipo económico, para cumplir la meta del déficit fiscal. En definitiva, para este año la previsión de crecimiento quedó en 2,7%.
“De acá al 16 de mayo veremos si el gobierno logró frenar el apetito por los dólares como decisión de inversión y para preservar el valor de la plata. O si la decisión de aumentar la oferta de dólares termina aplacando el deseo por esa moneda”, señaló, y estimó que “la tasa al 40% debería bajar” hacia esa fecha. “Si en estos diez días no se logra, el escenario se hace más complejo”, alertó, aunque dijo que “al gobierno no le conviene generar un escenario de caos, porque ahí entra a jugar la política”.










