El enorme poder de los gigantes de internet
El escándalo que tiene en el centro de la tormenta a Facebook y que encendió las alarmas en todo el mundo por el peligro que representa el manejo discrecional de los datos de los usuarios de las redes sociales, puso de relieve el enorme poder que tienen empresas como la que dirige Mark Zuckerberg y otros gigantes como Google, Amazon y Apple con posiciones dominantes en el mercado global.
Es tan enorme la concentración de datos que tienen en sus manos estos gigantes de internet que los negocios que realizan con esa valiosa información les han permitido convertirse en las cuatro empresas con mayores ingresos del mundo. Si se suma el valor de mercado de las tres se ubican a la par del Producto Interno Bruto de Francia, lo que revela el peso que tiene este nuevo monopolio que prácticamente no dejan espacio para sus competidores. Cualquier emprendimiento tecnológico innovador que quiera ingresar al mercado deberá buscar un lugar en los pocos segmentos que quedan sin explotar y remar contra la corriente. Pero si no logra mantenerse en carrera pese a que el producto puede ser tan innovador como exitoso, lo más probable es que termine vendiéndose a algunas de estos cuatro grandes pulpos a los que recursos para comprar no les falta. El caso de Facebook es un ejemplo claro de cómo actúan estos gigantes: la red social primero adquirió Instagram y luego hizo lo propio con Whatsapp, que ya apuntaba a ser la principal competencia del servicio Facebook Messenger. Amazon comparte esa estrategia de expansión, lo que la llevó a comprar en junio del año pasado la cadena de comida orgánica “Whole Foods”, por 13.700 millones de dólares, mientras avanza con sus proyectos para incursionar también en el mundo de los negocios farmacéuticos. La ventaja de Amazon es que posee el 44 por ciento del mercado de compras virtuales y el 64 por ciento de los hogares de Estados Unidos está suscripto a su servicio “Prime”, una posición de privilegio que le permite inclinar cualquier balanza en su beneficio.
Apple no se queda atrás, y debido a sus controvertidas estrategias para mantenerse como líder mundial de los productos que comercializa recibió varias denuncias en Estados Unidos porque se sospecha que efectuó maniobras monopólicas para mantener su posición dominante en el mercado. A fines del año pasado la empresa de la manzanita recibió más de sesenta denuncias por usar una artimaña para hacer más lenta la velocidad de operación los modelos más viejos de sus famosos teléfonos móviles, de modo tal de obligar a sus usuarios a comprar un nuevo equipo. El otro gigante, Google, logró que más del 90 por ciento de las b úsquedas en Internet se realicen con su sofisticada tecnología, una posición dominante que lo ubica como amo y señor de un mercado que mueve más de 92.000 millones de dólares al año. No son pocos lo que observan que por mucho menos otras empresas, como por ejemplo la propia Microsoft, fueron obligadas a dividirse o a adoptar medidas que pongan fin a este tipo de prácticas que en todo el mundo son consideradas monopólicas y que impiden el surgimiento de nuevos competidores. Pero eso no es todo, el tamaño de estas grandes compañías tampoco se traduce en un mayor número de puestos de trabajo dado que por la creciente automatización de tareas cada vez necesitan menos empleados. En ese sentido, una investigación que publicó la revista estadounidense Esquire asegura que tanto Facebook, como Google, Amazon y Apple emplean a solo un diez por ciento de lo que necesitan sus competidores. De esta manera, se confirma que este modelo de compañías en modo alguno puede contribuir a resolver el problema del desempleo en el mundo, sino más bien a agudizarlo. En el caso de Google y Facebook, además, el rol que juegan en relación a la difusión de noticias falsas en todo el mundo hizo que en distintos países se comiencen a adoptar medidas para contrarrestar el poder de estos gigantes. En la Argentina, Adepa, la asociación que nuclea a las entidades periodísticas del país, también expresó su preocupación por este nuevo escenario tras conocerse que Facebook facilitó bases de datos con información de perfiles de sus usuarios, para ser utilizadas en campañas de marketing político y que esa información habría sido usada para difundir noticias falsas. Es evidente que la irrupción de estos jugadores de peso en el mercado global obliga a los países a establecer nuevos marcos legales para evitar monopolios y otras prácticas que atentan contra la libre competencia.










