Yerba con menos polvo y más controles
Habrá un nuevo método de regulación del porcentaje de palo en los paquetes, que no podrá exceder el 35%.
Al anterior sistema de zarandas ahora se le sumará un análisis de terminación de fibra bruta, que permitirá establecer con precisión cuándo alguien sume al producto palo convertido en polvo. La novedad fue oficializada recientemente en el Boletín Oficial de la Nación, bajo resolución firmada en forma conjunta por la Secretaría de Políticas de Regulación e Institutos y la Secretaría de Agregado de Valor del Ministerio de Agroindustria de la Nación.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) había pedido el cambio en la forma de medir la existencia de palo en los paquetes de yerba y contó con apoyo del Ministerio del Agro de Misiones y del Ministerio de Producción de Corrientes.

“Hasta ahora la cantidad de palo se determinaba pasando la yerba mate por cuatro zarandas de distintos tamices”, explica Ana Thea, de Ciencias Aplicadas y becaria del CONICET. Las hojas trituradas pasaban a la bandeja inferior y los palos de mayor tamaño eran descartados. Sin embargo, algunos industriales encontraron la forma de convertir esos palillos en polvo y lo sumaban al producto, ya que no era retenido por las zarandas.
“Es una forma de adulterar la yerba, que quedaba con aspecto más blanco y hacía que tuviera menos propiedades: menos sabor, menos espuma, y menos compuestos bioactivos”, detalla Thea. La investigadora admite que en algunos casos se hallaron “excesos brutales” de palo en los paquetes analizados.
A partir de ahora se seguirán usando las cuatro zarandas, pero el producto final deberá pasar por un análisis físico-químico que determinará la cantidad de fibra cruda presente. “A mayor presencia de fibra, mayor cantidad de palo, ya que la hoja contiene menor cantidad de fibra”, dijo Thea. Esto se determina a través de una fórmula matemática desarrollada por la Universidad Nacional de Misiones.
El nuevo sistema de medición del componente de palo en la yerba mate debería derivar en un producto de mayor calidad y también generaría mayor demanda de materia prima ante la imposibilidad de “contrabandear” palo en los paquetes.
Mate sin trabajo infantil: un documental que
entristece a Misiones y conmueve al mundo
La desigualdad y el trabajo infantil detrás de la industria de la infusión más amada por los argentinos, la yerba mate, forman parte de una realidad que entristece a Misiones, una de las principales productoras del país, y conmueve al mundo. Entre los pasos y acciones concretas que ayudaron a retratar esta problemática -afianzada hace décadas en el interior y que en los últimos meses se volvió global- sobresale el documental “Me gusta el mate sin trabajo infantil”, creado por Posibl, una compañía multimedia que desarrolla contenidos, iniciativas y campañas de impacto social y que aquí busca promover la idea de que es necesario el compromiso de todos para solucionarla con eficacia.

Las imágenes, basadas en testimonios de tareferos acerca de las dificultades de vivir en los yerbales y las condiciones insalubres en las que muchas veces ellos trabajan, junto a sus mujeres e hijos pequeños, tuvieron un alcance de 60 millones de espectadores distribuidos en varios países. “Fue altísimo el efecto que tuvo y las millones de personas que lo vieron. Con las herramientas de hoy y las experiencias que se viven, se pueden logran grandes cambios”, confía Martín Palato, CEO y fundador de Posibl sobre el camino que siguió la filmación que recorre al mundo. En paralelo, las firmas de apoyo a la petición online para poner fin al trabajo infantil en Misiones, promovidas mediante la plataforma Change, también se reactivaron tras la difusión del documental.
Actualmente, la idea de certificar la ausencia de chicos detrás de la producción de la bebida nacional, recibió casi 60 mil firmas, y crece día tras día. “Lamentablemente, hoy no puedo recomendar ninguna marca del mercado. La yerba está sucia, y hay que limpiarla”, planteaba Patricia Ocampo, hija de extareferos de Misiones. “Aquí el consumidor va a cumplir el rol más importante, porque es el que va a elegir. Pensamos que todos van a querer certificar”, comentaba días después de la presentación.
La cosecha, en números El 90% de la yerba mate que se consume en la Argentina y el 60% de la que se puede adquirir en el exterior se cultiva en Misiones, con trabajo infantil. El 16% de los menores, hijos de tareferos, nunca concurrió a la escuela y se dedica al trabajo rural para ayudar a sus familias. En ese contexto, el 80% de esas familias usa letrinas y casi el 50% no tiene agua potable. (El documental se puede ver en http://cort.as/-4Ow2)










